Oceana y Caixa Catalunya recomiendan crear zonas de protección para los cetáceos de Andalucía

Oceana y la Obra Social de Caixa Catalunya han editado el informe Especies amenazadas, que señala las deficientes medidas de protección que afectan a las especies marinas. En este sentido, ambas entidades piden que se creen zonas de protección para todos los cetáceos de Andalucía en la próxima reunión sobre la Directiva Hábitats, que decidirá qué hábitats del Mediterráneo son prioritarios para estas especies y deben, por tanto, formar parte de la Red Natura 2000.

La Directiva Hábitats es la norma más importante de Europa en materia medioambiental, pero apenas incluye especies marinas en sus anexos. Por ello, el informe pide que obligue a crear zonas especiales para la conservación de todas las especies de cetáceos mediante su inclusión en el Anexo II. En la actualidad, la Directiva sólo señala que es necesario designar zonas especiales para la conservación del delfín mular (Tursiops truncatus) y la marsopa común (Phocoena phocoena).

Sin embargo, casi todas las especies de cetáceos europeos migran a través del estrecho de Gibraltar y se enfrentan a un denso tráfico marítimo que genera vertidos, choques con embarcaciones y desorientación por el uso de sónares, causas de reducen su población pese a ser especies incluidas en diversos convenios internacionales de protección de especies. Por esta razón, Ocena reclama que en la próxima reunión para la aplicación de la Directiva Hábitats sobre el mar Mediterráneo, que tendrá lugar durante el 15 al 17 de  junio en Brindisi (Italia), se incorporen todas las áreas marinas relevantes para los cetáceos dentro de la Red Natura 2000, en particular el Estrecho de Gibraltar y otras zonas de importancia en las aguas mediterráneas andaluzas.

Para Ricardo Aguilar, Director de Investigación de Oceana Europa, “la escasez de especies marinas incluidas en la Directiva Hábitats repercute muy negativamente en la protección de especies de comunidades autónomas como Andalucía, que tiene una extensa línea costera y sufre el impacto de factores como el turismo, la construcción o la contaminación. En el caso de los cetáceos, Andalucía cuenta, además, con un punto crítico –el estrecho de Gibraltar–, por lo que es urgente crear zonas donde estos se encuentren protegidos, pero además se requiere aplicar medidas que minimicen las afecciones a estas especies”.

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Pese a su inclusión en diversos listados de protección, las poblaciones de cetáceos siguen estando en riesgo, por lo que se requieren más y mejores medidas para su conservación. La mayoría de cetáceos europeos –como el delfín mular, el delfín común, las orcas o los rorcuales– migra a través del estrecho de Gibraltar. Este enclave es un punto caliente del tráfico marítimo. La Bahía de Algeciras, el Peñón de Gibraltar o la costa de Huelva son zonas de descarga para cientos de petroleros procedentes de Oriente Medio, por lo que existe un alto riesgo de vertidos. A ello hay que añadir la actividad ilegal del bunkering (o repostaje en alta mar) y los “sentinazos” (limpieza de las sentinas ilegalmente). A su vez, las costas andaluzas se convierten en hábitats esenciales para la alimentación y en algunos casos la reproducción de estas especies.

Además, el constante paso de buques genera con frecuencia la desorientación y la fragmentación de los grupos de cetáceos debido al uso de sónares. Son habituales los varamientos en las costas de Huelva y Cádiz, y sus causas suelen estar vinculadas a los sónares o a impactos directos de estas especies con las embarcaciones.

Para Miquel Rafa, director de medio ambiente de Caixa Catalunya, “el objetivo final del informe Especies Amenazadas es proponer a la UE que se reconozca el estatus de conservación de algunas especies amenazadas y que se refuerce la legislación comunitaria en esta materia”.

El informe Especies Amenazadas representa un trabajo pionero, al incluir en un mismo listado las especies marinas contempladas en los diversos convenios internacionales de protección con aplicación en Europa y legislaciones nacionales y regionales. Este listado muestra las especies marinas europeas sobre las que ya hay acuerdo para su conservación pero, sin embargo, carecen de una protección eficaz en muchos casos. Por otro lado, se evidencia la falta de coordinación entre los diferentes convenios internacionales para la protección de especies, así como con la normativa española, donde el Catálogo Español de Especies Amenazadas apenas incluye especies marinas.

Además de la falta de coherencia entre los listados, la legislación internacional adolece de poca ambición. El nuevo listado presentado por Oceana y Obra Social de Caixa Catalunya reúne más de 400 especies marinas europeas sobre cuya protección existe consenso científico y político. Esta cifra demuestra el enorme retraso que existe en la conservación del medio oceánico, ya que el último recuento del Censo para la Vida Marina identifica unas 320.000 especies. Teniendo en cuenta que solo se conoce en torno al 5% de los fondos marinos del mundo, es urgente aumentar la investigación sobre el mar y reforzar la protección de éstos antes de que sufran daños irreversibles.

La representatividad de especies marinas protegidas en Europa y en España es minúscula. La Directiva Hábitats recoge alrededor de 1.182 especies, de las que solo 14, más dos taxones, son marinas. El Catálogo Español –actualmente en proceso de revisión– tiene 39 entre las más de 600 que incluye.

Por otro lado, el año 2010, declarado Año Internacional de la Biodiversidad, no debe dejar de lado el medio marino. La conservación de la biodiversidad y de los recursos marinos es una de las principales asignaturas pendientes en los convenios y políticas internacionales de conservación de la naturaleza. Ha llegado la hora de actuar en el medio marino antes de que sea demasiado tarde para muchas especies clave para estos ecosistemas, tanto las de interés comercial y gastronómico, como las que no tienen un provecho directo para el ser humano.

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