Madrid instala 114 puntos de recarga eléctrica para autobuses en Sanchinarro en un paso clave hacia la electrificación del transporte público.
La nueva infraestructura permitirá mejorar la eficiencia energética y acelerar la transición hacia una movilidad más sostenible.
La iniciativa se enmarca dentro de las políticas municipales de descarbonización y transición energética, que buscan sustituir progresivamente los vehículos diésel por autobuses eléctricos.
Estos nuevos sistemas no solo reducen las emisiones de gases contaminantes, sino que también disminuyen el ruido en la ciudad, mejorando la calidad de vida de los ciudadanos.
Madrid instala 114 puntos de recarga eléctrica para autobuses en Sanchinarro
El proyecto de EMT Madrid incluye sistemas inteligentes de recarga, energía fotovoltaica y una potente infraestructura eléctrica.
El Ayuntamiento de Madrid impulsa un proyecto clave para transformar su red de transporte con la instalación de 114 puntos de recarga rápida eléctrica en el Centro de Operaciones de Sanchinarro.
La actuación, con una inversión superior a 12,5 millones de euros, permitirá adaptar unas instalaciones que hasta ahora estaban centradas principalmente en autobuses de gas. El plazo de ejecución previsto es de 12 meses, lo que sitúa esta infraestructura como una de las más relevantes en el proceso de electrificación urbana.
El sistema se basa en la instalación de pantógrafos invertidos, una tecnología que permite la recarga rápida y eficiente de los autobuses eléctricos.
Además, se incorporan sistemas de gestión inteligente de la energía (smart charging), que optimizan el uso de la electricidad y reducen el impacto en la red. Estas soluciones ya han sido implementadas con éxito en otros centros operativos de EMT Madrid, como Carabanchel y Fuencarral.
Energía solar y almacenamiento para un sistema más sostenible
El proyecto incluye una instalación fotovoltaica asociada a sistemas de almacenamiento mediante baterías, lo que permitirá mejorar la eficiencia energética del conjunto. Esta combinación facilita el uso de energía renovable y reduce la dependencia de fuentes externas, alineándose con los objetivos de descarbonización del transporte urbano.
Además, se han incorporado medidas específicas de seguridad, como sistemas de protección contra incendios adaptados a autobuses eléctricos.
La infraestructura contará con una acometida principal de 8 megavatios (MW), complementada por un sistema de respaldo de 5 MW, procedentes de diferentes subestaciones.
Este diseño garantiza la fiabilidad del suministro eléctrico, evitando interrupciones y asegurando el funcionamiento continuo de la flota. Se trata de una de las instalaciones con mayor capacidad energética dentro del sistema de transporte público madrileño.
Fondos europeos para impulsar la movilidad sostenible
Además, se han incorporado medidas específicas de seguridad, como sistemas de protección contra incendios adaptados a autobuses eléctricos.
El proyecto cuenta con financiación de la Unión Europea a través del programa CEF (Connecting Europe Facility), que aporta cerca de 4,69 millones de euros. Estos fondos se destinan a la infraestructura eléctrica, los equipos de recarga, la instalación solar y las estructuras necesarias para su funcionamiento.
La inversión refuerza el papel de Madrid como referente en la transición hacia un modelo de movilidad limpia y sostenible.
Con este proyecto, Madrid refuerza su posición como una de las grandes ciudades europeas comprometidas con la movilidad sostenible. La combinación de innovación tecnológica, energías renovables y planificación urbana convierte esta actuación en un ejemplo de cómo avanzar hacia ciudades más limpias, eficientes y preparadas para los retos del futuro.


















