El Consorci Forestal de Catalunya y los productores de corcho agrupados en Quality Suber lamentan el gran perjuicio que les está causando la plaga de la oruga peluda del corcho, la Lymantria dispar, que ha exfoliado completamente miles de hectáreas de alcornocales en toda Catalunya.
La afectación provoca que los árboles estos detengan su actividad vegetativa, con la consecuente pérdida de productividad de corcho.
En las últimas semanas el Departamento de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentación ha realizado tratamientos aéreos de control de la oruga del corcho en 2.000 hectáreas de La Selva y Maresme. Son zonas que este año estaban muy afectadas por la plaga, precisamente ahora que nos encontramos al inicio de la campaña de pela, pero desde el Consorcio Forestal se considera que se necesitan muchos más recursos en sanidad forestal.
La asociación de propietarios cree que el tratamiento supone un esfuerzo importante pero insuficiente para paliar los daños, y alerta de la gravedad de los efectos de la Lymantria. En caso de no actuar con contundencia estos pueden ir desde la caída en picado de la calidad del corcho hasta la muerte de los propios árboles.
Muchos propietarios de fincas con alcornocales han decidido no pelarlos este año, por el riesgo de debilitar los árboles y dejarlos expuestos al ataque de otros insectos que podrían perjudicarlos gravemente. Por este motivo, a pesar de esta última actuación de fumigación, los propietarios forestales piden que se aumenten con urgencia los recursos que se destinan al control de plagas.
Tanto la Lymantria, como la Diplododa u otras, son problemáticas que afectan mucho la economía del bosque y el medio ambiente, y actualmente los recursos que se destinan desde las administraciones públicas son claramente insuficientes.
A este hecho hay que añadir que hemos tenido una primavera muy poco lluviosa, y que ha acabado con semanas frías justo antes de la entrada repentina del calor. Estos altibajos han hecho que se retrase el inicio del periodo de pela y todo hace pensar que la producción total será significativamente inferior a la del año pasado.

Para la campaña de este año estaba previsto extraer cerca de 6.000 toneladas de corcho de los bosques catalanes, y el Consocio Forestal de Catalunya calcula que la afectación de la plaga hará que se acabe extrayendo un 25% menos.
Esta plaga se suma al número creciente de problemas sanitarios que sufren las diferentes tipologías de bosques catalanes, como la culebrilla del corcho o el escaldado, que afectan directamente sobre su producción y amenazan su subsistencia.
Más información en: Consorci Forestal de Catalunya

















