El motivo de dicha reunión era dar respuesta a la importante reacción social acontecida como consecuencia de la destrucción de la colonia de cernícalo primilla (Falco naumanii) existente en dicho edificio histórico.
El pasado lunes 27 de enero se reunían , en presencia de técnicos especializados en la conservación de especies silvestres, las entidades responsables (Consejería de Cultura y Patrimonio Histórico y Ayuntamiento de Carmona) de la restauración de la iglesia de Santa Ana de Carmona.
Con esta reunión y la decisión de reabrir una parte de los mechinales donde criaban los cernícalos, se pretendía dar respuesta igualmente al comunicado de la Plataforma para la Conservación de las Aves Esteparias y sus Hábitats en Andalucía (PCAEH) que , con el apoyo de otras 12 organizaciones conservacionistas, exigía la recuperación de la colonia de la rapaz protegida.
Según los últimos censos, al menos 30 parejas de cernícalo primilla habitaban la iglesia, así como otras especies como el cernícalo vulgar (Falco tinnunculus), mochuelo europeo (Athene noctua), grajilla occidental (Corvus monedula) y lechuza común (Tyto alba) , repartidos en los alrededor de 130 mechinales que han estado a su disposición durante décadas y que a principios del mes de enero de 2020, por instancia de la Comisión Provincial de Patrimonio Histórico de Sevilla, se taparon todos, inclusive algunos adaptados anteriormente para favorecer la nidificación de especies protegidas.
El cernícalo primilla es un pequeño halcón migratorio y colonial que se encuentra amparado por la legislación ambiental autonómica, nacional y europea.
La zona en cuestión resulta además una de las pocas áreas de invernada que usa la especie en Europa. Igualmente, la especie presenta un incuestionable valor como recurso etnozoológico y turístico, con importante arraigo por parte de la población de la localidad.
Tras la citada reunión, se deciden reabrir 33 mechinales, 24 hasta el momento según conteos propios, sin que se hayan realizado las pertinentes adaptaciones para favorecer a los cernícalos, ni para evitar la entrada en ellos de otras especies oportunistas, que fue uno de los motivos alegados inicialmente para tapar los huecos de la pared.
Como consecuencia de ésto, los escasos huecos abiertos, ¼ de los existentes previamente, ya han sido ocupados por palomas y grajillas, imposibilitando la recuperación de la colonia de cernícalos que se pretendía proteger.
Para agravar la situación, SODECAR, sociedad dependiente del ayuntamiento de Carmona, ha declarado públicamente que no van a proceder a realizar aperturas de mechinales más allá de los 38 que dicen, supuestamente, haber abierto.
Por este motivo, la PCAEH considera que las acciones realizadas son totalmente insuficientes, una auténtica chapuza, que demuestran el despropósito y la desidia de las entidades que ejecutaron y autorizaron dicha restauración.
De hecho, la PCAEH entiende que se podría estar cometiendo una clara agresión ambiental por acción, al dañar una colonia de una especie protegida, y omisión, por no actuar para evitarlo.
En este sentido, considera que dicha actuación es susceptible de ser denunciada ante la Fiscalía Provincial de Medio Ambiente por ser constitutiva de un presunto delito ambiental.
Exigimos la restauración inmediata de Todos los mechinales previamente existentes, impermeabilizándolos y haciéndolos accesibles sólo a los cernícalos – medida efectiva y aplicada con éxito en otros proyectos de estas características.
Mucho nos tememos que el daño ocasionado sea ya irreparable por las particulares características de esta colonia, con presencia de cernícalos invernantes que ocupan de forma temprana la colonia.
Esperemos que la resiliencia de la especie y la pronta acción de los agentes implicados logre subsanar, al menos en parte, el daño ya realizado.
Queremos recordar igualmente la necesaria participación de técnicos especializados en conservación de especies silvestres en obras de estas características, que permitan garantizar la preservación del valor natural que supone la presencia de colonias de cernícalo primilla.
Queremos finalmente instar a las administraciones implicadas a establecer protocolos de actuación y manuales de buenas prácticas que permitan compatibilizar correctamente obras de restauración como la denunciada y la preservación de las colonias de especies protegidas.


















