Descubren agua subterránea en Antártida conectada al océano en lagos volcánicos únicos

Publicado el: 23 de marzo de 2026 a las 07:23
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Descubren agua subterránea en Antártida conectada al océano bajo lagos volcánicos

Descubren agua subterránea en Antártida conectada al océano, y con ello cae una de las ideas más asumidas sobre los sistemas hídricos polares. Lagos encerrados en cráteres volcánicos, aparentemente aislados, están en realidad vivos, conectados y respondiendo al pulso del mar.

El hallazgo, liderado por el CSIC tras campañas en 2024 y 2025, abre una nueva ventana para entender cómo funciona el agua en uno de los entornos más extremos del planeta. Y lanza una advertencia implícita: lo que ocurre bajo el hielo puede cambiar más rápido de lo que vemos en la superficie.



Los científicos detectaron estas reservas de agua mediante técnicas como radar de penetración de hielo y mediciones electromagnéticas. Lo sorprendente es que estos cuerpos de agua no están aislados, como se pensaba anteriormente, sino que mantienen conexiones con el océano circundante.

Esto permite el intercambio de calor y salinidad, influyendo directamente en el comportamiento del hielo que se encuentra encima.



Descubren agua subterránea en Antártida conectada al océano y revelan un sistema oculto

Un hallazgo sin precedentes revela que lagos aparentemente aislados en la Antártida responden a las mareas: el subsuelo guarda una conexión invisible que redefine el equilibrio del continente helado.

El estudio demuestra que los lagos de agua dulce de la isla Decepción no están aislados.
Aunque se encuentran en cráteres volcánicos cerrados, están conectados al océano a través del subsuelo. Y lo más sorprendente es que responden a las mareas

Un comportamiento prácticamente inédito en entornos polares y volcánicos.

Un acuífero desconocido… hasta ahora

El trabajo liderado por Jorge Jódar (IGME-CSIC) representa la primera descripción completa de un sistema de aguas subterráneas en la Antártida. Hasta ahora, este sistema era una incógnita.

El estudio identifica dos niveles clave:

  1. Acuífero superficial (estacional) → ligado al deshielo y al permafrost
  2. Acuífero profundo (permanente) → conectado directamente con el océano

Este segundo es el que explica la dinámica invisible que regula los lagos.

El dato que lo cambia todo: una recarga del 41 %

Uno de los hallazgos más contundentes del estudio es que el 41 % de la precipitación se infiltra en el subsuelo. Un valor extremadamente alto que revela una gran capacidad de absorción del terreno volcánico, un papel clave del deshielo estival y una dependencia directa del equilibrio climático.

En otras palabras, la Antártida no solo pierde hielo, también redistribuye agua bajo tierra.

Vulcanismo, hielo y agua: una combinación explosiva

Esto permite el intercambio de calor y salinidad, influyendo directamente en el comportamiento del hielo que se encuentra encima.

La isla Decepción no es un lugar cualquiera. Es un entorno extremo donde conviven:

  1. Vulcanismo activo
  2. Glaciares
  3. Permafrost dinámico

El suelo está formado por materiales volcánicos (piroclastos) altamente permeables, lo que facilita que el agua se infiltre rápidamente, circule con facilidad y se conecte con el océano. Y es que una de las grandes incógnitas era esta: ¿por qué no se salinizan los lagos?

La respuesta está en el equilibrio del sistema:

  1. El agua dulce entra constantemente desde el deshielo
  2. La descarga subterránea regula niveles
  3. La conexión marina no invade, sino que equilibra

El resultado es un sistema híbrido, estable… pero extremadamente sensible

El origen del agua: la huella invisible de la nieve

El estudio incorpora otro avance clave y es la primera estimación del gradiente isotópico altitudinal. Esto permite saber de dónde viene el agua (nieve o lluvia), a qué altitud se formó y cómo recarga el acuífero

Un dato fundamental para mejorar los modelos climáticos en regiones polares. Este sistema no es estático, sino que depende de factores frágiles como el estado del permafrost, el ritmo de deshielo y los cambios en la precipitación. Cualquier alteración puede modificar:

  • La circulación subterránea
  • El equilibrio entre agua dulce y salada
  • La estabilidad de los lagos

En conjunto, el hallazgo no solo amplía el conocimiento sobre la Antártida, sino que también plantea nuevas preguntas sobre los ecosistemas extremos y la interacción entre el hielo, el océano y la actividad geológica.

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