Los perros que ‘escuchaban’ cuentos (Mírate el VIDEO)

Sería lícito pensar, a priori, que este gesto no signifique mucho ni para los animales, ni para el propio Jacob. Sin embargo, la actividad de la lectura es profundamente beneficiosa para ambas partes.

Jacob Tumalan, de 6 años, tiene autismo. Todos los jueves desde hace un año, el Refugio de Animales Carson, en Gardena (California), recibe al pequeño que viene preparado con una alfombra y un libro para sentarse a leer a los perros que aún esperan por una nueva oportunidad.

Sería lícito pensar, a priori, que este gesto no signifique mucho ni para los animales, ni para el propio Jacob. Sin embargo, la actividad de la lectura es profundamente beneficiosa para ambas partes.

jacob leyendo

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Por un lado, según su familia, a Jacob le han gustado los libros desde muy pequeño; antes, incluso, de saber que tenía autismo y la actividad de la lectura le ayuda no sólo a calmar su ansiedad, sino también a reforzar su confianza, autoestima y sus habilidades lectoras.

Por otro lado, aunque es cierto que los perros no son capaces de comprender un libro narrado, está demostrado que al escuchar una voz en un tono constante y sosegado, reconforta y calma al animal, mejorando la salud mental del mismo y favoreciendo un carácter adecuado para su adopción.

Lisa Dekowski-Ferranti, tía del pequeño Jacob, es voluntaria del refugio junto con su hija y fue quien un día decidió llevar a Jacob para que se uniera al grupo de lectura que en Carson organizan cada semana. Desde el primer día hasta ahora, Jacob ha conseguido progresar mucho en sus habilidades y ha conseguido estrechar un vínculo importante con los animales. En especial con un Pit Bull llamado Pirata.

Katie Tumalan, madre de Jacob, confirmó a ABC News que las visitas semanales de su hijo al refugio no sólo han mejorado sus habilidades de lectura, también le están ayudando a abrirse a los demás un poco.

ep

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