La ciencia desmonta el mito: los zorros y meloncillos no son depredadores tan generalistas como se creía

Publicado el: 26 de febrero de 2026 a las 10:37
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los zorros y meloncillos no son depredadores tan generalistas como se creía según estudio científico

Los zorros y meloncillos no son depredadores tan generalistas como se creía, y la ciencia acaba de demostrarlo con datos genéticos y modelos estadísticos avanzados. Un proyecto liderado por el IREC revela que, dentro de una misma población, existen individuos con estrategias alimentarias propias y diferenciadas.

El hallazgo cuestiona décadas de interpretación ecológica sobre estos carnívoros mediterráneos y obliga a replantear su papel en los ecosistemas, especialmente en espacios protegidos como Cabañeros y Las Tablas de Daimiel.



En el caso del zorro, los datos apuntan a una preferencia marcada por pequeños mamíferos, especialmente micromamíferos, incluso en entornos donde abundan otros recursos como frutos o restos de origen humano.

El meloncillo, por su parte, centra gran parte de su dieta en reptiles y pequeños vertebrados, mostrando patrones de caza más específicos de lo que tradicionalmente se asumía.



Los zorros y meloncillos no son depredadores tan generalistas como se creía según un estudio ibérico

Un análisis genético y ecológico demuestra que dentro de una misma población existen individuos con dietas altamente especializadas.

Un proyecto de investigación liderado por el Instituto de Investigación en Recursos Cinegéticos (IREC), la Universidad de Castilla-La Mancha y la Junta de Comunidades ha demostrado que carnívoros considerados generalistas, como el zorro y el meloncillo presentan patrones individuales de especialización alimentaria.

El IREC ha dado conocer estas conclusiones en sus redes sociales, que reflejan que dentro de una misma población pueden existir individuos que desarrollan dietas diferenciadas.

Así, la investigación, denominada ‘Reinterpretación de los depredadores generalistas: cuantificación de la especialización individual e implicaciones ecológicas y de gestión’, cuestiona la idea tradicional de que estos animales se alimentan de forma indistinta de cualquier recurso disponible.

El proyecto, dirigido por el investigador Pablo Ferreras, ha sido desarrollado por el Grupo de Investigación en Ecología y Gestión de Fauna Silvestre del IREC, con la colaboración de equipos científicos de Portugal y Argentina.

720 muestras genéticas para identificar dietas individuales

Uno de los pilares del estudio ha sido el análisis genético de 720 excrementos recogidos en el Parque Nacional de Cabañeros y el Parque Nacional de las Tablas de Daimiel, y de estas muestras 609 correspondían a zorro.

Mediante marcadores moleculares, han identificado de manera individual a los animales y han reconstruido su dieta a partir de los restos alimentarios, para lo cual los investigadores han aplicado modelos jerárquicos bayesianos para estimar la especialización trófica individual y, a partir de la localización de las muestras, han calculado la densidad de población mediante técnicas de captura-recaptura espacial.

Además, el proyecto ha analizado el contexto ecológico, incluida la abundancia de otros mesocarnívoros competidores y la disponibilidad de presas, con el fin de evaluar cómo estos factores influyen en las decisiones alimentarias de cada individuo.

Otra línea de trabajo ha examinado 133 tractos digestivos de zorro y 18 de meloncillo procedentes de distintas poblaciones ibéricas, lo que ha permitido ampliar la comparación entre regiones.

A estas técnicas se ha sumado también el análisis de isótopos estables de carbono y nitrógeno en vibrisas de 140 zorros, una herramienta que ha permitido reconstruir la evolución del nicho trófico individual a lo largo del tiempo.

El conejo de monte marca diferencias clave

Además, el proyecto ha analizado el contexto ecológico, incluida la abundancia de otros mesocarnívoros competidores y la disponibilidad de presas, con el fin de evaluar cómo estos factores influyen en las decisiones alimentarias de cada individuo.

Los resultados evidencian diferencias significativas entre poblaciones y grupos de edad, así como patrones de especialización vinculados a la disponibilidad del conejo de monte, presa clave en los ecosistemas mediterráneos.

Los avances del proyecto ya se han presentado en foros científicos como el II Congreso Ibérico de Ciencia Aplicada a los Recursos Cinegéticos (Cicarc) y el XVII Congreso de la Sociedad Ibérica para la Conservación y Estudio de los Mamíferos (Secem).

En conjunto, los resultados contribuyen a replantear el concepto de depredador generalista hasta destacar que lejos de comportarse siempre como oportunistas indiferenciados, muchos individuos desarrollan estrategias propias.

La ciencia, una vez más, invita a matizar ideas preconcebidas. Lejos de ser depredadores totalmente generalistas, zorros y meloncillos muestran estrategias alimentarias más complejas y especializadas, lo que obliga a replantear su papel en el equilibrio ecológico. Seguir leyendo en NATURALEZA.

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