Medio Ambiente reconsidera la cantidad de agua a trasvasar a Tablas de Daimiel por las últimas precipitaciones

Así, el departamento que dirige Elena Espinosa indicó que «a lo mejor no es necesario aportar toda» la cantidad de agua prevista a través de un trasvase desde el Tajo. No obstante, precisó que aún no hay una valoración concreta y que se irá estudiando «en función de la evaluación». En este sentido, consideran que la decisión final que será una «cuestión de semanas y no de días».

   Precisamente, la ministra de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino, Elena Espinosa, visitó este sábado el Parque Nacional y confirmó que los incendios ya han sido extinguidos gracias a la conducción del agua, cuyo periodo de pruebas comenzó el pasado 4 de enero.  

   En principio, se aprobó un tope máximo de 20 hectómetros cúbicos, que finalmente dependerá de la aportación que llegue también de forma natural. «Si nos podemos ahorrar, lo haremos, pero si es necesario llegar al límite, lo haremos», adelantó la ministra.

   El Consejo de Ministros, en su reunión del pasado 6 de noviembre, dio el visto bueno a las obras de emergencia que el MARM debía llevar a cabo para solucionar el problema de combustión de turba en el subsuelo del Parque de Las Tablas de Daimiel. Se acordó un trasvase de hasta un máximo de 20 hectómetros cúbicos. La actuación ha conllevado una inversión de 18 millones de euros.

   Sin embargo, organizaciones ecologistas, contrarias a esta obra de emergencia, subrayaron hoy que la siutación del Parque Nacional ha mejorado «gracias a las intensas precipitaciones y al agua de los pozos de emergencia, pero no por el trasvase».

   Así, el coordinador regional de Ecologistas en Acción en Castilla-La Mancha, Miguel Ángel Hernández, considera que la ministra de Medio Ambiente, Elena Espinosa, realizó unas declaraciones «confusas» al asegurar que los incendios que padecían las turbas de Las Tablas de Daimiel se habían extinguido. En su opinión, «el incendio está bajo control pero es pronto decir que está extinguido».

   Por ello, abogó por «buscar soluciones en la propia cuenca» y evitar la sobreexplotación de los acuíferos, además de «atajar a los ilegales», porque el agua procedente del trasvase «jugará un papel anecdótico».

   En la misma línea se expresó el responsable de la campaña de aguas de Greenpeace, Julio Barea, que afirmó que la situación de las Tablas «no ha variado» ya que el uso de la denominada ‘Tubería de la Llanura Manchega’ es «circunstancial». «Esta tubería sólo se puede utilizar una o dos veces porque se dedica al abastecimiento humano», enfatizó.

LA CALIDAD DEL AGUA ES DIFERENTE

   Por su parte, el investigador del Real Jardín Botánico de Madrid Santos Cirujano avaló la actuación del ministerio ya que «el agua no podía llegar de un modo natural a la zona de las turbas». Asimismo, este experto del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), señaló que «las precipitaciones se han ido a la parte occidental de Castilla-La Mancha pero no a la cuenca del Jiguela, que es la que abastece al Parque Nacional».

   En cualquier caso, Cirujano cuestionó la calidad de las aguas procedente de esta cuenca y recordó que, en los años en los que más agua ha entrado en el parque, «se han registrado unos elevados índices de contaminación». «La calidad del agua de la tubería es buena y la de los ríos, no se sabe», aseveró. A pesar de ello, especificó que si las precipitaciones siguen siendo muy abundantes «siempre se podría cortar el trasvase».

ECOticias.com – ep

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