La Junta revisa los tendidos eléctricos de la comarca de La Janda para evitar la colisión de aves

Junto a ello, el departamento que dirige José Juan Díaz Trillo va a convocar una reunión de trabajo con las compañías eléctricas y las empresas que se dedican a instalar los dispositivos de disuasión y prevención de electrocución, con objeto de seguir trabajando conjuntamente en la materia y reforzar las medidas para evitar accidentes.

   Según informa la Consejería en un comunicado, durante los últimos cinco años Medio Ambiente ha instado a la corrección de más de 1.000 apoyos de tendidos eléctricos en la provincia de Cádiz para evitar la electrocución de aves, principalmente rapaces. Además, durante este período se han instalado del orden de 800 espirales salvapájaros como principal medida de anticolisión.

   En los últimos cuatro meses, técnicos del Programa de Reintroducción del Águila Imperial de la Junta han hallado cuatro águilas imperiales electrocutadas en el entorno del área de reintroducción de la especie en la comarca de La Janda (Cádiz). Dado que algunas de ellas fueron encontradas en apoyos ya corregidos con dispositivos de aislamiento que hasta ahora habían evitado este tipo de accidentes, la Consejería ha iniciado la revisión de todos los apoyos de la zona incluyendo los ya corregidos y procediendo, simultáneamente, a corregir las instalaciones defectuosas o no corregidas.

   En el curso de estas inspecciones se ha localizado además el esqueleto de un ejemplar joven de águila imperial, que debió morir electrocutado en el año 2010. El ave ha aparecido bajo un apoyo que había sido ya corregido por Medio Ambiente, lo que ha llevado a poner en marcha una investigación sobre las causas de estos accidentes. Con este ejemplar son seis las águilas imperiales electrocutadas que los técnicos del Programa han encontrado en todo el año 2011 en la provincia de Cádiz, a las que hay que sumar un ejemplar joven de águila perdicera muerto por la misma causa.

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   La electrocución es, con diferencia, la principal causa de mortalidad del águila imperial y otras grandes rapaces en España, y afecta sobre todo a los jóvenes, que son más nómadas que los adultos y se alejan de las áreas más favorables.

   Desde el inicio del Programa en 2001 se han liberado 73 pollos de águila imperial en La Janda, de los cuales 3 acabaron siendo miembros de las dos parejas que se han establecido desde 2010 en la comarca. Se ha recuperado así el núcleo de cría de Cádiz tras su extinción hace 60 años, lo que constituye el primer éxito de relevancia del programa. Este incipiente núcleo reproductor se suma a los tres ya existentes: Sierra Morena oriental, Sierra Morena occidental y comarca de Doñana. De los 73 volantones liberados en el marco del Programa se han localizado muertos 23: 16 electrocutados, otro envenenado, dos por causas naturales, dos por colisión contra tendidos y alambradas y dos por causas desconocidas.

PROGRAMA DE RECUPERACIÓN Y CONSERVACIÓN

   Todos los pollos liberados proceden de rescates de nidadas del medio natural donde la falta de alimento, el riesgo de caída del nido o el fenómeno de cainismo entre hermanos amenazaban seriamente su supervivencia; y ha sido reforzada su protección gracias al Programa de recuperación y conservación. Por otro lado los resultados de los censos de la población donante, ubicada en Sierra Morena, confirman que estos rescates no han supuesto un perjuicio para la población natural, pues desde el inicio del Programa esta población ha pasado de 23 parejas en 2001 a 61 en 2011, con una tasa de crecimiento anual estadísticamente significativa del 7,2 por ciento.

   Aparte de que todos los pollos fueron salvados inicialmente de una muerte casi segura, el rango de supervivencia de estas aves liberadas ya como jóvenes mediante hacking se sitúa entre el 24,7 y el 41,9 por ciento, dentro del rango natural encontrado para la especie por otros estudios que la sitúan entre el 19 y el 58 por ciento.

   En 2011 se han contabilizado 71 territorios reproductores ocupados en Andalucía: 61 en Sierra Morena, 8 en el núcleo de Doñana y dos en Cádiz, en la comarca de La Janda. Esta cifra supone un máximo histórico y un incremento del 16,4 por ciento con respecto a la población registrada en 2010.

   La mortalidad de las águilas imperiales ha descendido un 82 por ciento en los últimos diez años debido a las actuaciones que se han realizado para proteger la avifauna en las zonas de reintroducción, que han permitido a su vez la recuperación de la especie en la región y en el resto de la Península. Desde 1992 Medio Ambiente ha corregido 6.600 apoyos y 1.500 km de líneas eléctricas. Del total, 1.500 apoyos ubicados en el área de reintroducción han sido corregidos entre 2002 y 2011.

   Todas estas medidas desarrolladas en el marco del Programa de Reintroducción del águila imperial para disminuir las causas de muerte de estas aves han beneficiado no sólo a esta especie, sino a toda la comunidad de rapaces diurnas y nocturnas, cigüeñas, ibis eremita y otras aves veleras, tanto locales como migradoras del resto de la Península Ibérica que encuentran en la comarca gaditana de La Janda un lugar de paso y asentamiento temporal hasta su regreso a sus zonas originales de cría.

ECOticias.com – ep

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