La deforestación en Indonesia aumenta un 66 % en 2025 por el aceite de palma y la política alimentaria con récord en cinco años

Publicado el: 1 de abril de 2026 a las 12:15
Síguenos
La deforestación en Indonesia aumenta un 66 % en 2025 por el aceite de palma y la política alimentaria

La deforestación en Indonesia aumenta un 66 % en 2025 por el aceite de palma y la política alimentaria, marcando el mayor incremento registrado en los últimos cinco años.

El avance de las plantaciones y los programas gubernamentales de autosuficiencia alimentaria están acelerando la pérdida de bosques en uno de los territorios más biodiversos del planeta.



Indonesia alberga algunas de las selvas más ricas en biodiversidad del planeta, hogar de especies emblemáticas como el orangután y el tigre de Sumatra. Sin embargo, la creciente demanda global de aceite de palma, utilizado en productos alimentarios, cosméticos y biocombustibles, ha impulsado la conversión de grandes extensiones de bosque en monocultivos.

Este proceso no solo destruye hábitats naturales, sino que también contribuye significativamente a las emisiones de gases de efecto invernadero.



La deforestación en Indonesia aumenta un 66 % en 2025 por el aceite de palma y la política alimentaria y golpea sus bosques

El mayor repunte en cinco años expone el impacto de la agroindustria y las políticas públicas sobre los bosques.

Indonesia ha registrado el mayor aumento de deforestación en cinco años, con un crecimiento del 66% en 2025. Este repunte rompe la tendencia de relativa estabilización observada en ejercicios anteriores.

El dato confirma un cambio de ciclo en la presión sobre los bosques del país.

Todas las islas del archipiélago han sufrido un incremento de la deforestación, aunque destacan dos casos extremos. Papúa lidera la pérdida en términos absolutos con 60.337 hectáreas deforestadas, mientras que Java registra el mayor crecimiento relativo, con un aumento del 440%.

El fenómeno se extiende a prácticamente todo el país, con pocas excepciones.

La expansión del aceite de palma, en el centro del problema

Indonesia es, junto a Malasia, el mayor productor mundial de aceite de palma, un producto clave en la industria global. Sin embargo, su expansión está estrechamente ligada a la tala de bosques, muchas veces de forma ilegal.

La demanda internacional de este recurso sigue impulsando la transformación de ecosistemas naturales en plantaciones.

El informe señala que el 18% de la deforestación se produjo en áreas destinadas a reservas de alimentos, energía y agua, vinculadas a la estrategia de autosuficiencia impulsada por el Gobierno en 2024. Este dato revela el impacto directo de las políticas públicas sobre el territorio y sus recursos naturales.

Un modelo económico que depende de la explotación del territorio

El fenómeno se extiende a prácticamente todo el país, con pocas excepciones.

A pesar de contar con algunas de las mayores reservas forestales del planeta, Indonesia sigue apoyando gran parte de su economía en actividades extractivas como la minería y las plantaciones. Este modelo genera un conflicto constante entre desarrollo económico y conservación ambiental.

La pérdida de bosques ya está teniendo efectos visibles. Las inundaciones registradas en noviembre pasado dejaron más de 1.000 muertos, evidenciando la relación entre deforestación y aumento de riesgos naturales. Los ecosistemas forestales actúan como barreras naturales frente a fenómenos extremos, y su desaparición amplifica su impacto.

El aceite de palma está presente en numerosos productos cotidianos, desde alimentos hasta cosméticos, lo que convierte este problema en una cuestión global.

El crecimiento de su producción plantea un desafío clave: cómo equilibrar la demanda internacional con la protección de uno de los ecosistemas más importantes del planeta.

El caso de Indonesia refleja los desafíos globales de conciliar crecimiento y sostenibilidad en un contexto de creciente demanda de recursos.

Deja un comentario