Primavera calurosa en España tras un invierno muy húmedo con récord de borrascas

Publicado el: 16 de marzo de 2026 a las 14:18
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Primavera calurosa en España tras un invierno muy húmedo

Primavera calurosa en España tras un invierno muy húmedo, según las previsiones de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet), que anticipa una alta probabilidad de temperaturas superiores a la media en los próximos meses.

El trimestre anterior ha estado marcado por precipitaciones extraordinarias, con una cadena de borrascas que ha convertido enero y febrero en el periodo más lluvioso de las últimas décadas y ha permitido recuperar niveles de agua tras varios años de sequía.



Primavera calurosa en España tras un invierno muy húmedo

Las previsiones meteorológicas apuntan a temperaturas por encima de lo normal después de un invierno marcado por lluvias excepcionales y una sucesión histórica de borrascas.

Según una evaluación reciente llevada a cabo por la AEMET, en nuestro país, los primeros meses del año fueron de los más lluviosos registrados en décadas. Hasta once grandes tormentas provocaron precipitaciones muy superiores a lo normal en gran parte del país.

Las lluvias que se experimentaron en enero y febrero duplicaron la media habitual en muchas regiones. Eloo ha convertido a este periodo en uno de los inicios de año más lluviosos de la historia y ha contribuido a reabastecer los embalses nacionales tras una sequía prolongada.



España se prepara para una primavera con temperaturas superiores a lo habitual tras cerrar un invierno marcado por precipitaciones extraordinarias y valores térmicos también elevados. Las previsiones de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) indican que existe una probabilidad significativa de que los próximos meses mantengan la tendencia cálida observada en los últimos años.

Un inicio de año con lluvias récord en casi todo el país

Según el balance presentado por el organismo meteorológico, el periodo comprendido entre enero y febrero ha sido uno de los más lluviosos registrados en décadas. Durante esas semanas se sucedieron hasta once borrascas de gran impacto, que dejaron precipitaciones muy por encima de la media en amplias zonas del país.

Las lluvias acumuladas durante esos dos meses alcanzaron cifras excepcionales. En muchos territorios se registraron más del doble de las precipitaciones habituales, situando este inicio de año como el más lluvioso de las últimas décadas y uno de los más húmedos de toda la serie histórica.

Esta sucesión de temporales permitió recuperar parte de los recursos hídricos tras varios años de escasez. Numerosos embalses han alcanzado niveles elevados y algunas cuencas que arrastraban periodos prolongados de sequía han experimentado una mejora significativa en sus reservas.

Sin embargo, las previsiones para los próximos meses no ofrecen un patrón claro en cuanto a las lluvias. Los modelos climáticos utilizados por la Aemet indican que no existe una tendencia definida para las precipitaciones primaverales en la mayor parte del país.

Esto significa que el trimestre podría resultar tanto más seco como más húmedo de lo habitual dependiendo de la evolución de las borrascas y de los patrones atmosféricos. Solo en algunas áreas concretas, como Canarias y el suroeste peninsular, existe una ligera probabilidad mayor de que el periodo resulte más seco de lo normal.

Once borrascas consecutivas marcaron enero y febrero

El invierno que acaba de terminar ha sido calificado como muy húmedo y también cálido. Las precipitaciones totales han superado ampliamente los valores medios, con registros aproximadamente un 70 % superiores a lo habitual en gran parte del territorio.

Entre los episodios más destacados se encuentra el provocado por la borrasca Leonardo, que dejó lluvias torrenciales en el sur de la península. En la localidad gaditana de Grazalema, por ejemplo, se registraron cerca de 600 litros por metro cuadrado en solo un día, una cifra extraordinaria que obligó a tomar medidas de emergencia ante el riesgo de inundaciones.

Los expertos señalan que el cambio climático está influyendo en la intensidad de estos episodios. El calentamiento de los océanos aumenta la evaporación del agua y la cantidad de vapor disponible en la atmósfera, lo que favorece precipitaciones más intensas cuando se desarrollan sistemas de bajas presiones.

Un invierno con temperaturas muy por encima de la media

Además de las lluvias, el invierno ha destacado por su carácter cálido. A pesar de algunos periodos puntuales de frío, las temperaturas medias se han situado claramente por encima de los valores habituales del periodo de referencia climático.

Este fenómeno no es aislado. En realidad, se trata ya del octavo invierno consecutivo con temperaturas superiores a lo normal, lo que confirma la tendencia al calentamiento observada en las últimas décadas.

La evolución reciente también muestra un desequilibrio creciente entre los episodios de calor y de frío. En los últimos años se han registrado muchos más días bajo condiciones de ola de calor que de ola de frío, lo que refleja el cambio progresivo en el comportamiento del clima.

Este contraste evidencia que, incluso durante el invierno, las temperaturas medias continúan aumentando. Aunque la percepción ciudadana pueda estar influida por episodios de viento o lluvia, los datos climáticos muestran con claridad una tendencia sostenida al alza.

El cambio climático intensifica episodios de precipitación

En este contexto, los especialistas advierten de que fenómenos meteorológicos extremos, como lluvias torrenciales o periodos prolongados de calor, podrían ser cada vez más frecuentes en el futuro, gracias al cambio climático.

A pesar de esta mejora en las reservas de agua, las previsiones estacionales no muestran una tendencia clara para las precipitaciones primaverales. Los modelos climáticos sugieren que las precipitaciones podrían variar considerablemente en función de la evolución de los sistemas atmosféricos, siendo más probables condiciones ligeramente más secas en las Islas Canarias y algunas zonas del suroeste de España.

El invierno también fue inusualmente cálido, continuando la tendencia de temperaturas superiores a la media de los últimos años. Los científicos relacionan la creciente intensidad de las precipitaciones con el calentamiento de los océanos, que aumenta la evaporación y la humedad atmosférica en el contexto del cambio climático. Seguir leyendo en MEDIO AMBIENTE.

Imagen autor

Sandra M.G.

Redactora de ECOticias.com desde hace más de 10 años, especializada en temas como medio ambiente, cambio climático, energías renovables, sostenibilidad y ecología. Ganadora de varios premios literarios.

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