Javier López es científico marino de Oceana, una organización internacional de conservación marina fundada en 2001 y que hoy dispone de oficinas en América y en Europa. Se caracteriza por trabajar en un número limitado de campañas con el fin de conseguir objetivos concretos: protección de hábitats marinos, pesca responsable y conservación de las especies amenazadas.
Oceana es la mayor organización sin ánimo de lucro dedicada en exclusiva a la protección de los océanos. Documenta los fondos marinos con ayuda de buceadores y robots submarinos, prepara propuestas de conservación según los resultados hallados y trata de conseguir cambios políticos. Todo ello es posible gracias a un equipo multidisciplinar de científicos, economistas, abogados y otros expertos.
-¿Cómo están nuestros mares, en general?
-Todos los mares están afectados por la actividad humana en mayor o menor medida. Los océanos sufren problemas de contaminación, sobrepesca y destrucción de hábitats, además del cambio climático. Estos cuatro factores pasan desapercibidos para la mayoría de los ciudadanos, pero perjudican a los ecosistemas marinos y en determinados casos provocan daños irreversibles. Se están perdiendo especies que ni siquiera son conocidas por la ciencia, ya que la mayoría del océano está aún sin explorar. Se permiten actividades industriales sin que se haya estudiado siquiera la biodiversidad de la zona.
LO PEOR…
-¿Qué es peor, la contaminación o la sobreexplotación pesquera?
-Hay áreas que están más afectadas por un factor y otras por otro, pero ambos son graves. Por poner dos ejemplos, en Océana hemos documentado zonas a varios cientos de profundidad que nunca antes habían sido filmadas, y ya había abundante basura en ellas, dado que el plástico tarda en degradarse en condiciones de bajas temperaturas y ausencia de luz. Y respecto a la sobreexplotación, el 82% de los stocks evaluados por la UE en el Mediterráneo sufren sobrepesca, lo que quiere decir que se están extrayendo más recursos de los que la naturaleza puede regenerar y por tanto las poblaciones de peces van en disminución.
-¿Qué puede hacer el ciudadano medio para paliar estos problemas?
-Nunca hay que olvidar que lo que hacemos en tierra acaba en el mar. Los desechos que arrojamos al desagüe acaban en los ríos y estos en el océano. Las emisiones de dióxido de carbono aumentan la temperatura del agua y provocan cambios químicos en ella, acidificándola. Otro ejemplo: el consumo de pescado capturado con técnicas destructivas perpetúa la destrucción de los fondos marinos. El mar es el lugar donde desembocan muchas de nuestras decisiones cotidianas.
LA ACUICULTURA
-¿Qué nos decís de la acuicultura intensiva?
-La acuicultura no genera peces de forma milagrosa. Para que especies como los salmones o los atunes engorden un kilo, hay que alimentarlas con entre 10 y 15 kilos de peces más pequeños, por lo que se reduce la biomasa total. Consumir peces carnívoros no es eficiente. Del mismo modo que nos alimentamos de ganado herbívoro, habría que hacer lo mismo con el pescado que consumimos. Y, aparte, hay que considerar que la acuicultura puede liberar fármacos en el medio marino y contaminarlo con una acumulación excesiva de desecho de los peces. Por ello, no todas las formas de acuicultura son sostenibles.
-¿Qué sellos de garantía sobre pesca sostebnible funcionan mejor?
-Oceana no apoya ningún sello en concreto. En general, debemos buscar pescado de temporada, de procedencia cercana, capturado con artes de pesca sostenibles y que respete la talla mínima. No siempre es sencillo averiguar todos estos factores por parte del consumidor, por lo que las Administraciones deben impulsar prácticas pesqueras sostenibles.
-¿Ha bajado el consumo de atún y otros después de que se sepa del peligro por los metales pesados que contienen?
-No disponemos de esos datos, pero al menos se ha conseguido que la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición emitiera una alerta en 2012. Ahora se advierte a las mujeres embarazadas sobre el riesgo de consumir determinado pescado, lo que no ocurría antes.
-¿Qué está pasando con la contaminación atómica de Fukushima vertida al mar? ¿Hay algún estudio?
-No disponemos de esa información.
-¿La orina de mujeres que toman la píldora anticonceptiva, una contaminación que no puede filtrarse, podría estar afectando a la fertilidad de la fauna marina, sobre todo en mares pequeños como el Mediterráneo o en zonas fluviales, ríos, lagos, etc.?
-No disponemos de esa información.
EL PP Y LAS COSTAS
-¿Cuál es vuestra opinión a colación de la última Ley de Costas del PP?
-Es un error reducir la protección de la costa acercando las construcciones hasta casi tocar el agua. La nueva ley es un retroceso legislativo que demuestra desconocimiento sobre la dinámica del litoral y falta de visión económica a largo plazo. Al construir tan cerca del agua, la costa queda desprotegida frente a la erosión, por lo que la arena de las playas se irá perdiendo en invierno y luego será necesario invertir cientos de miles de euros para intentar recuperarlas, como se viene haciendo ya con las playas afectadas por el excesivo desarrollo urbanístico. Además, se destruirán ecosistemas costeros que son únicos y que en algunos casos albergan a especies endémicas.
Pedro Burruezo
Foto: © OCEANA/ Sonsoles Reina.
PUNTOS NEGROS
VENGüENZA AJENA EN LA PLAYA
-¿Son limpias nuestras playas? Háblanos de algún punto negro de nuestra costa….
-Oceana no tiene campaña de playas, pero los problemas que afectan al litoral son conocidos en el ámbito conservacionista. Como decíamos, se trata de las construcciones a pie de playa, que modifican la dinámica del litoral, las grandes infraestructuras portuarias, los emisarios que vierten desechos sin tratar, la autorización de fondeos que dañan praderas submarinas… Lamentablemente, hay muchos puntos negros.















