Tras más de quince años sin vecinos alados residentes, el lobo tricahue ha vuelto a quedarse en el corazón de la Región Metropolitana de Santiago. Guardaparques confirmaron un sitio activo de nidificación en una barranca de pomacita cercana al sector El Principal, en la comuna de Pirque, gracias al aviso de un vecino que colinda con el área protegida. El registro demuestra que la especie ya no solo pasa de visita, también se alimenta, permanece todo el año y cría de nuevo en la zona.
¿Por qué es tan importante este hallazgo? La subespecie endémica Cyanoliseus patagonus bloxami está catalogada como En Peligro en Atacama y Coquimbo y Vulnerable en O Higgings y Maule, y hasta ahora no se conocían poblaciones residentes en la Región Metropolitana. En 2011 se liberaron alrededor de veinte tricahues rehabilitados en la entonces reserva de Río Clarillo, entrenados para reconocer semillas nativas del bosque, pero la población no llegó a asentarse y solo se veían bandadas de paso.
Hoy la población chilena de este loro es reducida y está muy fragmentada, concentrada entre las regiones de Atacama y Maule. Entre las principales amenazas figuran la pérdida y fragmentación del bosque esclerófilo, la expansión urbana y agrícola y la alteración de las barrancas donde excava sus madrigueras. Históricamente también sufrió captura para el comercio ilegal de mascotas. Además cumple un papel clave como dispersor de semillas de especies nativas, por lo que su regreso ayuda en buena parte a regenerar de forma natural el ecosistema que protege el parque.
¿Y qué cambia para quien sube un fin de semana a respirar aire limpio lejos del tráfico de Santiago? Cambia que ahora puede cruzarse con una de las aves más emblemáticas de Chile, un loro de casi cuarenta y cinco centímetros, pecho anaranjado y vuelo ruidoso, que vuelve a usar estas laderas como guardería natural.
El mensaje de los equipos de conservación es claro. Cuidar el entorno es la mejor forma de cuidar también al tricahue. Como resume la guardaparque Catalina Parra Loyola, de CONAF, “vivimos en la región más poblada de Chile y tenemos un Parque Nacional que protege ecosistemas y recursos hídricos”, por eso pide una visita respetuosa y que nadie confunda al tricahue con la cotorra argentina, que sí es invasora.
La nota de prensa oficial ha sido publicada en la web de CONAF.















