El cambio climático constituye una de las principales amenazas para el litoral andaluz, una franja costera de más de 1.000 kilómetros de extensión que combina un enorme valor natural, económico y cultural y que además cada año es visitado por millones de turistas.
El aumento del nivel del mar se perfila como el factor más determinante: en las próximas décadas, amplias zonas de playas podrían quedar sumergidas de manera irreversible. En este sentido, los expertos advierten que este fenómeno no se producirá de forma repentina, sino mediante un proceso progresivo de erosión costera e inundación permanente.
El litoral andaluz va desapareciendo…
El litoral andaluz perderá entre 5 y 25 metros de playa seca hasta el año 2050 a causa del cambio climático, y la Costa del Sol será la zona más afectada, según un estudio que analiza el impacto en la costa de este fenómeno en las próximas décadas. A medida que se avanza en el tiempo, y en función del tipo de playa y su composición sedimentaria, este retroceso puede intensificarse de manera notable, ha informado este miércoles la Junta en un comunicado.
Las playas abiertas, de sedimento fino y con una mayor profundidad de cierre, se verán especialmente afectadas, y en los casos más extremos podrían registrar retrocesos permanentes de hasta 65 metros para el año 2100.
El informe destaca que, si se materializa el escenario más desfavorable contemplado, el incremento del nivel medio del mar podría provocar la desaparición de hasta 33 playas andaluzas en las próximas décadas, con especial incidencia en la Costa del Sol y el litoral occidental de Cádiz.
Inundación y erosión costera en Andalucía
Este estudio, actualmente en ejecución y pendiente de validación definitiva de resultados, está centrado en el análisis de la inundación y la erosión en zonas costeras en escenarios de cambio climático. Bajo la denominación de “iccoast”, esta investigación tiene como objetivo principal obtener resultados de parámetros de afectación por inundación y erosión costera en toda la línea litoral andaluza, tomando como base las proyecciones científicas publicadas por el Panel Intergubernamental sobre el Cambio Climático (IPCC) y con un horizonte de análisis hasta el año 2100.
En este contexto, el visor permite prever y visualizar la evolución de la línea de costa en función del aumento del nivel del mar. Esta herramienta muestra la línea de costa según los distintos escenarios climáticos y permite apreciar la erosión que sufrirá cada playa, por lo que es de gran utilidad para anticipar impactos y planificar actuaciones con mayor eficacia.
Los modelos utilizados en este segundo trabajo han permitido generar diferentes capas vectoriales con información georreferenciada que ya se han integrado en una herramienta informática de tipo visor, de uso interno, que facilitará la toma de decisiones en la tramitación de concesiones en el dominio público costero. Este estudio es una de las dos iniciativas desarrolladas en Andalucía para conocer en profundidad los impactos que el cambio climático está produciendo en el litoral de esta comunidad, estimar su evolución en distintos escenarios y disponer de herramientas que permitan actuar con antelación.
Ambos estudios ofrecen información de alto valor sobre la vulnerabilidad del litoral ante fenómenos como la subida del nivel del mar, la pérdida de superficie de playa seca o los procesos de erosión y regresión costera, que ya comienzan a ser perceptibles en distintos puntos del territorio. El primero de los trabajos corresponde al estudio sobre la vulnerabilidad del litoral andaluz, cuyos resultados se publicaron en 2022.
Entre sus principales aportaciones se encuentra la creación de bases de datos georreferenciadas que recogen información detallada sobre recursos, instalaciones, usos del territorio y actividades vulnerables al cambio climático a lo largo de toda la costa andaluza. Este trabajo también incluye un visor cartográfico y un informe específico sobre riesgos costeros, así como una propuesta de Plan de Adaptación al Cambio Climático aplicable a los terrenos del dominio público marítimo-terrestre adscritos a la comunidad autónoma.
En definitiva, el cambio climático no solo amenaza el medio ambiente, sino también la seguridad y el bienestar de las comunidades locales. La pérdida de playas incrementará la vulnerabilidad frente a temporales o inundaciones y las actividades económicas vinculadas a la pesca artesanal y la agricultura de regadío también se verán afectadas. Frente a este escenario, se hace imprescindible una estrategia de adaptación y mitigación. EFE / ECOticias.com