Los cazadores ultiman las pruebas finales de la munición sin plomo y fomentarán su implantación si es viable

Así, la RFEC explica que en los últimos años, los cazadores, las autoridades españolas y europeas han observado la percepción general de la población, preocupada por las contaminaciones, y se han puesto entre sus objetivos la progresiva e inexorable sustitución del plomo en los componentes de todo tipo, entre ellos, en la munición empleada para la caza.

   Más allá de su mayor o menor toxicidad para la salud de las personas y en función de su repercusión en la naturaleza y las especies, la política emprendida es la desaparición de la munición de plomo a medio plazo. Por ello, la RFEC y la Federación de Asociaciones de Cazadores de la Unión Europea (FACE) que agrupa a más de siete millones de cazadores de los distintos países europeos, ya ha recogido esa preocupación en el dossier informativo de su Asamblea General (apéndice IV) del 5 de septiembre de 2011, en el que señala que los cazadores deben «mostrar liderazgo en esta materia», por lo que coordina con sus socios iniciativas para «anticipar y gestionar soluciones relacionadas con la munición».

   Por su parte, la AFEC, que agrupa a todos los fabricantes españoles de cartuchos de caza y munición deportiva, ha defendido «cualquier avance tecnológico y medioambiental», como puede ser la sustitución del plomo por otros materiales que puedan ser tan efectivos y sobre todo aceptables socialmente por el mundo de la caza».

   Asimismo, anuncia que en cuanto existe un cartucho «económico y viable» con perdigones sustitutivos a los del plomo la industria española será la primera que defenderá su implantación genérica.

   En ese sentido, la RFEC asegura que si todas las pruebas son positivas y el proyecto es económicamente viable, apostará por su implantación para cumplir con la normativa en este ámbito, que se irá estableciendo a nivel europeo y, en caso contrario, se opondrá.

ECOticias.com – ep

ARTÍCULOS RELACIONADOS
- publicidad -

Otras noticias de interés