Un estudio evidencia la falta de conocimiento sobre la reacción de los bosques ibéricos al cambio climático

à Una revisión científica pone de manifiesto que, pese a los recientes avances, existe un importante desconocimiento sobre la capacidad de adaptación de los bosques ibéricos ante los efectos del cambio climático, y sobre el grado de sensibilidad, en el largo plazo, de las especies ante los cambios en las condiciones ambientales.

 

à Es necesario emplear distintas técnicas de estudio, hacer modificaciones en los modelos clásicos de distribución de las especies frente a este fenómeno y crear redes observacionales a largo plazo para conocer cómo reaccionarán los ecosistemas forestales al cambio climático y, por tanto, cómo afectará eso al ser humano. 

 

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El estudio, que ha sido publicado por la revista técnica de ecología y medio ambiente Ecosistemas, editada por la Asociación Española de Ecología Terrestre (AEET), está encabezado por la científica Paloma Ruiz-Benito, del grupo de Ecología y Restauración Forestal de la Universidad Alcalá de Henares y del Departamento de Biología y Ciencias Naturales de la Universidad de Stirling (Reino Unido). En el trabajo, Ruiz-Benito y colaboradores revisan los modelos predictivos que dibujan escenarios futuros frente al cambio climático, con el objetivo de determinar el grado de vulnerabilidad de los bosques Ibéricos ante los efectos del calentamiento global.

 

Alteración de servicios ecosistémicos clave

La importancia de centrarse en ecosistemas forestales de la península Ibérica radica, en parte, en que según varios estudios, la región Mediterránea es considerada como “altamente vulnerable” al cambio global por diversos motivos biogeográficos, lo que podría alterar el suministro de servicios ecosistémicos clave, es decir, los beneficios imprescindibles que obtiene la sociedad de los bosques. A escala mundial, estos beneficios dependen de la salud de los bosques del planeta, que cubren más del 30% de la superficie terrestre. En España, el porcentaje de superficie cubierta por masa forestal es del 36%. Y es especialmente significativo, porque la capacidad de adaptación de los bosques ibéricos es muy compleja y resulta difícil obtener patrones de comportamiento generalizados.

 

Precisión y concreción

Por ello, Ruiz-Benito y su equipo subrayan la importancia de estudiar aspectos más concretos con los modelos; y, en esta línea, destacan que no se conoce en profundidad la sensibilidad y capacidad de adaptación al clima para la mayor parte de las especies forestales. Esto supone un problema, pues esa información ayudaría a conocer la respuesta de los bosques frente al cambio climático, y por tanto su vulnerabilidad y oportunidades para la gestión. 

 

Además, según la autora del informe y sus colaboradores, los modelos predictivos tradicionales tienen limitaciones que hacen necesario aplicar modelos más realistas biológicamente para conocer los impactos potenciales de este fenómeno en los ecosistemas forestales. Así, hay estudios que muestran que una técnica tradicional puede concluir que una especie disminuye su distribución bajo escenarios de cambio climático, mientras que con otras técnicas alternativas, más precisas biológicamente, se predicen aumentos en el crecimiento debido a procesos de fertilización por aumento de la concentración de CO2 atmosférico. 

 

La revisión científica de Ruiz-Benito también evidencia que la mayoría de los modelos de estudio no proporcionan información simultánea sobre los tres componentes clave de la vulnerabilidad de los bosques españoles frente al cambio climático: la exposición (magnitud y permanencia del cambio), sensibilidad (susceptibilidad al cambio) y la capacidad de adaptación (respuesta de las especies).

 

Soluciones

Para atajar las limitaciones de los modelos, Ruiz-Benito y colaboradores proponen la creación de redes de seguimiento a largo plazo para comprobar predicciones de experimentos y modelos. Además, detectan como clave cruzar la información proveniente de la observación y de los modelos predictivos para estudiar la respuesta de los ecosistemas a múltiples factores de cambio.

 

*** La Asociación Española de Ecología Terrestre es una organización científica que trabaja por la investigación y la divulgación de la Ecología desde el año 1989 y cuenta con más de 700 socios. Es editora de la revista científica y técnica de ecología y medio ambiente Ecosistemas. Consulta aquí quiénes forman parte de su Junta Directiva.

Asociación Española de Ecología Terrestre

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www.aeet.org 

www.revistaecosistemas.net

 

Autor fografia: Fernando Bueno

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