Humedal prehistórico en Granada: descubren aves fósiles únicas de hace 1,5 millones de años

Publicado el: 20 de mayo de 2026 a las 12:01
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Humedal prehistórico en Granada con fauna del Pleistoceno

El descubrimiento de nuevas aves fósiles en el yacimiento de Venta Micena, en Orce (Granada), ha permitido reconstruir cómo era un enorme humedal prehistórico en Granada hace aproximadamente un millón y medio de años.

El estudio, liderado por científicos de la Universidad de Málaga (UMA) y publicado en la revista Swiss Journal of Palaeontology, aporta información inédita sobre el paisaje, la biodiversidad y el ecosistema que ocupaba la cuenca de Baza durante el Pleistoceno. La investigación ha identificado restos pertenecientes a tres especies diferentes: un pato, una grulla gigante y un cuervo prehistórico.



Estos fósiles ayudan a comprender cómo funcionaba aquel gigantesco humedal que cubría buena parte del altiplano granadino y que albergaba una fauna espectacular formada por hipopótamos gigantes, elefantes, hienas carroñeras, félidos con dientes de sable y algunos de los primeros humanos que habitaron Europa occidental. El hallazgo confirma que el actual paisaje árido de Guadix-Baza fue en el pasado un exuberante humedal prehistórico en Granada lleno de vida.

Humedal prehistórico en Granada: el hallazgo de aves fósiles revela un vergel desaparecido hace 1,5 millones de años

Investigadores de la Universidad de Málaga identifican restos de un pato, una grulla gigante y el cuervo más antiguo hallado en la península ibérica.

El sur de Europa albergó un gigantesco lago prehistórico alimentado por aguas de Sierra Nevada. Esta masa hídrica generó un microclima de intensas lluvias, propiciando un ecosistema tan diverso y rebosante de vida que recuerda a las sabanas africanas actuales.



El análisis de yacimientos andaluces ha recuperado vestigios de aves prehistóricas, entre ellas un pato adaptado a entornos salinos. Los fósiles demuestran que la zona contaba con humedales muy diversos y charcas propensas a la evaporación mineral.

Humedal prehistórico en Granada: un ecosistema perdido bajo el actual paisaje árido

El estudio revela que el actual altiplano granadino poco tiene que ver con el paisaje que existía hace un millón y medio de años. Donde hoy predominan los terrenos semidesérticos conocidos como badlands, antiguamente se extendía un inmenso humedal prehistórico en Granada con más de mil kilómetros cuadrados de superficie.

Los investigadores explican que este gigantesco lago estaba alimentado principalmente por las aguas procedentes de Sierra Nevada a través de antiguos sistemas fluviales conectados con la cuenca de Guadix. Además, numerosos manantiales hidrotermales aportaban aguas cálidas y minerales que contribuían a mantener una enorme diversidad biológica.

El clima de aquella época también era muy diferente al actual. Las precipitaciones triplicaban las registradas hoy en la región, favoreciendo la existencia de zonas húmedas permanentes, lagunas y áreas pantanosas donde prosperaban numerosas especies animales y vegetales.

Según los científicos, este antiguo humedal prehistórico en Granada debió funcionar como un auténtico oasis ecológico en el sur de Europa, capaz de sostener una comunidad animal comparable a los ecosistemas africanos modernos.

La investigación confirma además que estos ambientes húmedos desempeñaron un papel esencial en la evolución de la fauna y en la llegada de los primeros grupos humanos al continente europeo durante el Pleistoceno.

Los fósiles descubiertos revelan la presencia de tres aves únicas

El trabajo desarrollado por la Universidad de Málaga ha permitido identificar dieciocho restos fósiles atribuibles a aves dentro de las decenas de miles de piezas recuperadas en Venta Micena y conservadas actualmente en el Museo Arqueológico de Granada.

De todos esos restos, siete conservaban suficiente integridad anatómica para ser asignados a especies concretas. Gracias a estos pequeños huesos fragmentarios, los investigadores lograron reconstruir parte de la fauna que habitaba el antiguo humedal prehistórico en Granada.

La primera especie identificada fue el tarro blanco (Tadorna tadorna), un pato que actualmente solo aparece ocasionalmente en algunos humedales granadinos. Su presencia en Venta Micena indica que hace 1,5 millones de años esta especie se reproducía en la cuenca de Baza.

El estudio de este pato también aporta información ambiental muy valiosa. Los investigadores destacan que se alimentaba de pequeños caracoles del género Hydrobia, organismos asociados a aguas con diferentes niveles de salinidad.

Esto sugiere que el antiguo humedal prehistórico en Granada incluía charcas sometidas a intensa evaporación donde aumentaba la concentración de sales, generando hábitats muy diversos dentro del gran lago de Baza.

La grulla gigante representa el registro más antiguo de Europa

Otra de las especies identificadas en Venta Micena es una grulla de gran tamaño, mayor incluso que la actual grulla común (Grus grus). Los investigadores consideran que se trata del registro más antiguo conocido hasta ahora de las grullas gigantes del Pleistoceno europeo.

El fósil identificado corresponde a un hueso del antebrazo cuya anchura supera claramente la de las especies actuales, lo que indica que este animal era considerablemente más robusto y pesado.

Las grullas son aves omnívoras estrechamente asociadas a ríos, lagunas y humedales, por lo que su presencia refuerza todavía más la hipótesis de que existía un gran humedal prehistórico en Granada durante aquella época.

Los científicos explican que este tipo de aves necesitan ecosistemas húmedos ricos en recursos alimenticios y zonas tranquilas para alimentarse y reproducirse, características que debían abundar en la antigua cuenca de Baza.

El hallazgo aporta además información muy relevante sobre la evolución y expansión de las grandes aves acuáticas europeas durante el Pleistoceno, un periodo marcado por importantes cambios climáticos y ecológicos.

El cuervo fósil ayuda a reconstruir el ecosistema pleistoceno

La tercera especie identificada en Venta Micena es un cuervo perteneciente a la subespecie Corvus corax antecorax. Según los investigadores, se trata del registro más antiguo conocido de este tipo de aves en la península ibérica.

El interés científico de este hallazgo radica en el papel ecológico que desempeñaban estos animales dentro del antiguo humedal prehistórico en Granada y de toda la paleocomunidad de grandes mamíferos del Pleistoceno.

Los cuervos actuaban como oportunistas y carroñeros, alimentándose parcialmente de restos de animales cazados por grandes depredadores o abandonados por hienas y félidos con dientes de sable.

La existencia de esta especie confirma que el ecosistema de Venta Micena mantenía una compleja red trófica donde convivían numerosos herbívoros gigantes, grandes depredadores y aves carroñeras adaptadas a aprovechar recursos disponibles.

Los investigadores consideran que estos fósiles permiten comprender mucho mejor cómo funcionaban los ecosistemas europeos hace más de un millón de años y cómo evolucionaron las interacciones ecológicas entre especies.

Hipopótamos gigantes, hienas y humanos convivían en Orce

El estudio destaca que el antiguo humedal prehistórico en Granada estaba rodeado por una de las faunas más espectaculares documentadas en Europa durante el Pleistoceno temprano.

En el altiplano granadino habitaban enormes elefantes, hipopótamos que duplicaban el tamaño de los actuales y numerosos herbívoros adaptados a ecosistemas húmedos y muy productivos.

Junto a ellos vivían grandes depredadores como los famosos félidos con dientes de sable y enormes hienas carroñeras comparables en tamaño a una leona moderna.

Los investigadores explican que este paisaje debió funcionar como un auténtico vergel en mitad del sur peninsular, con abundante agua, vegetación y recursos alimenticios para numerosas especies.

A toda esta fauna se sumaban además algunos de los primeros humanos que habitaron Europa occidental, cuya presencia quedó documentada en yacimientos cercanos mediante herramientas de piedra, marcas de corte sobre huesos y hasta un diente humano hallado en Barranco León.

Destaca el hallazgo de una grulla gigante, el registro europeo más remoto de su tipo. Al ser un ave omnívora, su imponente presencia corrobora la existencia de un ecosistema fluvial con recursos abundantes y zonas tranquilas.

La fauna incluía cuervos carroñeros que aprovechaban los restos de grandes depredadores. Esta compleja red trófica sostenía a hipopótamos descomunales, hienas y elefantes, atrayendo paralelamente a las primeras comunidades humanas que colonizaron el continente europeo.

Humedal prehistórico en Granada: conclusiones

El descubrimiento de estas aves fósiles permite reconstruir con mucho mayor detalle cómo era el antiguo humedal prehistórico en Granada, un gigantesco ecosistema desaparecido que hace un millón y medio de años albergaba una biodiversidad extraordinaria en el sur de Europa.

La investigación liderada por la Universidad de Málaga confirma además la enorme importancia científica de los yacimientos de Orce para comprender la evolución de los ecosistemas europeos, la fauna del Pleistoceno y la presencia de los primeros humanos en el continente.

¿Qué es el humedal prehistórico en Granada?

El humedal prehistórico en Granada era un enorme ecosistema lacustre y pantanoso que ocupaba la cuenca de Baza hace aproximadamente 1,5 millones de años, durante el Pleistoceno.

¿Qué aves fósiles se han descubierto en Venta Micena?

Los investigadores identificaron restos de un tarro blanco, una grulla gigante y un cuervo prehistórico perteneciente a la subespecie Corvus corax antecorax.

¿Por qué es importante el hallazgo de Venta Micena?

El descubrimiento permite reconstruir cómo era el ecosistema de Orce durante el Pleistoceno y aporta información clave sobre fauna, clima y evolución ambiental en el sur de Europa.

¿Qué animales vivían en el antiguo humedal granadino?

En la zona convivían hipopótamos gigantes, elefantes, hienas carroñeras, félidos con dientes de sable, aves acuáticas y algunos de los primeros humanos de Europa occidental.

Imagen autor

Imanol R.H.

Creador de contenidos freelance y apasionado por el mundo de la movilidad eléctrica, además de ser un ferviente activista climático y defensor de los derechos de los animales. Ha publicado textos en diversos medios de comunicación intentando combatir los bulos y el negacionismo y acercando la ciencia a todos los públicos.

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