Las flores nos pueden invadir

Tras varios estudios, los científicos han logrado determinar cuáles son los factores que hacen que ciertas especies sean más proclives a, una vez trasladadas desde su sitio de origen a otra región diferente, adaptarse, proliferar y convertirse en un peligro para la flora local.

El estudio que faltaba

Durante millones de años los conjuntos de especies regionales han sido moldeados por la especiación, la colonización y la extinción. Los humanos hemos alterado la biogeografía al introducir a nuestro capricho especies no nativas y ni que decir los estragos que producimos cuando ‘jugamos’ con su ADN.

Sin embargo, los científicos sostenían que todavía faltaba realizar un análisis de la fuerza con la que las especies de plantas naturalizadas (es decir, aquellas especies exóticas que han establecido poblaciones autosuficientes) afectan a la singularidad filogenética y taxonómica de las floras locales a nivel mundial.

Un equipo de científicos realizó un análisis de este tipo, empleando para ello datos de flores nativas y naturalizadas procedentes de 658 regiones de todo el mundo. Encontraron una fuerte homogeneización florística filogenética y taxonómica en general y comprobaron que, la disminución natural de la similitud florística intrínseca al aumento de la distancia geográfica, acaba por verse debilitada gracias a las especies naturalizadas.

Más similitudes mayora grado de adaptación

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La homogeneización florística aumenta cuando existe un alto grado de similitud climática, lo que enfatiza la importancia que tiene la adaptación climática para ayudar a las plantas a naturalizarse. Además, la homogeneización florística es mayor entre zonas que presentan relaciones administrativas actuales o pasadas.

Este último punto les dio a los científicos la pauta de que, ser parte del mismo país y que existan lazos históricos entre las regiones, son factores que facilitan el intercambio florístico y creen que probablemente esto se debió a que, gracias al comercio y al transporte el contacto entre las diferentes áreas fue cada vez más fluido.

Las flores exóticas son una amenaza

El equipo técnico que realizó este análisis descubrió que la naturalización de las plantas exóticas resulta ser una amenaza grave y constante, para la singularidad filogenética y taxonómica de las flores regionales y que este fenómeno no solo tiene un alcance regional, sino que es de índole mundial.

Por ello alertan que, a menos que se implementen medidas de bioseguridad que sean más efectivas y de amplio alcance, es muy probable que, con la globalización que ya está en curso, incluso las regiones que se encuentren distantes puedan llegar a perder su singularidad florística. Ello implica que, además de combatirlas es necesario prevenir nuevos movimientos de flora.

Factores potenciadores de las invasiones de flores

Si bien las plantas suelen tener un enorme poder de adaptación, es fundamental conocer el origen de las especies y las condiciones climáticas en las que se desarrollan. El grado de similitud climática local y el de la región de origen o las de otros lugares en los que se sepa que ya ha logrado establecerse con anterioridad, son factores a tener en cuenta para poder predecir si una planta puede acabar siendo invasora.

Cuando un vegetal llega de áreas con climas más fríos y rigurosos, es esperable que su potencial de invasión sea mayor en áreas de climas cálidos. También influyen las características tróficas de la planta, puesto que, cuanto mejores sean (a menos que las condiciones meteorológicas resulten completamente adversas) más fácil lo tendrá a la hora de aclimatarse.

Por otra parte, las altas tasas de reproducción (ya sea vegetativa como sexual) y las de crecimiento son factores decisivos para la adaptación, puesto que son proclives a aprovechar los recursos de forma más eficaz y por tanto proliferan con rapidez, desplazando a las especies autóctonas, un fenómeno denominado exclusión competitiva.

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