Primavera empieza con borrasca Therese golpeando Canarias, y lo que debía ser el inicio simbólico del buen tiempo se convierte en una alerta meteorológica de alto impacto. La estación más esperada arranca con una paradoja: más luz, sí, pero también uno de los episodios más intensos de la temporada en el archipiélago.
Mientras el resto de España empieza a mirar al sol y a los días largos, Canarias se enfrenta a una situación límite. Lluvias que pueden superar los registros anuales, vientos huracanados y olas de hasta seis metros dibujan un escenario que obliga a replantear el arranque de la primavera.
Primavera empieza con borrasca Therese golpeando Canarias y desata un episodio extremo
El esperado cambio de estación llega este jueves marcado por un episodio meteorológico excepcional: lluvias torrenciales, rachas de más de 100 km/h y un escenario que podría desbordar barrancos en pleno arranque primaveral.
Cuando el cambio de estación se convierte en amenaza real
La primavera astronómica comienza este 20 de marzo a las 15:46 (hora peninsular), marcada por el equinoccio que equilibra el día y la noche. Sin embargo, este año el simbolismo queda eclipsado por la realidad: una borrasca histórica irrumpe justo en el cambio de ciclo.
Therese no es una más. Es la decimonovena borrasca de la temporada, un dato que ya marca un récord absoluto y evidencia una anomalía en la dinámica atmosférica reciente.
Canarias bajo presión: cifras que inquietan a los meteorólogos
La Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) ha activado alerta naranja en varios puntos del archipiélago. Los datos no dejan margen para la interpretación:
- Más de 80 litros por metro cuadrado en solo 12 horas
- Rachas de viento superiores a 100 km/h en La Palma y Tenerife
- Oleaje de entre 5 y 6 metros en El Hierro y el oeste de La Palma
Pero hay un dato que dispara todas las alarmas: algunas zonas podrían recibir en días lo que normalmente llueve en todo un año. Esto implica un riesgo real de crecidas de barrancos, inundaciones repentinas y deslizamientos de tierra.
La península respira… pero no se libra del impacto
Aunque el núcleo de la borrasca golpea Canarias, sus efectos se dejan notar en el sur peninsular. Andalucía mantiene avisos por fenómenos costeros, con olas de hasta 4 metros en Granada y Almería.
No es un episodio aislado. Es la continuidad de un invierno marcado por borrascas encadenadas que han saturado suelos y elevado la vulnerabilidad ante nuevos eventos.
Una primavera más cálida… pero impredecible
Las previsiones estacionales apuntan a un escenario claro en temperaturas:
- 60 % de probabilidad de primavera más cálida en la península
- 70 % en Baleares
- 50 % en Canarias y suroeste
Sin embargo, en precipitaciones domina la incertidumbre. La Aemet reconoce que no hay una tendencia definida, lo que refuerza la idea de una estación marcada por la variabilidad extrema.
Más flores, más alergias: el otro efecto invisible
Las intensas lluvias del invierno tendrán una consecuencia directa: una floración explosiva. Más verde, más vida… pero también más problemas.
Los expertos ya advierten de una temporada especialmente dura para alérgicos, con concentraciones de polen superiores a la media.
El cambio de hora, otra sacudida en el arranque de estación
El inicio de la primavera llega además en vísperas del tradicional cambio de hora. En la madrugada del 29 de marzo, los relojes se adelantarán de las 2:00 a las 3:00.
Una medida cada vez más cuestionada. El propio presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha sido claro: “Cambiar la hora dos veces al año ya no tiene sentido”, apuntando a su escaso impacto energético y sus efectos negativos en la salud.
La primavera siempre ha simbolizado un comienzo. Pero este año arranca con una advertencia. El clima ya no sigue guiones previsibles. Lo que antes era transición, ahora puede ser extremo. Y lo que debería ser calma, empieza con alerta.


















