Hallan más de cien fósiles de pterosaurios en Teruel, un descubrimiento que sitúa al yacimiento de El Pozo, en el municipio de El Castellar, entre los enclaves paleontológicos más relevantes para estudiar reptiles voladores en la península ibérica.
Los restos, recuperados durante las últimas campañas de excavación por investigadores de la Fundación Dinópolis, ofrecen una evidencia inédita de pterosaurios del Jurásico Superior en el centro-este de Iberia.
Hallan más de cien fósiles de pterosaurios en Teruel en el yacimiento El Pozo
El yacimiento El Pozo, en El Castellar, se convierte en uno de los registros más importantes de reptiles voladores del Jurásico Superior en la península ibérica.
Los investigadores han identificado más de cien elementos esqueléticos de pterosaurios en el yacimiento de El Pozo, incluyendo fragmentos de mandíbula, vértebras, un húmero, falanges alares y una escápula-coracoides.
La concentración de fósiles en un área pequeña y su frágil conservación hacen que este descubrimiento sea particularmente importante para la investigación paleontológica y el estudio de antiguos reptiles voladores.
El descubrimiento reciente de más de un centenar de fósiles de pterosaurios en el yacimiento El Pozo, en el municipio turolense de El Castellar, ha situado a este enclave entre los registros más relevantes de reptiles voladores en la península ibérica.
Los restos han aparecido durante las últimas campañas de excavación y en los trabajos de preparación realizados por el equipo de la Fundación Conjunto Paleontológico de Teruel-Dinópolis.
Mandíbulas, vértebras y huesos alares entre los restos encontrados
Los investigadores han identificado más de cien elementos esqueléticos pertenecientes a pterosaurios, tanto craneales como postcraneales, ha señalado la Fundación en una nota de prensa, en la que también indica que entre los restos documentados hay fragmentos de mandíbula, diversas vértebras, un húmero, falanges alares y una escápula-coracoide.
La acumulación de fósiles en una superficie reducida y el delicado estado de conservación han convertido el hallazgo en especialmente significativo para la investigación paleontológica.
La fragilidad de estos restos ha requerido un trabajo de excavación y consolidación muy preciso en laboratorio: los huesos de los pterosaurios presentan una estructura hueca y ligera, una adaptación evolutiva relacionada con su capacidad de vuelo que también dificulta su preservación en el registro fósil.
Evidencia inédita de pterosaurios en el centro-este de Iberia
El registro de huesos de pterosaurios del Jurásico Superior en la península ibérica resulta muy escaso, por lo que los restos recuperados en El Pozo constituyen la primera evidencia sólida de pterosaurios de este periodo en el centro-este peninsular.
El análisis de estos fósiles permitirá ampliar el conocimiento sobre los ecosistemas costeros que existieron en el este de Iberia hace entre 145 y 150 millones de años.
Parte de los resultados del estudio ya se han presentado en el congreso internacional Paleo-NE 2025/7th IMERP celebrado en Brasil, donde los investigadores han señalado que algunos restos se han asignado al grupo de los pterodactiloideos.
Los huesos de pterosaurios son huecos y ligeros, una adaptación evolutiva vinculada al vuelo. Esta delicada estructura complica la excavación y la preservación de los fósiles, requiriendo una cuidadosa consolidación en el laboratorio y un análisis detallado.
Estos restos representan la primera evidencia sólida de pterosaurios del Jurásico Superior en el centro-este de la Península Ibérica, ayudando a reconstruir los ecosistemas costeros de hace 145 a 150 millones de años. Seguir leyendo en NATURALEZA
















