Naturaleza

El eclipse total cambia el comportamiento de los animales y Baleares lo investigará

Una red de grabadoras escuchará aves y ultrasonidos de murciélagos antes, durante y después del gran oscurecimiento para descubrir cómo responde la fauna cuando la noche irrumpe en pleno día.

El eclipse total cambia el comportamiento de los animales y Baleares lo investigará

El eclipse total cambia el comportamiento de los animales. La penumbra solar alterará los ritmos biológicos de la fauna ibérica y un despliegue bioacústico sin precedentes evaluará la reacción de los animales ante este brusco cambio lumínico mediante sofisticados dispositivos de audio.

Baleares funcionará como un laboratorio con decenas de sensores distribuidos estratégicamente. Los equipos registrarán sonidos cotidianos y frecuencias ultrasónicas inaudibles para las personas, midiendo el comportamiento de pájaros y murciélagos locales.

La iniciativa forma parte del proyecto Ecoeclipse, una red que abarca cientos de puntos de control. Decenas de expertos analizan los patrones sonoros previos, simultáneos y posteriores para determinar científicamente qué especies reaccionan.

Este monitoreo busca comprobar si las aves buscan refugio o si los quirópteros adelantan su vuelo. Los datos recopilados ofrecerán respuestas precisas sobre la adaptación animal ante alteraciones repentinas en su hábitat.

El eclipse total cambia el comportamiento de los animales y 42 grabadoras van a demostrarlo

El eclipse total cambia el comportamiento de los animales y el fenómeno del miércoles 12 de agosto de 2026 ofrecerá una oportunidad científica excepcional para comprobarlo. En Mallorca, Menorca e Ibiza, 42 grabadoras permanecerán atentas a sonidos que el oído humano puede escuchar y a ultrasonidos que normalmente pasan completamente inadvertidos.

El objetivo no será simplemente registrar el eclipse, sino comparar qué hacen aves y murciélagos antes, durante y después del oscurecimiento. Baleares se integra así en un enorme experimento natural con más de 300 puntos de escucha en España y Portugal y más de un centenar de investigadores, naturalistas y voluntarios.

El eclipse total cambia el comportamiento de los animales cuando el día parece convertirse en noche

Para una persona, un eclipse es un fenómeno astronómico previsible. Para un animal, la rápida pérdida de luz puede representar una alteración extraordinaria de las señales ambientales que organizan buena parte de su comportamiento cotidiano.

Muchas aves estructuran actividades como alimentación, desplazamientos y vocalizaciones mediante señales relacionadas con luz, temperatura y momento del día. Los murciélagos, por el contrario, están especialmente adaptados a iniciar gran parte de su actividad durante la oscuridad.

El eclipse ofrece por ello un experimento imposible de reproducir fácilmente a escala territorial: reducir drásticamente la luz durante el día y observar qué especies reaccionan, cuándo lo hacen y cuánto tardan en recuperar su comportamiento habitual.

Mallorca, Menorca e Ibiza se convierten en laboratorios naturales

La Iniciativa de Investigación de la Biodiversidad de Baleares (IRBI) ha desplegado 20 dispositivos entre Mallorca y Menorca: 13 grabadoras AudioMoth y siete Song Meter Micro.

El Instituto Mediterráneo de Estudios Avanzados (IMEDEA, CSIC-UIB) añade otros 22 equipos, repartidos entre Mallorca, con 12 dispositivos, e Ibiza, donde se instalarán otros diez. El archipiélago contará así con 42 puntos de registro vinculados al experimento.

La distribución entre diferentes islas permitirá comparar respuestas en distintos ambientes y comunidades animales. Lo verdaderamente importante será disponer de grabaciones realizadas siguiendo un protocolo homogéneo, evitando que diferencias metodológicas distorsionen posteriormente los resultados.

Los científicos escucharán sonidos que nosotros no podemos oír

Las aves pueden proporcionar información mediante sus cantos y llamadas, pero estudiar murciélagos exige entrar en otra dimensión acústica. Muchas de sus señales de ecolocalización se producen mediante ultrasonidos situados fuera del rango auditivo humano.

Las grabadoras especializadas permiten capturar esas frecuencias y convertirlas posteriormente en datos analizables. La aparición repentina de determinadas señales durante el oscurecimiento podría indicar cambios en la actividad de los quirópteros.

Eso convierte el paisaje sonoro en una especie de sensor de biodiversidad. Los investigadores no necesitan observar físicamente cada animal: escuchar qué especies vocalizan y cuándo lo hacen permite reconstruir una parte importante de lo que está ocurriendo alrededor.

El momento decisivo será comparar antes, durante y después

Escuchar únicamente durante el eclipse proporcionaría información incompleta. El diseño de Ecoeclipse incorpora registros anteriores y posteriores precisamente para establecer una referencia sobre el comportamiento normal de cada lugar.

Si determinadas aves reducen bruscamente sus vocalizaciones cuando disminuye la luz, ese cambio podrá compararse con los minutos precedentes. Si los murciélagos incrementan su actividad y después vuelven a reducirla, aparecerá una señal temporal asociada al eclipse que podrá estudiarse estadísticamente.

La recuperación posterior resulta igualmente interesante. Saber cuánto tarda la fauna en regresar a su patrón habitual puede revelar qué especies interpretan con mayor intensidad el cambio ambiental y cuáles apenas modifican su actividad.

Más de 300 puntos escucharán simultáneamente España y Portugal

El experimento balear forma parte de una red mucho mayor. Ecoeclipse, coordinado por Airam Rodríguez, del Museo Nacional de Ciencias Naturales, e Irene Mendoza, de la Universidad de Sevilla, desplegará dispositivos en más de 300 localizaciones de España y Portugal.

Participarán más de un centenar de investigadores, naturalistas y voluntarios. Esa dimensión permitirá superar uno de los grandes problemas de las observaciones anecdóticas de eclipses: disponer de numerosos registros realizados simultáneamente y bajo criterios comparables.

Un fenómeno de pocos minutos puede generar así miles de horas de información acústica. Después llegará el trabajo menos visible: clasificar sonidos, identificar especies, comparar horarios y separar los cambios vinculados al eclipse de las variaciones naturales.

¿Los pájaros creerán que llega la noche y los murciélagos que pueden salir?

Esa es precisamente una de las grandes preguntas. Sería razonable esperar respuestas relacionadas con la reducción de luz, pero cada especie puede interpretar de forma diferente las señales ambientales y no todas reaccionarán necesariamente igual.

Algunas aves podrían disminuir su actividad vocal o mostrar comportamientos relacionados con el final del día. Los murciélagos podrían modificar sus patrones de actividad ante la oscuridad inesperada, pero la respuesta real deberá establecerse mediante los registros y no mediante suposiciones.

Además, la luz no será el único elemento que puede cambiar. Durante un eclipse pueden producirse variaciones rápidas de temperatura y otras condiciones microambientales, generando un conjunto de señales extraordinario para los animales.

Muchas expectativas y un proyecto científico excepcional

El eclipse total cambia el comportamiento de los animales, pero determinar exactamente cómo lo hace exige transformar una experiencia extraordinaria en datos científicos. Las 42 grabadoras de Baleares permitirán escuchar aquello que nuestros ojos no podrán observar mientras miramos hacia el cielo.

La gran curiosidad estará precisamente a nuestro alrededor. Mientras millones de personas contemplen cómo desaparece temporalmente el Sol, aves y murciélagos recibirán una señal ambiental completamente anómala. Gracias a más de 300 puntos de seguimiento, el eclipse de 2026 puede dejar algo más duradero que unas imágenes espectaculares: un gigantesco mapa de cómo la naturaleza responde cuando la noche llega fuera de hora.

El eclipse total cambia el comportamiento de los animales: te lo contamos en 30 segundos

¿Cómo afecta un eclipse total de Sol a los animales?

El oscurecimiento repentino puede alterar señales ambientales relacionadas con la luz y el ciclo diario, provocando cambios temporales de actividad en algunas especies. La respuesta concreta varía y precisamente será objeto de investigación.

¿Qué hacen los pájaros durante un eclipse solar?

Algunas aves pueden modificar sus cantos o actividad al disminuir rápidamente la luz. Sin embargo, no todas las especies responden necesariamente de la misma manera y los científicos quieren medir esas diferencias.

¿Los murciélagos salen cuando hay un eclipse de Sol?

Es una de las preguntas que estudiará Ecoeclipse. Las grabadoras registrarán sus ultrasonidos para comprobar si el oscurecimiento desencadena un aumento temporal de actividad similar al asociado con la llegada de la noche.

¿Cuándo es el eclipse total de Sol de agosto de 2026?

El fenómeno tendrá lugar el miércoles 12 de agosto de 2026 y será una oportunidad excepcional para realizar observaciones simultáneas del comportamiento animal.

¿Dónde van a estudiar a los animales durante el eclipse?

Solo en Baleares se utilizarán 42 grabadoras distribuidas por Mallorca, Menorca e Ibiza, mientras la red completa abarcará más de 300 puntos de España y Portugal.

¿Cómo pueden escuchar los científicos a los murciélagos?

Utilizan detectores y grabadoras capaces de registrar ultrasonidos. Estas señales, normalmente inaudibles para las personas, permiten detectar actividad de murciélagos y analizar posteriormente sus patrones.

¿Qué es el proyecto Ecoeclipse?

Es una iniciativa científica que estudiará la respuesta de la fauna al eclipse mediante grabaciones realizadas antes, durante y después del fenómeno, siguiendo un protocolo común en cientos de localizaciones.

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