HIDROAYSEN Como lo explicamos a las próximas generaciones

Publicado el: 18 de mayo de 2011 a las 16:04
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HIDROAYSEN Como lo explicamos a las próximas generaciones

Los grandes cuestionamientos ambientales que se dan actualmente en torno a la Región de Aysén se deben a las intenciones de empresas privadas de construir megacentrales hidroeléctricas en los ríos más caudalosos y prístinos de la zona, proyectos con altos riesgos de impacto negativo en los ámbitos de lo ecológico y sociocultural. Científicos, políticos y empresarios tienen oficialmente legitimada su palabra sobre estos proyectos. Pero sería un grave insulto, y un escandaloso error de la democracia, no considerar seriamente a los que tenemos la ciencia, el amor y el arte de vivir en estas tierras.

Se hace urgente la educación orientada a la responsabilidad ecológica y la modificación de estilos de vida consumista y hedonista que causan serios daños a la naturaleza y al ser humano. Sería entonces muy saludable una mayor austeridad, autodisciplina y espíritu de sacrificio de quienes piensan desde, y viven en, la opulencia. Esta desbordante riqueza de unos pocos a costa de la pobreza y explotación de muchos, a la postre siempre se sustenta también en la depredación irreversible de los recursos naturales.

Luis Infanti De La Mora; Patagonia chilena sin represa

 

¿Cuánto vale el patrimonio natural de Aysén? Ese territorio rico en biodiversidad y endemismo, de jóvenes ecosistemas —recientes testigos de la última glaciación—, de montañas, campos de hielo, valles, estepas, lagos, ríos; de bosques milenarios; con una exquisita fauna terrestre y marina; con un litoral único de fiordos, canales, archipiélagos y miles de islas.

 



¿Cuánto valen los servicios ambientales que todos estos recursos le entregan al país y al mundo? ¿Cuálsería el valor presente de todos los flujos futuros de un desarrollo turístico en un Aysén armonioso con el ambiente? ¿Quién pagaría a Aysén y a Chile el costo de oportunidad perdido por transformar la Patagonia en la batería energética para industrias y minas situadas al centro-norte del país, a miles de kilómetros de distancia? Estas y muchas otras preguntas nos motivan a desarrollar esta iniciativa que además de una discusión técnica constituye un urgente llamado de alerta desde la sociedad civil; de muchos que nos oponemos a tamaño ecocidio, y que invitamos a través de este medio a otras personas a participar proactivamente en esta causa tan noble: la defensa de la integridad ambiental y cultural de la Patagonia chilena. No podemos ser agentes sociales pasivos ante otra imposición del poder económico de modelos de desarrollo territorial ajenos a los intereses de la ciudadanía y del país. Los proyectos de Endesa, constituyen, sin duda, el mayor conflicto ambiental del país a la fecha, y está movilizando en forma creciente a diversos actores locales, regionales, nacionales e internacionalesTomar una decisión de esta envergadura cuando el sistema institucional ambiental está en proceso de revisión y cambio, es irresponsable. La actuación de los referentes políticos al respecto quedará grabada a fuego en la historia ambiental, social y cultural de nuestro país. Finalmente, es importante recordar que el aporte de las centrales de Aysén no sería antes del año 2015, lo que no soluciona la supuesta crisis energética proyectada para finales de esta década, con la que se pretende justificar su construcción. Existen numerosas opciones tecnológicas para enfrentar la mayor demanda eléctrica de Chile, sin tener que destruir la Patagonia chilena. El uso eficiente y las energías renovables, por sí solo podrían satisfacer dicha demanda. Los proyectos existen, únicamente se requiere la visión de futuro y la voluntad política para crear los mecanismos de financiamiento adecuados. Constatamos que por falta de una política energética estratégica, nos estamos ahogando en un vaso de agua. (Patricio Rodrigo S. / Juan Pablo Orrego S. Patagonia sin represa)

 

 

Diez razones por las cuales Hidroaysén no es necesario, ni conveniente para Chile

1. No es efectivo que la demanda eléctrica de Chile y el SIC necesita duplicarse en 10 años. De hecho ha crecido a una tasa anual de solo 3,8% en los últimos 11 años y cualquier análisis razonable muestra una tasa de crecimiento no mayor al 4,5% al año.



2. Cualquier estrategia de desarrollo energético debe tener como pilar fundamental la eficiencia energética. Si se aplica una política activa al respecto, más allá de lo que ocurre en forma natural por iniciativa de las empresas, el ahorro generado es mucho mayor que lo que podría aportar Hidroaysén.

3. Existen abundantes recursos de energías renovables no convencionales tanto en el territorio del SIC como del SING que pueden aprovecharse con mucho menor impacto para el medioambiente que Hidroaysén: más de 4.000 MW en Geotermia; más de 5.000 MW en eólica; más de 15.000 MW en mini hidro; mucho más de 40.000 MW en solar. Y estas fuentes no son mucho más caras que Hidroaysén y varias son más baratas y confiables.

4. Existe un verdadero riesgo para el sistema eléctrico de depender de un solo punto de generación a más de 2.300 km de los puntos de consumo a través de una sola línea de transmisión.

5. Ya está demostrado que diversificando la matriz energética (nuevos actores, fuentes de energía no convencional) se tiene una matriz más robusta y que ahorra en costos marginales. Con solo algo más de 3% de ERNC en el SIC, el ahorro para el país superó los 120 millones de dólares en 1 año.

6. La Agencia Internacional de Energía (dependiente de la OCDE) recomendó a fines de 2009 que Chile necesitaba diversificar su matriz de generación incorporando más ERNC, aumentando la cantidad de empresas que generan, evitando grandes proyectos hidroeléctricos y termoeléctricos y aumentando una participación ciudadana. Esto sobre un pilar central de eficiencia energética.

7. El daño que el proyecto causará a las cuencas de los ríos Baker y Pascua es irreversible. El futuro del desarrollo de Aysén está en su gente y recursos naturales. El comprometer esta parte tan única compromete las opciones de desarrollo futuro.

8. Desarrollar el proyecto claramente favorece a las empresas involucradas, pero no favorece el desarrollo del país, no aumenta la seguridad energética y claramente no conducirá a costos de energía menores, pues la generación seguirá concentrada en muy pocas manos.

9. Proyectos del tipo Hidroaysén son considerados como proyectos propios del Siglo XX, que del Siglo XXI. Claramente el desarrollo energético del mundo va por otros caminos.

10. Y por último, es la región de Aysén, más las personas que estén en los más de 2.000 km del recorrido de la línea de transmisión los que tienen que asumir los costos. Y claramente los beneficios del proyecto lo recojerán otros. En resumen: se compromete el desarrollo del país y la ciudadanía en beneficio de un par de empresas privadas.(Roberto Roman. Académico Departamento de Ingeniería Mecánica de la FCFM-Universidad de Chile.  Vicepresidente de la International Solar Energy Society.)

www.patagoniasinrepresa.cl – ECOticias.com

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