Las playas de Sant Martí d’Empúries, en el municipio de L’Escala, se han despertado estos días cubiertas por una alfombra azul de pequeños organismos marinos. Son las conocidas barquetas de Sant Pere, arrastradas a la arena por un temporal de levante que los vecinos llaman “temporal de les faves” y que suele anunciar la llegada de la primavera en la costa catalana.
El fenómeno tiene nombre científico Velella velella, popularmente medusa velero. No es una medusa clásica sino un hidrozoo colonial emparentado con corales y otros cnidarios que vive mar adentro formando “islas” flotantes en la superficie del océano.
Cada colonia mide pocos centímetros y presenta un cuerpo ovalado y plano de color azul intenso. En la parte superior luce una estructura rígida que funciona como vela y que el viento utiliza para desplazarla por la superficie del mar. Bajo el agua cuelgan tentáculos urticantes que atrapan zooplancton, su alimento. En la mayoría de personas el contacto provoca como mucho un ligero escozor.
Un fenómeno ligado al viento de levante
La llegada masiva de barquetas de Sant Pere se relaciona con episodios de levante al final del invierno y principio de la primavera. Ese viento empuja las colonias que flotan mar adentro y las arrastra hasta la costa, donde quedan varadas y tiñen la línea de marea de violetas y azules oscuros. Este patrón se repite de forma periódica en el litoral catalán y en otros puntos del mar Mediterráneo, aunque la intensidad cambia según la fuerza del temporal.
La pregunta llega enseguida a las redes sociales cuando circulan las primeras fotos. La respuesta corta es que no suponen un peligro grave para los bañistas, ya que su poder urticante se considera muy débil y se las describe como prácticamente inofensivas. Aun así, conviene evitar el contacto innecesario, vigilar a los niños y lavarse con agua dulce si aparece irritación.
Un aviso de primavera y un termómetro del mar
Los científicos recuerdan que las Velella son habitantes habituales del mar abierto y que los varamientos masivos ocurren cuando coinciden grandes concentraciones en superficie con episodios de viento persistente. Estudios en el Mediterráneo describen apariciones más frecuentes en primavera y relacionan algunos episodios recientes con temperaturas del agua por encima de la media, lo que en gran medida se interpreta como otra señal del desajuste climático en la región.
En este contexto, la presencia de miles de barquetas de Sant Pere en playas como Sant Martí d’Empúries se interpreta como un indicador ambiental y como una señal muy visual de que el cambio de estación está cerca. El fenómeno invita a disfrutar del espectáculo y, al mismo tiempo, a recordar que el mar que tenemos delante es un ecosistema vivo y vulnerable.
La crónica original sobre la llegada de estas Velella velella a la Costa Brava ha sido publicada por la televisión pública catalana en el portal 3CatInfo.
















