ANSAR reclama la conservación de espacios naturales en Zaragoza frente al DAT Alierta

Publicado el: 19 de enero de 2026 a las 08:21
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Conservación de espacios naturales en Zaragoza

La conservación de espacios naturales en Zaragoza vuelve al centro del debate urbanístico tras la propuesta de ANSAR para proteger varias parcelas de alto valor ecológico junto al campus Río Ebro. La asociación advierte de que el desarrollo del Distrito Aragonés de Tecnología Alierta supondrá una pérdida irreversible de biodiversidad, funciones ecosistémicas y patrimonio natural en un entorno ya muy presionado por la urbanización.

Según ANSAR, las zonas afectadas por el DAT Alierta actúan como corredores ecológicos fundamentales para la fauna local y como pulmones verdes que contribuyen a mitigar los efectos del cambio climático.



La entidad recuerda que Zaragoza ya sufre importantes déficits en materia de zonas verdes por habitante y alerta de que la reducción de estos espacios agravará problemas como la contaminación atmosférica, el aumento de las temperaturas urbanas y la pérdida de hábitats naturales.

La conservación de espacios naturales en Zaragoza frente al avance urbanístico

La entidad propone proteger suelos con alto valor ecológico junto al campus Río Ebro.

La asociación naturalista ANSAR ha propuesto al Gobierno de Aragón la conservación de varios espacios naturales situados junto al campus Río Ebro en Zaragoza en el ámbito previsto para el Distrito Aragonés de Tecnología Alierta al considerar que el proyecto supondrá una transformación del suelo con pérdida de valores ecológicos culturales y de biodiversidad.



La entidad trasladó el pasado mes su propuesta a la Consejería de Medio Ambiente y al Instituto Aragonés de Gestión Ambiental ante el desarrollo del parque tecnológico previsto entre el campus Río Ebro y Parque Goya, un espacio que, según señala en una nota de prensa, alberga elementos de interés natural vinculados a suelos salinos y nitrófilos característicos del valle del Ebro.

Suelos singulares y biodiversidad única en el entorno del Ebro

ANSAR plantea la conservación de dos áreas con vegetación natural y del eje de la acequia de Juslibol, al entender que la urbanización prevista implicará la pérdida de funciones ecológicas como la infiltración del agua de lluvia, la protección frente a la erosión, la fijación de carbono o la preservación de la biodiversidad.

Destaca además la presencia del sisallar de Salsola vermiculata, una formación vegetal adaptada a las condiciones extremas de la depresión del Ebro, y el hecho de que la zona lleve décadas libre de agroquímicos y pesticidas.

La organización subraya el interés de preservar estos espacios en un contexto de pérdida de miles de hectáreas de suelo en Aragón y especialmente en el entorno de Zaragoza por el incremento de proyectos industriales, urbanísticos e infraestructuras, una afección que incide de forma especial en matorrales y herbazales poco valorados pese a los servicios ecosistémicos que prestan.

Más urbanización y mayor efecto isla de calor en Zaragoza

La organización subraya el interés de preservar estos espacios en un contexto de pérdida de miles de hectáreas de suelo en Aragón y especialmente en el entorno de Zaragoza.

Según ANSAR, el volumen de edificación y urbanización del DAT Alierta incrementará el efecto de isla de calor en la capital aragonesa, por lo que la conservación de estas parcelas, que representarían en torno al 13 % de las 82,5 hectáreas del ámbito, contribuiría a amortiguar los efectos negativos de la urbanización y a generar conectividad ecológica.

En la zona se han inventariado 137 taxones de plantas, además de hongos, líquenes, invertebrados y al menos 92 especies de vertebrados, incluidas aves con uso reproductor del espacio.

También se señala la presencia de dos especies botánicas únicas en Aragón y exclusivas de Zaragoza, Crassula tillaea y Papaver lecoqii, así como la proximidad de Papaver pinnatifidum.

Tecnología y conservación: un equilibrio aún pendiente

ANSAR defiende que el desarrollo tecnológico debe ser compatible con la protección ambiental y recuerda los compromisos derivados de los Objetivos de Desarrollo Sostenible, de la Estrategia Nacional de Infraestructura Verde y de la aspiración de Zaragoza a ser una ciudad climáticamente neutra en 2030.

En su propuesta alternativa, ANSAR reclama la protección integral de estos suelos y su incorporación a la red de espacios naturales de la ciudad. Defiende que el futuro de Zaragoza debe orientarse hacia un urbanismo sostenible, que preserve el patrimonio natural y fomente el uso público de áreas verdes para el ocio, la educación ambiental y el bienestar social. Seguir leyendo en MEDIO AMBIENTE

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