Junta de Andalucía trabaja en un estudio de puntos negros en carreteras del Aljarafe y Doñana por la muerte de linces

De esta manera, según ha explicado en una entrevista concedida a Europa Press el director del Programa Life, Miguel Ángel Simón, en estos momentos están trabajando en un estudio de «puntos negros» en vías de comunicación del Aljarafe, que habrá que discutir con la Consejería de Obras Públicas y Vivienda con el fin de evitar los atropellos.

   No obstante, ha advertido de que los atropellos, que este año ascienden a cuatro ejemplares, «hay que ponerlos en cuarentena», pues son «muy mediáticos». En este sentido, ha puntualizado que los animales fallecidos «se encuentran todos», pero los que mueren por enfermedad en el medio natural «son más difíciles de hallar».

   Además, ha profundizado al respecto que «si se tienen en cuenta los ejemplares muertos radiomarcados, el porcentaje mayor no es el fallecimientos por atropellos, sino el de enfermedades» y, sobre todo, en Doñana, donde están ligadas a la baja variabilidad genética en este Espacio Natural, donde se inició en 2008 un plan de refuerzo genético que está teniendo «buenos resultados».

   Por otro lado, ha apuntado que la expansión de la población del lince en la zona Doñana-Aljarafe, un territorio de influencia de Sevilla, con un alto número de viales y de tráfico, «aumenta la complejidad de tomar medidas». No obstante, ha reiterado que cuentan con un plan de manera conjunta con la Consejería que dirige Josefina Cruz Villalón, que también es socio del Life Iberlince.

   «Aún tenemos que barajar las variables que existen encima de la mesa», ha adelantando, asegurando que «la crisis económica actual no puede ser límite para estas medidas, pues las actuaciones para la permeabilización de las carreteras no son elevadas».

   Sin embargo, Simón ha reconocido que si aumenta la población en libertad del lince ibérico «se producen más atropellos», recordando que la futura y previsible conexión entre el núcleo poblacional de Andújar, en la provincia de Jaén, con el área de reintroducción de Guarrizas, también situado en la misma región andaluza, los ejemplares tendrán que cruzar «de alguna manera» la N-IV.

ENFERMEDAD DE LOS CONEJOS

   Por otro lado, el responsable del Programa Life ha reconocido que en estos momentos existe una variable referente a la población de este ejemplar felino, el más amenazado del planeta, que «no controlamos». Simón se ha referido de esta manera y en una entrevista concedida a Europa Press a la enfermedad hemorrágica vírica del conejo, que «no tiene solución».

   Al hilo de esto, ha recordado la existencia de una vacuna para combatir esta enfermedad, pero que no recibió el registro sanitario de la Unión Europea. «Es un problema que si se nos viene encima no sabemos como solucionarlo porque no la tiene», ha reconocido el director del Programa. En este sentido, ha apuntado que una de las razones de la estabilización del crecimiento de la población del lince en 2011, que este año ronda los 300 ejemplares en libertad en Andalucía, es consecuencia «en parte» a un fuerte brote de la enfermedad, que ha rebajada la población de conejos.

   «Si conseguimos que la población de conejo supere ciertos umbrales, la enfermedad afectará menos a esta especie  y se puede recuperar mejor», ha subrayado.

APOYO SOCIAL

   En referencia a la actitud de la población local de Andalucía con respecto al trabajo para la conservación y recuperación del lince, Simón ha valorado que ésta «ha cambiado», pues, incluso, este felino se ve como «una especie majestuosa y un animal bonito, existiendo además un cierto cariño hacia éste».

   «Buscar el apoyo social no es fácil», ha expresado, al mismo tiempo que ha apuntado que «conseguir el apoyo social en las nuevas áreas de reintroducción es fundamental». «Hay mucho que explicar para conseguir mayor concienciación social», ha añadido.

   En este sentido, ha concretado que «también es importante en época de crisis hacer entender que el lince es un patrimonio natural». A juicio de Simón, el lince es «único» y es «un patrimonio natural que no podemos dejar que desaparezca, como nadie dejaría caer la Alhambra». «No somos quienes para tomar esta decisión», ha afirmado, reconociendo que «cuesta explicar esto en tiempos de crisis económica y con un proyecto como el Iberlince que cuenta con un presupuesto gordo» –34 millones de euros, de los que casi 21 millones de euros son aportados por la Unión Europea–.

   En referencia a la Enfermedad Renal Crónica que afecta a la población del lince, Simón ha indicado que, una vez detectado el origen de la misma en una vitamina, se cortó el tratamiento que hacía uso de la misma, estabilizándose la afección de la enfermedad en los ejemplares. «No han vuelto a surgir casos», ha señalado, añadiendo al respecto que «no hay nuevos linces enfermos de ERC».

   Por último, ha confiado en que la sociedad entienda que lo que se invierte en el lince «no es sólo para una especie de fauna, sino para conservar un patrimonio natural único», una acción de conservación a «lo que estamos obligados», añadiendo en este sentido que las acciones encaminadas en este sentido generan «beneficios a otras especies en peligro de extinción, así como riquezas y empleos a la sociedad andaluza».

ECOticias.com – ep

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