Descubren cardonal fósil de 312.000 años en Tenerife tras el hallazgo en Güímar de restos de cardón conservados en posición de vida que han permitido reconstruir cómo era la vegetación del sur de la isla hace más de trescientos mil años, según un estudio liderado por investigadoras de la Universidad de La Laguna.
El descubrimiento, considerado una rareza científica a nivel mundial, ofrece nuevas pistas sobre la evolución de los ecosistemas canarios. Revela cómo las erupciones volcánicas transformaron el paisaje vegetal de Tenerife, además de alertar sobre el riesgo de perder este yacimiento si no se protege frente a futuros proyectos en la zona.
Descubren cardonal fósil de 312.000 años en Tenerife
El hallazgo en Güímar permite reconstruir cómo ha cambiado la vegetación del sur de Tenerife durante más de 300.000 años tras una erupción volcánica.
Tallos suculentos fosilizados, sepultados hace unos 312.000 años por material volcánico del volcán Edificio Cañadas, ofrecen una visión excepcionalmente rara de la flora prehistórica de Tenerife.
Su conservación es extraordinaria, con ceniza volcánica y agua que protegen los tejidos epidérmicos e incluso las flores. Estos fósiles son prácticamente inexistentes debido a la frágil estructura no leñosa de las suculentas en todo el mundo.
Un hallazgo excepcional de plantas suculentas fosilizadas
Un cardonal fósil hallado en Güímar, en el sur de Tenerife, ha permitido a un equipo de investigadoras de la Universidad de La Laguna (ULL) reconstruir cómo ha cambiado la vegetación de la zona en los últimos 312.000 años, según un estudio publicado en la revista científica Review of Paleobotany and Palynology.
La investigación, realizada en colaboración con especialistas de la Universidad de Madeira y de la Fundación Conjunto Paleontológico de Teruel-Dinópolis, describe el hallazgo de fósiles de cardón (Euphorbia canariensis) conservados en posición de vida, según ha informado este viernes la ULL en un comunicado.
La erupción del antiguo Edificio Cañadas preservó los restos
Los restos, pertenecientes a tallos de plantas suculentas, quedaron sepultados hace unos 312.000 años por materiales expulsados por el antiguo Edificio Cañadas, un gran volcán que ocupaba el centro de la isla y que registró erupciones explosivas a lo largo de su historia.
El hallazgo es considerado una rareza a nivel mundial, ya que este tipo de plantas, al no tener tejidos leñosos, tiene pocas probabilidades de fosilizar.
De hecho, precisa la nota, solo se ha documentado un caso similar en una cactácea encontrada en Texas (Estados Unidos) y conservada en sedimentos de edad cretácica. La conservación de los tallos es excepcional debido a la interacción entre la ceniza volcánica que los cubrió y el agua, lo que permitió preservar estructuras epidérmicas e incluso los ciatios o flores del cardón.
Una rareza científica casi única en el mundo
Gracias a estas estructuras, los investigadores pudieron determinar que la erupción del Edificio Cañadas se produjo en primavera. El estudio también ha permitido constatar cambios en la vegetación de la zona desde aquel episodio volcánico hasta la actualidad.
En el momento de la erupción, según los investigadores, existía un cardonal con elementos de bosque termófilo, mientras que hoy el área está dominada por un tabaibal dulce.
Según los investigadores, este cambio se debe a la transformación del sustrato tras la erupción volcánica, que pasó de ser basáltico —adecuado para el cardonal— a uno sálico que favorece el establecimiento del tabaibal.
El estudio revela cambios en la vegetación del sur de Tenerife
Los autores del trabajo subrayan que estos resultados ofrecen información valiosa sobre los ecosistemas del pasado y sobre la respuesta de las especies ante perturbaciones en la naturaleza, lo que consideran especialmente relevante en el actual contexto de crisis climática y pérdida de biodiversidad.
El afloramiento donde se encuentran los tallos fosilizados carece actualmente de figuras de protección y podría verse afectado por la construcción de un parque eólico, lo que, según advierten los investigadores, pone en riesgo su conservación.
Entre las propuestas planteadas en el estudio figuran la creación de un paleoparque similar al existente en la isla de Santa María (Azores), su designación como Monumento Natural o la aplicación de fórmulas de custodia del territorio.
Un yacimiento paleobotánico en riesgo por proyectos eólicos
El yacimiento ha sido objeto de la tesis doctoral de la investigadora María del Cristo Velasco Flores, contratada predoctoral de la Universidad de La Laguna y una de las autoras del artículo, junto con las científicas Cristina González Montelongo, Ana Santos, Penélope Cruzado, María Candelaria Martín Luis y Carolina Castillo.
Los análisis revelaron que la erupción ocurrió en primavera y permitieron a los investigadores rastrear los cambios en la vegetación, mostrando una transición de bosques cardonales al paisaje de tabaíbal actual.
Estos fósiles aportan información sobre las respuestas del ecosistema a las perturbaciones naturales, pero el yacimiento carece de protección y podría verse amenazado por la construcción de parques eólicos, poniendo en riesgo la conservación de este patrimonio único.


















