Japón se ha adelantado en la carrera del hidrógeno con un anuncio. Kawasaki Heavy Industries ha empezado a vender un motor de gas de 8 MW capaz de generar electricidad con una mezcla que incluye hasta un 30% de hidrógeno junto al gas natural, tras once meses de pruebas en su planta de Kobe.
Es la primera vez en el mundo que un motor de este tamaño se ofrece en el mercado con garantía y opción de modernizar grupos ya instalados. En la práctica esto significa que una central que hoy funciona solo con gas puede rebajar sus emisiones sin cambiar tuberías, depósitos ni la sala de máquinas.
El nuevo modelo pertenece a la serie Kawasaki Green Gas Engine, una familia que suma más de 240 pedidos. La propia empresa lo presenta como un equipo «hydrogen ready» que mantiene la eficiencia del diseño original y permite aumentar con flexibilidad el porcentaje de hidrógeno según haya más suministro disponible.
¿Por qué quedarse en un 30 % y no ir directamente al cien por cien de hidrógeno? Porque hoy la infraestructura no acompaña. Japón importa casi toda su energía y las cadenas de suministro de hidrógeno a gran escala todavía están en construcción, así que un motor pensado solo para hidrógeno sería poco útil para operadores que necesitan fiabilidad diaria.
En paralelo, Yanmar Power Solutions y Japan Engine Corporation colaboran con Kawasaki en los primeros motores marinos de hidrógeno probados en tierra, con sistemas duales que cambian entre hidrógeno y gasóleo. El proyecto se enmarca en el Fondo de Innovación Verde gestionado por la New Energy and Industrial Technology Development Organization, que moviliza unos dos billones de yenes públicos para apoyar tecnologías de descarbonización.
Para alimentar todos esos motores hace falta una red de puertos y depósitos que aún no existe. Un paso clave es la futura terminal Kawasaki LH2 en la isla de Ogishima, en la Kawasaki, que tendrá un tanque de hidrógeno líquido de 50.000 metros cúbicos y prevé entrar en servicio hacia 2030 como centro de importación y distribución.
El origen del hidrógeno será decisivo. Tras un primer ensayo importando hidrógeno producido a partir de carbón marrón desde Australia, la compañía ha suspendido ese plan y estudia alternativas con menor huella de carbono y más producción interna en Japón. En buena parte, el beneficio climático de estos motores dependerá de que el hidrógeno sea verde, generado con electricidad renovable. Para los hogares japoneses, todos estos movimientos pueden traducirse en centrales de barrio que emitan menos CO2 sin disparar la factura de la luz.
El comunicado oficial sobre el lanzamiento del motor de gas con mezcla de hidrógeno ha sido publicado en Kawasaki Heavy Industries.
















