El lince ibérico afronta nuevos riesgos: un 60% vive fuera de zonas protegidas y urge reforzar su conservación

Publicado el: 26 de noviembre de 2025 a las 08:37
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Lince ibérico en la naturaleza

El principal reto actual al que se enfrenta la conservación del lince ibérico es que un 60 % de la población de este felino vive en zonas humanizadas, lo que aumenta el riesgo de mortalidad por atropellos y persecución ilegal, ya que es una especie altamente protegida.

Para afrontar este problema, los conservacionistas están planteando el próximo proyecto LIFE como «LIFE Resiliencia», ya que no solo abordará este problema, sino que se ocupara de buscar soluciones a la baja diversidad genética que tienen los ejemplares y a los efectos del cambio climático.



La baja diversidad genética es lo que los científicos denominan como una ‘amenaza silenciosa’, que además es muy difícil de solucionar. En cuanto a la resiliencia al cambio climático la idea es darle herramientas para que el lince ibérico sea más resistente a los efectos de este fenómeno.

El lince ibérico logra cifras récord pero enfrenta nuevos desafíos

Un 60 % de los individuos de lince ibérico viven en la actualidad fuera de espacios naturales protegidos, es decir, en zonas humanizadas, lo que supone para ellos mayores riesgos por muerte no natural, por lo que, tras haber alcanzado un éxito sin precedentes en su recuperación, este es uno de los retos que se marcan los conservacionistas para los próximos años.



Es una de las conclusiones que ha dado este martes el coordinador del proyecto LIFE LynxConnect, el cuarto que se desarrolla desde 2002, Javier Salcedo, en la primera jornada del congreso internacional ‘Lince ibérico. Visión compartida, acción coordinada’ que tiene lugar esta semana en Sevilla para destacar los hitos de este programa.

El éxito del mismo es indudable, de tener censados menos de cien linces Ibéricos antes de 2002, se ha pasado a tener más de 2.400 en 2024, de ellos más de 500 hembras, algo muy importante para garantizar la reproducción y supervivencia de la especie.

El objetivo ahora, ha señalado Salcedo es llegar a 1.100 hembras para garantizar que el estado de conservación es «favorable» y pueda salir, de este modo, de las categorías de riesgo que marca la Unión Internacional de Conservación de la Naturaleza (UICN). Actualmente, se encuentra como «vulnerable».

«Se partía de un escenario de pre-extinción, se habría extinguido de no haberse hecho nada, y ahora el objetivo es llegar a un estado de conservación favorable», ha recordado Salcedo.

Atropellos y persecución: las causas que explican la mitad de las muertes

El técnico, en ese sentido, ha indicado que el próximo proyecto LIFE tendría que llamarse «LIFE Resiliencia», una resiliencia «frente al cambio climático, atrófica y genética».

Y es que otro de los grandes desafíos que se plantean en la conservación del lince ibérico tiene que ver con su escasa diversidad genética, un problema del que «no se habla demasiado» pero que es difícil de trabajar y se ha convertido «en una amenaza silenciosa».

Una de las acciones que desarrolla el proyecto tiene que ver con esta problemática, y el 85 % de la diversidad genética actualmente existente en la especie parte de ella. También un mayor movimiento entre distintas poblaciones favorecería esa diversidad, ha agregado.

También es un importante desafío el hecho de que el 60 % de los ejemplares censados vivan en entornos antropizados.

«Tenemos que analizarlo, no sabemos exactamente por qué, pero sí tenemos que parar, pensar o tratar de encontrar las causas que están generando esta situación», ha admitido Javier Salcedo, quien ha agregado que es normal que cuando una población, como la del lince ibérico crece, no toda ella esté bajo protección, pero que no en este nivel de proporción.

Ha aventurado que una de las posibles causas pueda ser el abandono del entorno rural, que en pocas décadas «han dejado de hacer prácticas que se venían realizando desde hace milenios, desde época romana», y que ello tiene efectos «importantes» en los hábitats y en las especies que los habitan.

En cualquier caso, ha dicho el coordinador de LIFE, ello conlleva mayores riesgos, aunque se pueda compensar un poco por la mayor productividad de la especie al contar con más conejos para su alimentación, «pero no es una situación deseable».

Y es que el 6,5 % de los linces ibéricos murieron en el último año por atropello, mientras que un 4,9 % lo hicieron por persecución. Si se tiene en cuenta el total de muertes, se habla de que alrededor de la mitad fallecieron por estas dos causas.

Así, ha detallado Javier Salcedo que el hábitat del lince ibérico ocupa en torno a un 4 o 5 por ciento del territorio total de Andalucía, y que en ese mismo espacio están el 10 por ciento de las carreteras de la región.

Coordinación y resiliencia: la hoja de ruta para asegurar su futuro

En esta primera jornada también han participado la consejera de Sostenibilidad Ambiental de la Junta de Andalucía, Catalina García, y su homólogo de la Región de Murcia, Juan María Vázquez, quienes han destacado el valor que ha tenido la coordinación entre administraciones para lograr este «caso de éxito» para la conservación del lince ibérico.

Unos esfuerzos que ambos han coincidido en garantizar de cara al futuro, porque solo así, han insistido, se puede conseguir más avances.

García ha ahondado además en el esfuerzo a favor del lince ibérico que, más allá de los técnicos y científicos, también han llevado a cabo otros actores como los agricultores, los cazadores, los empresarios y dueños de grandes fincas o las universidades, entre otros.

Y, aunque ha reivindicado el «liderazgo de Andalucía» en todo este proceso, también ha añadido que no habría sido posible sin esa labor coordinada y el trabajo de los agentes locales y sociales.

La población de linces ibéricos ha pasado de menos de 100 individuos en 2002, cuando comenzó el programa de recuperación a más de 2400, según el último censo de 2024, lo que ha permitido cambiar su estado de «en peligro crítico» a «vulnerable».

El objetivo es conseguir que haya 1100 hembras de lince ibérico que permitan asegurar un estado de conservación ‘favorable’, lo que haría que especies saliera de las categorías de riesgo en las que se encuentra aún catalogada. Seguir leyendo en ECOticias.com / EFE

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Sandra M.G.

Redactora de ECOticias.com desde hace más de 10 años, especializada en temas como medio ambiente, cambio climático, energías renovables, sostenibilidad y ecología. Ganadora de varios premios literarios.