El año 2009 cierra con 110.783 hectáreas quemadas, más del doble que hace en 2008, y 33 grandes fuegos

No obstante, la cifra del año pasado es un 10 por ciento inferior a la media de la década (123.441 hectáreas), lo que le sitúa en el quinto año del decenio con menos hectáreas quemadas. En total, ardió un 0,4 por ciento de la superficie en un total de 15.391 siniestros, 3.700 más que en 2008.

   Además de los 33 grandes incendios, se registraron 9.849 conatos (menos de una hectárea), un 25 por ciento más; y 5.542 incendios (más de una hectárea), un 27,2 por ciento más. No obstante, sólo la cifra de grandes siniestros supera en cuatro a la media de la década y sitúa a 2009 como el quinto de los últimos diez años con más incendios de más de 500 hectáreas.

   Este año la superficie de matorral y monte abierto ha sido la más afectada, con 65.541 hectáreas quemadas. Además, han ardido 39.528,35 hectáreas de superficie arbolada y 5.713 de pastos y dehesas (3.300 menos que en 2008).  

   En 2009, más de la mitad de los incendios (53,06 por ciento) tuvieron lugar en el noroeste peninsular (Galicia, Asturias, Cantabria, País Vasco y las provincias de León y Zamora); mientras que el interior peninsular registró otro 30 por ciento; la zona mediterránea, un 15,8 por ciento; y Canarias, un 0,8 por ciento.

   Sin embargo, la mayor pérdida por las llamas de superficie arbolada se registró en las comunidades interiores (65,27 por ciento); a la que siguió el noroeste, con un 15,7 por ciento; la zona mediterránea, con un 11,59 por ciento; y Canarias, con un 7,6 por ciento. Además, en el interior también se registró contabilizó el 42 por ciento del conjunto de la superficie forestal perdida; un 37,6 por ciento en el noroeste; un 17,06 por ciento, en la zona mediterránea; y un 3,2 por ciento, en Canarias.

MÁS PREVENCIÓN Y GESTIÓN

   Ante este incremento respecto al año anterior, organizaciones ecologistas e ingerieros forestales y de montes ya han solicitado que se invierta una mayor cantidad de dinero en las tareas de prevención y gestión de los montes españoles, teniendo en cuenta que el cambio climático puede agravar la situación en los próximos años.

   Además, Ecologistas en Acción, Amigos de la Tierra y Greenpeace recordaron que durante 2009, en unos pocos días de verano se registaron hasta veinte incendios que arrasaron la mitad de la superficie quemada durante este ejercicio.

   Por su parte, Javier Manrique, miembro de la junta rectora del Colegio Técnico de Ingenieros Forestales, Javier Manrique, no descarta un descenso de las llamas durante 2010 si las condiciones meteorológicas varían.

   En todo caso, como recuerda el decano de la Asociación y Colegio de Ingenieros de Montes, Carlos del Álamo, la intencionalidad y alguna negligencia provocan más del 90 por ciento de los fuegos. Finalmente, también solicitan que se aumente la productividad y rentabilidad de los montes para que no sean abandonados y se incremente el riesgo de incendios.

ECOticias.com – ep

ARTÍCULOS RELACIONADOS
- publicidad -

Otras noticias de interés