Hallan en España una masa gelatinosa con 70.000 huevos de calamar diamante flotando a solo 50 metros de la orilla y los biólogos no dan crédito

Publicado el: 24 de junio de 2026 a las 12:42
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Masa gelatinosa con 70.000 huevos de calamar diamante flotando frente a la playa de Velilla en Almuñécar.

Lo que parecía una extraña masa rosada flotando en el agua era, en realidad, una de las escenas más llamativas que puede ofrecer el Mediterráneo. El biólogo Luis Sánchez Tocino, investigador vinculado a la Universidad de Granada, localizó el pasado 9 de junio una puesta de calamar diamante frente a la playa de Velilla, en Almuñécar, a muy poca distancia de la orilla.

El hallazgo no es cualquier cosa. La estructura, gelatinosa y de color rosa irisado, medía unos 60 centímetros de largo y 20 de diámetro, y podría albergar hasta 70 000 huevos de Thysanoteuthis rhombus, conocido como calamar diamante. Para quien se baña cerca, puede parecer una medusa rara, una bolsa flotante o incluso basura marina. Pero no lo es.



Un hallazgo muy cerca de la playa

La puesta apareció frente a Velilla, una zona frecuentada por bañistas y vecinos. Ahí está parte de la sorpresa, porque el calamar diamante es una especie de mar abierto y no suele dejarse ver tan cerca de la costa. Menos aún en forma de puesta flotante.

Sánchez Tocino documentó el encuentro con imágenes y vídeos, que compartió a través de la plataforma divulgativa El Litoral de Granada-UGR. Granada Hoy también recoge que la puesta fue localizada por expertos de la Universidad de Granada y que el animal deja sus huevos flotando cerca de la superficie, envueltos en una masa gelatinosa de forma cilíndrica.



¿Qué debe hacer alguien si encuentra algo parecido? Lo más prudente es no tocarlo, no sacarlo del agua y avisar a personal especializado o a los servicios locales. Parece una recomendación sencilla, pero en el mar muchas veces la diferencia entre observar y estropear está en un gesto.

Por qué es tan raro

El calamar diamante vive sobre todo en aguas tropicales y subtropicales. SeaLifeBase lo describe como una especie pelágica, marina y de distribución circunglobal en aguas cálidas, que solo se acerca de forma rara a zonas de plataforma continental. Dicho de otra forma, no es el calamar que uno espera encontrar a unos metros de una playa urbana.

Eso no significa que sea imposible verlo en el Mediterráneo. Un estudio publicado en Journal of Plankton Research ya describió ocho masas de huevos de Thysanoteuthis rhombus observadas entre 1995 y 2000, cuatro de ellas en el Mediterráneo occidental y otras cuatro frente a Canarias. Todas fueron halladas cerca de la superficie.

Por eso conviene no exagerar. No estamos ante una invasión ni ante una prueba aislada de que el mar haya cambiado de golpe. Pero sí es una señal potente de que el litoral guarda más vida de la que vemos desde la toalla. Y eso se nota.

Miles de huevos a la deriva

La forma de reproducirse de este calamar es una de sus grandes rarezas. Mientras otros cefalópodos fijan sus huevos a rocas, algas o fondos marinos, el calamar diamante los coloca en una masa gelatinosa que flota a la deriva hasta que las crías eclosionan. Es una especie de cuna marina, frágil y enorme al mismo tiempo.

Las masas descritas en estudios científicos pueden ser cilindros densos y alargados. El trabajo de Journal of Plankton Research habló de estructuras de entre 80 y 130 centímetros de longitud y entre 15 y 20 centímetros de diámetro, con estimaciones de decenas de miles de huevos en su interior. En Almuñécar, la puesta observada era algo más corta, pero igualmente llamativa.

En la práctica, esto significa que una sola estructura puede concentrar una enorme cantidad de vida en desarrollo. A simple vista quizá solo parezca una masa transparente. Por dentro, sin embargo, hay miles de pequeños organismos esperando su momento.

Así es el calamar diamante

Su nombre no es casual. El Thysanoteuthis rhombus tiene unas aletas grandes, con forma romboidal, que ocupan buena parte del manto y le dan ese aspecto de diamante. El Litoral de Granada-UGR lo incluye dentro de la familia Thysanoteuthidae y destaca precisamente esas aletas de forma romboidal como rasgo característico.

Es un animal de tamaño considerable. SeaLifeBase recoge una longitud máxima de manto de 130 centímetros y un peso máximo de 30 kilos, aunque no debe confundirse con los calamares gigantes de las profundidades. No estamos hablando de Architeuthis ni de monstruos abisales. Es grande, sí, pero pertenece a otra historia.

También tiene interés pesquero en algunas zonas del mundo. La misma base de datos indica que es valorado por su carne firme y sabrosa, con importancia comercial en aguas de Japón y Okinawa. En España, en cambio, verlo sigue siendo algo poco habitual.

Lo que revela de la Costa Tropical

El hallazgo vuelve a poner el foco en la riqueza biológica de la Costa Tropical. A veces pensamos en la playa solo como un lugar de baño, sombrillas, ruido y calor pegajoso de verano. Pero bajo esa superficie cotidiana ocurren procesos naturales que casi nunca vemos.

En agosto de 2024 ya se había registrado la presencia de un ejemplar adulto de calamar diamante nadando cerca de la orilla en Playa Granada, en Motril. Ahora, la puesta de Velilla añade otra pieza a ese pequeño rompecabezas marino. No demuestra por sí sola una tendencia cerrada, pero sí invita a mirar el litoral con más atención.

La clave está en no convertir la sorpresa en alarma. El Mediterráneo recibe especies, corrientes y visitantes poco frecuentes, y la ciencia necesita observaciones bien documentadas para entender qué está pasando. Por eso las imágenes, las fechas y la identificación de expertos importan tanto.

Un recordatorio bajo el agua

La puesta de Almuñécar tiene algo de noticia curiosa, pero también de llamada de atención. Nos recuerda que incluso a 50 metros de la orilla puede aparecer una estructura reproductiva compleja, delicada y poco común. El mar no está vacío entre un baño y otro.

También deja una lección sencilla para cualquier bañista. Cuando algo raro aparece flotando, no siempre es basura ni un peligro. A veces es vida en una fase que no reconocemos, y lo mejor que podemos hacer es observar, respetar y avisar.

El hallazgo ha sido difundido por El Litoral de Granada-UGR y recogido por medios locales, mientras que la descripción científica de las puestas planctónicas de Thysanoteuthis rhombus en el Atlántico oriental y el Mediterráneo fue publicada en Journal of Plankton Research.

Imagen autor

Javier F.

Periodista, licenciado en la Universidad Nebrija, diez años en Onda Cero, y ahora en proyectos profesionales como Freelance. Especializado en contenido SEO y Discover

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