COP15 impulsa corredores marinos y España clave para aves en un momento crítico para la biodiversidad oceánica, donde más de la mitad de las especies de aves marinas muestran tendencias poblacionales en descenso.
La cumbre del Convenio sobre Especies Migratorias marca un giro estratégico al reconocer rutas globales y exigir acciones coordinadas frente a amenazas como la pesca accidental y la minería en aguas profundas.
Los corredores marinos permiten a aves, cetáceos y peces desplazarse de forma segura entre zonas de alimentación, reproducción y descanso. En el caso de las aves, muchas especies utilizan las costas y aguas españolas como punto clave en sus rutas migratorias entre Europa, África y América.
Espacios como las Islas Canarias o el litoral atlántico peninsular actúan como auténticos puentes biológicos que sostienen poblaciones enteras.
COP15 impulsa corredores marinos y España clave para aves
La cumbre internacional reconoce seis rutas oceánicas clave y alerta del impacto de la pesca y la minería en las aves marinas.
La COP15 ha reconocido por primera vez seis corredores migratorios marinos a escala global, identificados por BirdLife International a partir de datos científicos de seguimiento de aves pelágicas de larga distancia.
Entre ellos destaca el corredor del océano Atlántico, donde España juega un papel estratégico por su posición geográfica en el Atlántico nororiental, una zona clave que conecta áreas de reproducción y alimentación a escala de cuencas oceánicas completas.
Este reconocimiento supone un cambio estructural en la conservación, ya que introduce un enfoque basado en redes ecológicas transoceánicas frente a modelos fragmentados por fronteras nacionales.
Más del 50% de especies en declive y presión creciente en aguas españolas
La CMS reconoce que las aves marinas son el grupo más amenazado dentro de las aves, con más del 50% de las especies con tendencia poblacional conocida en declive, lo que evidencia una crisis global de biodiversidad marina.
En aguas españolas, especies como pardelas, alcatraces, frailecillos, araos o cormoranes moñudos se ven especialmente afectadas, lo que sitúa a España en una posición clave tanto en términos de responsabilidad como de capacidad de acción dentro del Atlántico europeo.
Bycatch: una de las principales causas de mortalidad de aves marinas
La captura accidental en artes de pesca (bycatch) sigue siendo una de las principales causas de mortalidad de aves marinas a nivel global, afectando a múltiples especies amenazadas que interactúan con actividades pesqueras.
España aprobó en 2022 un Plan Nacional para reducir estas capturas accidentales, pero la COP15 subraya la necesidad de reforzar su implementación, mejorar los sistemas de evaluación regional y aplicar medidas de mitigación eficaces en coordinación con el sector pesquero.
Además, organizaciones como SEO/BirdLife están desarrollando mapas de sensibilidad para identificar las zonas de mayor riesgo y mejorar la toma de decisiones.
Minería en aguas profundas: una amenaza emergente con alto impacto
La CMS reconoce que las aves marinas son el grupo más amenazado dentro de las aves, con más del 50% de las especies con tendencia poblacional conocida en declive, lo que evidencia una crisis global de biodiversidad marina.
La COP15 ha incorporado también la minería en fondos marinos como una amenaza emergente, señalando que las operaciones en aguas profundas pueden generar impactos directos sobre rutas migratorias mediante ruido crónico, sedimentos en suspensión, contaminación lumínica y destrucción de hábitats.
El informe advierte de la existencia de importantes lagunas científicas y recomienda aplicar el principio de precaución, especialmente en áreas como la dorsal mesoatlántica, donde podrían coincidir explotaciones mineras con rutas migratorias de aves marinas.
SEO/BirdLife insiste en que España debe asumir un papel activo en la gobernanza oceánica, no solo por la relevancia de sus aguas, sino también por su capacidad de influencia en la Unión Europea y en foros internacionales.
La COP15 lanza un mensaje claro: la conservación de aves marinas debe pasar de ser una cuestión fragmentada a convertirse en una prioridad global coordinada, integrando ciencia, políticas públicas y cooperación internacional.
En este contexto, instrumentos como el Tratado de Alta Mar (BBNJ) se perfilan como herramientas clave para proteger corredores migratorios y crear áreas marinas protegidas en aguas internacionales.
En definitiva, los corredores marinos representan una herramienta clave para preservar la biodiversidad oceánica. Su desarrollo, impulsado por la COP15, sitúa a España en el centro de los esfuerzos globales por garantizar un futuro sostenible para las especies migratorias y los ecosistemas marinos.















