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domingo, febrero 5, 2023

Plaguicida biodegradable para combatir al gorgojo

Este parásito tiene la particularidad que puede afectar al frijol durante su cultivo o su almacenamiento. En el campo, la hembra del Zabrotes subfasciatus introduce los huevos en las vainas con granos maduros, mientras que durante el acopio los coloca sobre los granos.

De los huevos emergen larvas que penetran en el grano. La perforación de entrada suele ser imperceptible y permite el acceso de más de un elemento a la vez.

La larva se desarrolla y se alimenta en el interior del frijol; cuando completa su crecimiento, corta la cáscara del grano sin dañar la cutícula y forma una ventana. El adulto empuja la cubierta para salir, por lo que deja un orificio de forma circular. Si la plaga ataca en el campo, el insecto también perfora las vainas para poder emerger.

De acuerdo con la doctora Luz Vázquez Moreno, especialista del Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (CIAD), en nuestro país el Zabrotes subfasciatus es la principal plaga del frijol (Phaseolus vulgaris L.), y provoca pérdidas de aproximadamente 40 por ciento del grano almacenado.

Consciente de esta situación, Vázquez Moreno decidió emprender un proyecto de investigación buscando la manera de controlar esta plaga por medios biológicos, como una alternativa al uso de agroquímicos.

En función de ello, purificó lectinas de plantas del desierto y probó que estas moléculas son capaces de evitar que la larva del insecto se desarrolle.

Las lectinas son proteínas que se unen a los carbohidratos que forman parte de glicoproteínas. En las plantas, estas moléculas funcionan como protectores contra el ataque de insectos.

La doctora Luz Vázquez explicó que su principal interés es encontrar el mecanismo insecticida de la lectina; la investigadora sostiene la hipótesis que cuando el insecto ingiere la molécula, ésta llega intacta al intestino donde se une a glicoproteínas esenciales que permiten que el Zabrotes subfasciatus continúe con su desarrollo.

Hasta ahora, Vázquez Moreno y su grupo de trabajo han probado que la lectina resiste el ataque de las proteasas digestivas del Zabrotes subfasciatus, sin perder su actividad, además que su efecto depende del estadío de crecimiento del insecto.

Dado que la investigadora de este Centro Público de Investigación Conacyt conoce el efecto de la molécula que estudia sobre el Zabrote subfasciatus y sus larvas, ahora le resta identificar a las glicoproteínas del insecto con las que se asocia. Para ello, actualmente realiza estudios proteómicos que aportarán más información sobre el mecanismo insecticida de las lectinas.

Una vez obtenido este conocimiento, la doctora Vázquez Moreno planea encaminar el proyecto a la producción de lectinas en forma masiva para que puedan ser empleadas como un plaguicida biodegradable.

En función de lo anterior, será necesario buscar y clonar el gen para poder expresar a la lectina en algún otro organismo como las bacterias.

La líder de la investigación hizo hincapié en que las lectinas se inactivan al cocinar los frijoles por lo que resultan inocuas al consumidor.

La doctora Vázquez Moreno comentó que las lectinas estudiadas en este proyecto fueron obtenidas de leguminosas que crecen en el desierto de Sonora; estas plantas viven sometidas a condiciones de elevado estrés por el calor y la baja humedad; es por ello que cuentan con moléculas tan resistentes. (Agencia ID)

 

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