El comercio de fauna en Guinea Ecuatorial dispara el riesgo para especies amenazadas según el CSIC y alerta sobre pangolines

Publicado el: 26 de marzo de 2026 a las 08:21
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El comercio de fauna en Guinea Ecuatorial dispara el riesgo para especies amenazadas según el CSIC en mercados de fauna silvestre

El comercio de fauna en Guinea Ecuatorial dispara el riesgo para especies amenazadas según el CSIC tras detectar que el 41% de las especies vendidas en mercados pertenecen a categorías de riesgo.

El estudio confirma un cambio estructural en la explotación de la vida silvestre con más presión sobre especies vulnerables, aumento de precios y una red de comercio cada vez más eficiente.



El comercio de fauna en Guinea Ecuatorial dispara el riesgo para especies amenazadas según el CSIC

Una de las señales más claras de cambio es el creciente comercio de pangolines. En 1990, representaban menos del dos por ciento de los animales vendidos, pero para 2025 alcanzaron el 6,5 % en Bata y el 10,7 % en Malabo.

Este aumento refleja un cambio más amplio en la composición del mercado. Las poblaciones de primates y grandes ungulados están disminuyendo, mientras que las de reptiles, aves, carnívoros y otras especies de alto valor comercial están adquiriendo mayor relevancia.



El análisis científico confirma un cambio profundo en la composición del comercio de fauna silvestre en Guinea Ecuatorial.

Hace tres décadas solo dos especies comercializadas estaban catalogadas como amenazadas en la naturaleza. En la actualidad el estudio documenta 15 especies amenazadas y 8 casi amenazadas, lo que supone el 41% del total de especies registradas y el 21% de los individuos analizados.

Los investigadores registraron 2.783 ejemplares pertenecientes a al menos 56 especies durante tres meses de trabajo de campo. Los mamíferos representan el 80% de los animales vendidos, seguidos de reptiles con un 14,1% y aves con un 5,9%. Este cambio refleja un deterioro acelerado del estado de conservación de la fauna y confirma que los mercados están incorporando cada vez más especies en riesgo.

El auge del pangolín confirma el aumento de la presión sobre especies vulnerables

Uno de los indicadores más claros del cambio es el incremento del comercio de pangolines (Pholidota). En 1990 representaban menos del 2% de los animales vendidos. En 2025 alcanzan el 6,5% en Bata y el 10,7% en Malabo, lo que evidencia un crecimiento sostenido de su explotación.

Este aumento coincide con un cambio en la composición del mercado. Disminuyen los primates y grandes ungulados mientras aumentan reptiles, aves, carnívoros y especies de alto valor comercial.

El resultado es una presión creciente sobre especies especialmente sensibles desde el punto de vista ecológico.

Los precios más altos de especies amenazadas agravan su riesgo de desaparición

El estudio revela que las especies amenazadas alcanzan precios significativamente más altos en los mercados. Este fenómeno refleja tanto su escasez como su creciente valor, lo que incentiva su captura y comercialización. Cuando una especie se vuelve más rara su precio aumenta generando un efecto directo sobre su sobreexplotación.

Este patrón acelera el declive de especies clave y refuerza la presión sobre poblaciones ya debilitadas.

Infraestructuras y cambios socioeconómicos impulsan el comercio de fauna

El crecimiento del comercio está ligado a factores estructurales. La expansión de carreteras facilita el transporte diario de animales desde zonas remotas hasta mercados urbanos. El aumento de población incrementa la demanda de carne silvestre mientras que el acceso a armas mejora la capacidad de captura.

Estos elementos han convertido el comercio de fauna en una actividad más eficiente, continua y con mayor impacto ambiental.

Los científicos advierten del riesgo de colapso en especies clave

Los investigadores alertan de que la explotación actual no es sostenible para muchas especies. La presión sobre primates, pangolines y grandes mamíferos plantea serias dudas sobre su supervivencia a medio plazo.

La pérdida de estas especies tendría efectos directos sobre los ecosistemas afectando procesos como la dispersión de semillas o el equilibrio ecológico. El estudio subraya la necesidad de medidas urgentes para frenar esta tendencia.

El comercio de fauna en Guinea Ecuatorial dispara el riesgo para especies amenazadas según el CSIC con un dato clave: el 41% de las especies presentes en los mercados ya están en categorías de riesgo.

El aumento de precios, la presión sobre especies vulnerables y la mejora de las redes de transporte consolidan un modelo insostenible que acelera la pérdida de biodiversidad.

Sin control efectivo del comercio, reducción de la demanda y políticas de conservación, el deterioro de los ecosistemas seguirá avanzando en los próximos años.

El resultado es una creciente presión sobre las especies ecológicamente más vulnerables. Los mercados se centran cada vez más en animales con mayor valor comercial, intensificando la explotación y generando preocupación por las consecuencias ambientales a largo plazo.

Los investigadores advierten que las especies amenazadas alcanzan precios más altos, impulsados la demanda que busca cada veas más la rareza. Esta dinámica fomenta la sobreexplotación, acelera el declive de las poblaciones y subraya la necesidad urgente de adoptar medidas contundentes para frenar el comercio de vida silvestre.

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