La marsopa reaparece en el mar de Alborán como uno de los grandes enigmas de la biodiversidad marina española. Aunque su presencia ha sido detectada de forma puntual en los últimos años, los científicos todavía desconocen con precisión cómo utiliza este espacio marino, cuál es su distribución estacional y qué amenazas condicionan su supervivencia.
Para resolver estas incógnitas, el Instituto Español de Oceanografía (IEO-CSIC) ha puesto en marcha el proyecto GEMA (Marsopas en el mar de Alborán: Buscando a la gema perdida), una iniciativa que pretende arrojar luz sobre una especie extremadamente discreta y difícil de localizar. Con ello, la marsopa reaparece en el mar de Alborán como protagonista de uno de los estudios más innovadores de conservación marina desarrollados en España.
La marsopa reaparece en el mar de Alborán y desafía a la ciencia
Un ambicioso proyecto combinará tecnología avanzada, ADN ambiental y colaboración con pescadores para descubrir dónde vive uno de los cetáceos más difíciles de detectar del Mediterráneo occidental.
Un innovador rastreo científico intenta localizar a la misteriosa marsopa común en las aguas del mar de Alborán. El plan utiliza la tecnología acústica y los análisis genéticos marinos para descubrir sus rutas secretas.
Este despliegue técnico busca resolver la falta de datos históricos sobre el cetáceo. Con este seguimiento continuo, los expertos sabrán exactamente qué zonas del litoral andaluz prefiere el animal.
La marsopa reaparece en el mar de Alborán gracias a un proyecto científico pionero
El proyecto GEMA nace con el objetivo de mejorar el conocimiento sobre la presencia y comportamiento de la marsopa común (Phocoena phocoena) en la Demarcación Estrecho-Alborán.
Los investigadores analizarán la distribución espacial de la especie y estudiarán cómo utiliza diferentes hábitats a lo largo del año.
Esta información permitirá comprender mejor la situación real de una población sobre la que todavía existen importantes lagunas científicas.
ADN ambiental y tecnología acústica para localizar a un cetáceo casi invisible
Uno de los aspectos más innovadores del proyecto será la utilización de técnicas de ADN ambiental.
Los científicos recogerán muestras de agua para identificar rastros genéticos dejados por los animales, incluso cuando no son visibles desde la superficie.
Además, se instalarán dispositivos de monitorización acústica pasiva capaces de detectar los sonidos que emiten las marsopas, una herramienta especialmente eficaz para especies difíciles de observar directamente.
Cuatro campañas estacionales permitirán seguir los movimientos de la especie
El programa contempla la realización de campañas científicas durante las distintas estaciones del año.
Estas expediciones combinarán observación visual, análisis acústicos y toma de muestras biológicas para detectar posibles cambios en la presencia de la especie.
Los datos obtenidos ayudarán a elaborar mapas detallados sobre los movimientos y preferencias de hábitat de la marsopa en el mar de Alborán.
El sector pesquero tendrá un papel clave en la investigación
La colaboración con pescadores artesanales constituye uno de los pilares fundamentales del proyecto.
Los investigadores analizarán especialmente la interacción entre la marsopa y determinadas artes de pesca, como el trasmallo, para evaluar posibles riesgos.
Asimismo, se estudiará el grado de coincidencia entre las zonas utilizadas por la especie y las áreas donde se concentra el esfuerzo pesquero.
La marsopa reaparece en el mar de Alborán como símbolo de conservación marina
Los responsables de la investigación destacan que la marsopa común representa uno de los mayores desafíos para la ciencia marina en el Mediterráneo occidental.
La información obtenida permitirá diseñar estrategias más eficaces para proteger la especie y mejorar la gestión sostenible de los recursos marinos.
La marsopa reaparece en el mar de Alborán como una oportunidad para reforzar la conservación de la biodiversidad y avanzar en el conocimiento de uno de los cetáceos más desconocidos de las aguas españolas.
Cuatro expediciones anuales medirán el impacto real de la pesca artesanal en su supervivencia. El foco principal está puesto en las redes de trasmallo, un peligro potencial para estos mamíferos.
Los pescadores locales colaborarán activamente aportando su experiencia diaria en el mar. El objetivo final es diseñar un mapa de protección que garantice la conservación de esta especie olvidada.
Conclusiones sobre cómo la marsopa reaparece en el mar de Alborán
La marsopa reaparece en el mar de Alborán en un momento en el que la investigación científica y la conservación marina adquieren una importancia creciente. El proyecto GEMA aspira a responder preguntas fundamentales sobre la presencia de este cetáceo y a generar información útil para protegerlo a largo plazo.
La combinación de nuevas tecnologías, análisis genéticos, monitorización acústica y colaboración con el sector pesquero puede marcar un antes y un después en el conocimiento de una especie tan esquiva como valiosa para los ecosistemas marinos del sur de Europa.
¿Qué es la marsopa común?
Es un pequeño cetáceo perteneciente a la familia de los fócidos, similar a un delfín pero de menor tamaño y comportamiento más discreto.
¿Por qué es difícil detectarla?
Porque suele pasar poco tiempo en superficie, realiza inmersiones frecuentes y emite señales acústicas difíciles de identificar sin equipos especializados.
¿Qué es el proyecto GEMA?
Una investigación liderada por el IEO-CSIC para estudiar la presencia, distribución y amenazas de la marsopa en el mar de Alborán.
¿Qué tecnologías se utilizarán?
ADN ambiental, monitorización acústica pasiva, campañas visuales y análisis de la actividad pesquera.
¿Quién financia el proyecto?
Cuenta con la colaboración de la Fundación Biodiversidad dentro del Programa Pleamar, cofinanciado por la Unión Europea mediante el fondo FEMPA.












