Más de 30 linces han nacido en 2016 tras reintroducir 10 hembras hace dos años

En concreto, fuera de Andalucía, en el Valle de Matachel (Extremadura) han nacido diez cachorros de tres hembras; 14 cachorros de 4 hembras Montes de Toledo; 5 cachorros de dos hembras en Sierra Morena Oriental (Castilla-La Mancha) y otros cinco cachorros de dos hembras, Valle de Guadiana, en Portugal.

La población lincera de la Península Ibérica sigue un ritmo ascendente a pesar de los atropellos, el furtivismo y los ahogamientos ya que los ejemplares reintroducidos se han reproducido a los dos años y previsiblemente podrían sumar este año más de 30 cachorros.

Según el responsable de los proyectos de conservación del lince ibérico de WWF, Ramón Pérez de Ayala, la especie es «muy agradecida» y está dando buenos resultados. Así, ha señalado a Europa Press que este año, se estima que han nacido 24 cachorros en las áreas de Extremadura, Castilla-La Mancha y Portugal, donde se han reintroducido ejemplares.

En concreto, fuera de Andalucía, en el Valle de Matachel (Extremadura) han nacido diez cachorros de tres hembras; 14 cachorros de 4 hembras Montes de Toledo; 5 cachorros de dos hembras en Sierra Morena Oriental (Castilla-La Mancha) y otros cinco cachorros de dos hembras, Valle de Guadiana, en Portugal.

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Pérez de Ayala ha explicado que en el marco del programa de recuperación del lince se están reintroduciendo ejemplares en cuatro zonas de Andalucía, dos de Castilla-La Mancha (Montes de Toledo y Despeñaperros), dos en el valle de Matachel de Badajoz y uno en el valle del Guadiana en Portugal.

«Comenzamos en 2014-2015 y este año ha habido reproducción en todas las zonas. Más de 30 cachorros fuera de Andalucía, el éxito ha sido total en Castilla-La Mancha. El lince es bastante agradecido y tiende a superar nuestras mejores expectativas ya que no esperábamos tener cría en todas las zonas al segundo año», ha subrayado.

El técnico estima que la población total en la Península podría superar los 450 ejemplares, aunque precisamente ahora se están colocando las cámaras para comenzar el censo anual, que se podría extender durante meses.

El último dato, el de 2015, concluyó que había 404 linces, unos 150 en la zona de Andújar, pero este año no se sabe bien qué se encontrarán ya que en la zona de Doñana –donde se encuentra la población más numerosa– el conejo no está en buen estado y esta es la fuente principal de alimento de los linces, por lo que en la zona «se está estancando».

UN TOTAL DE 16 MUERTOS EN LO QUE VA DE AÑO

Frente a los buenos resultados del programa de reintroducción, las principales amenazas del lince tienen un origen humano, de modo que este 2016 han muerto ya 16 ejemplares, de los que solo dos perecieron por causas naturales y otros dos por una causa desconocida.

En Andalucía han muerto 11 linces, nueve atropellados y uno por origen desconocido y otro por muerte natural, mientras que en Castilla-La Mancha se ha producido un atropello, una muerte natural y dos ahogamientos. «El año pasado por estas fechas llevábamos algunos atropellos más», ha comentado Pérez de Ayala que ha añadido que los «repuntes» de atropellos se producen en primavera y otoño, cuando los linces se mueven más.

Además, se muestra optimista sobre las cifras de 2016, puesto que espera que mueran menos ejemplares porque en estos últimos años se han tomado algunas medidas pero «todavía hay puntos negros en los que queda mucho por hacer».

De este modo, ha denunciado que uno de estos ‘puntos negros’ es un un tramo de la A-4 a la altura de Andujar que está sin vallar, lo que además de un problema para los linces y otro tipo de fauna supon eun problema de seguridad vial.

El problema se aborda con el Ministerio de Fomento, que según Pérez de Ayala ha firmado todos los papeles y están prácticamente todos los trámites hechos para formar parte del Proyecto Iberlince y lograr financiación europea, pero «por la situación en funciones» no se ha podido concluir la tramitación. En estos planes se prevé realizar un paso de fauna en esa misma zona.

Asimismo, ha lamentado que sigue estando presente el furtivismo aunque celebra que sigue habiendo casos aislados y que requiere un trabajo contínuo pero difícil por todas las partes del proyecto y ha elogiado la labor de los distintos agentes forestales para lucha contra los furtivos, que usan disparos, lazos y algún cepo.

«En la mayoría de los casos los furtivos no querían matar linces, sino zorros u otras especies«, ha admitido el técnico que, sin embargo, ha dicho que el tema de los ahogamientos en pozos o tanques es una novedad en Castilla-La Mancha que ya se conocía en Doñana, donde se solucionó.

Finalmente, en cuanto a la responsabilidad de las administraciones, considera que se están tomando «más en serio el problema» y pero no todo lo que deberían, especialmente, en materia presupuestaria para las distintas actuaciones que se requieren.

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