Las macroalgas de Canarias están cambiando, es lo que ha revelado un estudio realizado por el instituto ECOAQUA de la ULPGC, que analizó más de 64.000 registros de 573 especies de macroalgas recogidos durante tres décadas en las islas. Los resultados muestran que las islas de El Hierro y La Gomera son las que presentan los valores más bajos.
En el año 2000 se produjo el mayor pico de biodiversidad de macroalgas de Canarias; desde entonces, los registros van cuesta abajo y sin frenos. Es por ello que los expertos urgen a tomar medidas de conservación de la biosfera específicas para cada isla y cada ecosistema. El sistema Copernicus será de gran ayuda para la elaboración de estas acciones tan urgentes.
Las macroalgas de Canarias están cambiando
La diversidad de las macroalgas de Canarias varía entre las islas y a lo largo del tiempo; es la conclusión de un estudio realizado por el Instituto Universitario ECOAQUA, de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria (ULPGC).
El estudio se realizó mediante el análisis de 64.391 registros de 573 especies de macroalgas de siete de las islas principales de Canarias, informan desde la universidad en un comunicado.
El trabajo estudió las diferencias entre las macroalgas de Canarias y los cambios observados durante aproximadamente tres décadas y relacionó los patrones con la heterogeneidad ambiental del archipiélago.
La investigación sobre las macroalgas de Canarias integró registros históricos de especies a escala del archipiélago canario y los combinó con datos oceanográficos obtenidos mediante Copernicus Marine Service, el componente marino del programa europeo de observación de la Tierra, gestionado por Mercator Ocean International y financiado por la Unión Europea.
Con esta información, se analizaron los patrones espaciales y temporales de la diversidad de macroalgas en las islas Canarias, se evaluaron sus relaciones con las condiciones ambientales de cada isla y se determinó si estas asociaciones varían entre las regiones oriental y occidental del archipiélago.
El estudio, titulado ‘Patrones espaciales y temporales de la diversidad de macroalgas en un archipiélago oceánico ambientalmente heterogéneo’, lo que busca es comprender cómo las diferencias ambientales y oceanográficas del archipiélago influyen en la distribución de las macroalgas a lo largo de las islas.
La investigación, realizada por Eros Fernando Geppi, como investigador principal, y por Rodrigo Riera, ambos del grupo BIOCON de ECOAQUA, así como por Daniel González-Aragón, de la Universidad Católica de la Santísima Concepción de Chile, muestra que las comunidades de macroalgas no son homogéneas en las siete principales islas de Canarias.
Cada especie de macroalga desempeña unas funciones esenciales y específicas en los ecosistemas costeros, donde crean hábitats y sostienen las redes tróficas.
Fuerteventura, Lanzarote y Gran Canaria muestran composiciones más similares entre sí, mientras que La Gomera y El Hierro presentan comunidades más diferenciadas.
La Gomera y El Hierro también registran valores menores de colonias de macroalgas, mientras que las islas de Tenerife y La Palma ocupan los primeros puestos, seguidas por Gran Canaria, Fuerteventura y Lanzarote.
Extrapolando los resultados de este estudio, se puede decir que las islas orientales están más influenciadas por las aguas frías y más ricas en nutrientes, mientras que las islas occidentales presentan unas aguas más cálidas y oligotróficas.
El estudio también indica que la riqueza aumentó durante la década de 2000 y disminuyó en las décadas posteriores, especialmente en varias islas occidentales.
Durante el periodo analizado, se observaron cambios en la temperatura superficial del mar, las condiciones superficiales de CO₂, la disponibilidad de nutrientes y la estratificación de la columna de agua.
El estudio identificó asociaciones entre la diversidad y distintas variables ambientales, como la temperatura, las corrientes, el oxígeno, los nutrientes, la productividad y las condiciones superficiales de CO₂. Estas relaciones no fueron lineales y variaron según la escala espacial analizada.
Las macroalgas son componentes fundamentales de los ecosistemas costeros porque crean hábitats, sostienen interacciones tróficas y contribuyen a servicios como la producción pesquera y la protección del litoral.
Asimismo, la investigación analizó conjuntamente la diversidad local, las diferencias de composición entre las islas y la diversidad regional.
Los modelos ofrecieron un mejor ajuste cuando las regiones oriental y occidental del archipiélago se analizaron por separado que cuando se aplicó un modelo a todo el archipiélago.
Esta diferenciación entre las islas orientales y occidentales tiene especial importancia para la gestión. Las condiciones ambientales, las tendencias temporales y las relaciones entre la biodiversidad y el ambiente no son iguales en todo el archipiélago.
Por este motivo, las medidas de seguimiento y conservación de la biodiversidad deberían considerar el contexto oceanográfico de cada isla y evitar tratar a las islas Canarias como una unidad ambiental homogénea.












