Actualizar

sábado, febrero 4, 2023

Doñana sufrió 114 incendios en 2009, el segundo peor año en número de siniestros desde 2005, según WWF

Así, según dicho informe, consultado por Europa Press, en 2009 aumentaron los incendios y conatos, aunque disminuyó la cifra de hectáreas quemadas, que ascendieron a 111,36, la mayor parte de ellas de pastos, pues de cada diez siniestros, ocho se quedaron en conatos –la superficie quemada no superó más de una hectárea.

   La organización ecologista destaca que los datos aportados por el Plan Infoca de la Junta de Andalucía revelan que «un año más, desde 2006 aumenta el número de incendios en Doñana», un dato que consideró «muy preocupante» y por el que apremió a «mantener el esfuerzo inversor en la prevención y extinción de los incendios a través del Plan Infoca».

   De los 14 municipios que integran la comarca de Doñana, es Lucena del Puerto el que registró un mayor número de incendios y conatos en 2009, seguido de Almonte, Bonares y Aznalcázar, con 18 incendios forestales cada uno. Asimismo, la población con mayor número de conatos de incendios es Aznalcázar, con 17.

   Por otro lado, once de estos 114 siniestros –dos incendios y nueve conatos– han tenido lugar dentro de los límites del Espacio Natural de Doñana (END).

   No obstante, señala que la mayoría de los siniestros son conatos, concretamente el 80 por ciento de los casos, lo cual es una «buena señal», ya que demuestra que existe un «mayor esfuerzo y eficacia en la detección así como en la extinción de los incendios forestales por parte del programa Infoca». Además, destacó, ninguno de los siniestros ha sido un gran incendio, dándose el último de estas características en el año 2005.

EL 50% DE INCENDIOS, INTENCIONADOS

   El 46% las causas de los siniestros en el Espacio Natural de Doñana fueron intencionados y han ocurrido en los términos municipales de Isla Mayor, Aznalcázar y en Moguer, lo que lo que viene siendo habitual desde el año 2005 –como media el 50 por ciento del total para el periodo 2005-2009–.

   La segunda causa son las negligencias (20,29%), en la misma medida de los incendios desconocidos (20,20%), a los que en este momento habría que unirles los incendios que están pendientes de investigación, que aumentarían las causas sin determinar hasta un 32,46%, un porcentaje «muy alto».

   El responsable de la Oficina de WWF en Doñana, Juanjo Carmona, mostró su «preocupación» ante estos datos y pidió a las Administraciones públicas que «extremen las labores de vigilancia, sobre todo en la zonas limítrofes al entorno, que es donde ocurren la mayoría de los siniestros y, además, hagan «especial hincapié en investigarlos y poner a los culpables ante los tribunales, puesto que, incurren en un delito ambiental».

   Además, advirtió de que la mitad de los municipios de la comarca de Doñana no poseen un Plan Local de Emergencias por Incendios Forestales (PLEIF), que determina las actuaciones de defensa de los terrenos forestales frente a los incendios y son obligatorios por ley.

   Concretamente, cinco lo tienen en redacción o revisión: Moguer, Lucena del Puerto, Bollullos Par del Condado, Villamanrique y Sanlúcar de Barrameda; y dos, Pilas e Isla Mayor, directamente no tienen.

COMPARATIVA DESDE 2006

   Por otro lado, llamó la atención sobre el hecho de que Aznalcázar, con una suma de 83 siniestros, es el municipio que más incidentes han sufrido durante el periodo 2005-2009; con Almonte en segundo lugar con 81 y Moguer en tercer lugar con 80. Además, estas localidades se encuentran entre los cinco municipios con más casos de Andalucía junto a dos capitales, Córdoba y Jaén.

   A pesar de reconocer que esos tres municipios cuentan con una amplia superficie forestal en su término, apuntó que hay otros municipios con mucha superficie forestal, como Hinojos o Bonares, que en el periodo 2005-2009 no llegan a diez incendios o conatos anuales.

   Carmona incidió en que los incendios «suponen un grave problema para la sociedad por la pérdida de múltiples servicios ambientales que nos proporcionan los bosques, ya que se pierden no sólo árboles y matorrales, sino paisajes, espacios lúdicos y actividades económicas como la apicultura, la ganadería o la recogida de piña».

   Consideró necesario «mantener el esfuerzo inversor en la prevención y extinción de los incendios a través del Plan Infoca, pues las masas forestales son elementos básicos en la lucha contra el cambio climático o la erosión, y su pérdida por un incendio obliga a inversiones más cuantiosas para su restauración».

   Además, apostó por reordenar espacio agrario y reducir el número de caminos que facilitan el acceso a las zonas forestales; eliminar los pozos ilegales en monte público, que requieren de instalaciones y cableado eléctrico; y fomentar las actividades de selvicultura preventiva.

 

ECOticias.com – ep

ARTÍCULOS RELACIONADOS

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

Otras noticias de interés