El Jardín Botánico de Zaragoza afronta duras críticas ecologistas tras una inversión de 1,3 millones de euros que, lejos de naturalizar el espacio, ha supuesto menos especies, más cemento y un retroceso ambiental.
ANSAR informa que, al comparar el catálogo de 2018 de 130 especies con las condiciones actuales, se revela la pérdida de 37 especies, atribuida a la negligencia, la tala prematura y los daños causados por la construcción.
El grupo considera que estas pérdidas constituyen una infracción de la normativa municipal que protege el arbolado urbano y critica la atención insuficiente a estos detalles, durante las recientes obras de renovación, lo que afecta a la supervivencia de las plantas.
El Jardín Botánico de Zaragoza tras la reforma: menos especies y más cemento
Ecologistas denuncian pérdida de especies, errores pedagógicos y un diseño poco naturalizado
La Asociación Naturalista de Aragón ha lamentado que la inversión de 1,3 millones de euros en la renovación del Jardín Botánico de Zaragoza no haya servido para mejorar y naturalizar este espacio, sino que haya supuesto «más cemento» y «menos especies».
También critican la incorporación de elementos que considera inapropiados, como rótulos equivocados, una fuente y canales de agua que, a su juicio, no cumplen una función educativa ni ambiental.
Pérdida de biodiversidad y posibles incumplimientos de la ordenanza municipal
Según señala ANSAR en una nota de prensa, al comparar el catálogo de 130 especies elaborado en 2018 con la situación actual, faltan 37 especies.
Una pérdida que los ecologistas atribuyen al abandono del espacio en los últimos años y a talas realizadas al inicio de la remodelación, así como a daños sufridos por árboles durante las obras, lo que considera un incumplimiento de la Ordenanza Municipal de Protección del Arbolado Urbano.
La asociación también ha señalado deficiencias en el papel pedagógico del Jardín Botánico de Zaragoza, al indicar que la mayoría de árboles y arbustos carecen de etiquetado y que algunos de los rótulos existentes están mal identificados.
Deficiencias educativas y errores en el etiquetado de especies
Añade que la web municipal, donde se ha comenzado a incluir un listado de especies, contiene errores y menciona carteles de plantas que no están presentes en el recinto.
En relación con el homenaje al botánico aragonés Francisco Loscos, al que está dedicado el Jardín Botánico de Zaragoza, ANSAR considera insuficiente el espacio destinado a su figura y apunta que se ha perdido la oportunidad de incorporar especies descubiertas o estudiadas por él.
Sobre la fuente y los canales, la entidad afirma que el resultado es “decepcionante” y que las estructuras de cemento y paredes verticales constituyen una “trampa” para la fauna, frente a la función de biodiversidad que, según indica, cumplía el antiguo estanque.
Una oportunidad perdida en el Jardín Botánico de Zaragoza para la divulgación botánica y la fauna urbana
«El antiguo estanque, al menos, constituía un espacio rodeado de tamarices y la presencia de patos hacía que lo frecuentarán muchas familias con niños», destacan en el comunicado.
Tras un año de obras en el Jardín Botánico de Zaragoza, ANSAR concluye que la «decepción es total» y que el espacio no se asemeja a un jardín botánico, con la salvedad de algunos bancos de cerámica recuperados.
También se destacan deficiencias educativas, como la falta o inexactitud de las etiquetas en árboles y arbustos, además de errores en la página web municipal que enumera las especies ausentes.
ANSAR critica además el escaso homenaje al botánico Francisco Loscos, la pérdida de oportunidades para mostrar las especies que ha estudiado y el rediseño del sistema de agua, considerado perjudicial para la fauna. Seguir leyendo en NATURALEZA




















