Naturaleza

Descubren un reptil marino de cuello largo de hace 245 millones de años con sus órganos conservados

Un fósil excepcional de Austronaga minuta ha permitido reconstruir por primera vez casi todo su sistema digestivo y comprender cómo algunos antepasados de los arcosaurios se adaptaron tempranamente a la vida marina.

Descubren un reptil marino de cuello largo de hace 245 millones de años con sus órganos conservados

Descubren un reptil marino de cuello largo de hace 245 millones de años: hallazgos recientes en yacimientos paleontológicos de China han sacado a la luz un ejemplar de Austronaga minuta, una especie del Triásico cuya conservación orgánica desafía las teorías actuales sobre la evolución marina.

El estudio del espécimen reveló un hígado rojizo con rastros de hemoglobina y un estómago simple de una sola cavidad, rasgos digestivos muy distantes de las estructuras complejas de las aves o los cocodrilos modernos.

Con apenas 60 centímetros de longitud, este reptil utilizaba su extensa cola como hélice principal y sus extremidades anteriores como aletas de maniobra, dejando ver una profunda y temprana adaptación acuática.

La investigación confirma que los ancestros de los arcosaurios conquistaron el océano de forma mucho más compleja de lo previsto, transformando su fisiología terrestre para dominar los ecosistemas marinos mesozoicos.

Descubren un reptil marino de cuello largo de hace 245 millones de años en un yacimiento de China

Descubren un reptil marino de cuello largo de hace 245 millones de años gracias a un fósil extraordinariamente conservado en China.

El ejemplar pertenece a la especie Austronaga minuta y ha permitido reconstruir tanto su esqueleto completo como una parte excepcionalmente detallada de sus órganos internos.

El hallazgo, descrito por investigadores de China, Europa y Estados Unidos en la revista Science Advances, aporta nuevas pistas sobre la evolución de los reptiles terrestres que comenzaron a colonizar los océanos durante el Triásico.

Descubren un reptil marino de cuello largo de hace 245 millones de años con sus órganos internos

El fósil conserva estructuras blandas que raramente llegan hasta nuestros días, entre ellas un gran estómago, el hígado y un largo conducto intestinal.

Gracias a técnicas como la fotografía con luz ultravioleta y la espectrometría de masas, los científicos pudieron identificar la posición, la forma y parte de la composición química de estos órganos.

El análisis reveló un sistema digestivo relativamente sencillo, formado por un estómago de una única cámara y un tubo intestinal alargado que incluía el intestino delgado y el grueso.

Un hígado fósil con posibles restos de hemoglobina

Uno de los elementos más sorprendentes del ejemplar es la conservación de un hígado de color rojizo en el que los investigadores detectaron trazas químicas compatibles con la hemoglobina.

Este tipo de conservación resulta excepcional porque los órganos blandos suelen descomponerse rápidamente y apenas dejan huella en el registro fósil.

La reconstrucción anatómica permite conocer no solo la forma externa del animal, sino también cómo funcionaba su organismo y qué rasgos compartía con otros reptiles primitivos.

Un estómago sencillo antes de la evolución de aves y cocodrilos

El estómago de Austronaga minuta estaba formado por una sola cavidad, a diferencia del sistema dividido en dos partes que presentan actualmente aves y cocodrilos.

Los científicos consideran que este rasgo sugiere que los primeros representantes del linaje de los arcosaurios poseían un aparato digestivo mucho más sencillo.

Con el paso de millones de años, ese sistema habría evolucionado hasta dar lugar a estructuras digestivas más complejas y especializadas en los grupos actuales.

Un cuerpo diseñado para desplazarse en el agua

El animal medía apenas 60 centímetros, pero presentaba un cuello y una cola desproporcionadamente largos respecto al resto de su cuerpo.

La cola habría funcionado como principal elemento de propulsión, mientras que las extremidades delanteras, alargadas y semejantes a pequeñas aletas, servían para dirigir y estabilizar el movimiento.

Sus patas traseras estaban muy reducidas, una señal de que tenían una participación limitada en la natación y de que el reptil ya estaba profundamente adaptado al medio acuático.

Una adaptación marina inesperada entre los arcosaurios

Austronaga no estaba estrechamente emparentado con reptiles marinos más conocidos, como los ictiosaurios o los mosasaurios, aunque desarrolló una forma de natación comparable.

Su parentesco se encuentra más cerca de los arcosaurios terrestres, el gran grupo evolutivo que incluye a cocodrilos, dinosaurios y aves.

El descubrimiento demuestra que los antepasados de este linaje desarrollaron adaptaciones marinas mucho más avanzadas y diversas de lo que se pensaba hasta ahora.

Los mares del Triásico escondían una gran diversidad

Los reptiles marinos de cuello largo fueron frecuentes en los mares que cubrían parte de la actual China durante el período Triásico, hace entre 252 y 201 millones de años.

Sin embargo, la mayoría de los fósiles encontrados hasta ahora solo conservaban huesos, lo que dificultaba reconstruir la fisiología y el funcionamiento interno de aquellos animales.

La excepcional conservación de Austronaga minuta convierte este ejemplar en una pieza clave para comprender cómo algunos reptiles terrestres transformaron progresivamente su anatomía para vivir en el océano.

El fósil de Austronaga minuta ofrece una imagen extraordinariamente completa de un pequeño reptil marino que vivió hace 245 millones de años. La conservación de su esqueleto, su estómago, su hígado y sus intestinos permite estudiar con un detalle inusual tanto su anatomía externa como su funcionamiento interno.

Además, el hallazgo amplía la historia evolutiva de los arcosaurios y demuestra que algunos de sus antepasados ya habían desarrollado complejas adaptaciones a la vida acuática mucho antes de la aparición de muchos de los grandes reptiles marinos conocidos.

Descubren un reptil marino de cuello largo de hace 245 millones de años: te lo contamos en 15 segundos

¿Dónde descubrieron un reptil marino de cuello largo de hace 245 millones de años?

Descubren un reptil marino de cuello largo de hace 245 millones de años en China, donde el fósil quedó conservado con su esqueleto y parte de sus órganos internos.

¿Qué órganos conserva el fósil de Austronaga minuta?

El ejemplar conserva restos del estómago, el hígado, el intestino delgado y el intestino grueso.

¿Cómo nadaba Austronaga minuta?

Utilizaba su larga cola para impulsarse y sus extremidades delanteras para dirigir y estabilizar el cuerpo, mientras que las patas traseras tenían un papel reducido.

¿Cuánto medía Austronaga minuta?

El reptil alcanzaba aproximadamente 60 centímetros de longitud, a pesar de tener un cuello y una cola especialmente largos.

¿Austronaga minuta era un dinosaurio?

No. Era un reptil cercano al linaje de los arcosaurios, grupo que incluye a los dinosaurios y los cocodrilos, pero no era un dinosaurio.

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