Naturaleza

Murcia convierte sus tuberías de riego en un sistema de alerta inteligente para frenar al mejillón cebra antes de que sus filamentos destruyan los campos de regadío

Murcia estrena un sistema inteligente que detecta a tiempo el mejillón cebra y protege las redes de riego agrícola.

Murcia convierte sus tuberías de riego en un sistema de alerta inteligente para frenar al mejillón cebra antes de que sus filamentos destruyan los campos de regadío

Murcia ha puesto en marcha en La Puebla de Mula un proyecto piloto que combina sondas para medir el pH, la conductividad y la temperatura del agua con filtros automáticos de limpieza a presión. La idea es actuar antes de que una colonia de mejillón cebra o de almeja asiática termine reduciendo la presión y obligue a parar una red de riego.

El avance importante no está en prometer la desaparición de la plaga, algo que hoy no puede garantizarse, sino en cambiar el momento de la respuesta. El último informe anual de la Confederación Hidrográfica del Segura, correspondiente a 2025, describe una población de mejillón cebra ya consolidada en varios embalses y sitúa a Camarillas y Talave entre los puntos más críticos.

Una alarma antes del atasco

Las sondas multiparamétricas siguen variables que influyen en la actividad y el desarrollo de estos organismos. Pero conviene aclararlo, no cuentan mejillones por sí solas. Ofrecen una señal de contexto que debe combinarse con la búsqueda de larvas, la inspección de adultos y el seguimiento del funcionamiento hidráulico.

La segunda barrera son los filtros de limpieza automática a presión. Cuando la suciedad se acumula, estos equipos pueden limpiarse sin esperar a que el agricultor descubra el problema porque un sector riega peor que otro. Y eso se nota rápido en una explotación donde cada gotero cuenta.

La presión también sirve como pista. Un proyecto desarrollado durante cuatro años con participación de la Confederación Hidrográfica del Ebro concluyó que la presión normalizada permite controlar de manera indirecta el asentamiento larvario dentro de redes presurizadas.

La invasión ya avanza por la cuenca

El informe de 2025 de la Confederación del Segura confirmó adultos en Talave, Camarillas, Crevillente, La Pedrera y Cenajo. También registró ejemplares adultos en el río Mundo durante tres campañas y larvas en distintos puntos de la red de control.

Camarillas alcanzó una densidad media de 19,62 larvas por litro y Talave llegó a 10,11. La propia Confederación considera que 2025 consolidó la expansión observada en años anteriores, con las concentraciones más elevadas en esos dos embalses y una presencia destacada en Crevillente y La Pedrera.

Eso no significa que todas las tuberías de Murcia estén infestadas. El informe de 2024 señalaba que la Confederación no había recibido comunicaciones de daños en infraestructuras agrícolas o hidroeléctricas durante aquel año, aunque ya había detectado adultos en seis embalses. La diferencia importa, presencia en el agua no equivale a atasco demostrado en cada instalación.

Así bloquea una red de riego

El mejillón cebra tiene una fase larvaria microscópica que viaja suspendida en el agua. Después se fija a superficies firmes mediante unos filamentos llamados biso y forma racimos densos, capaces de colonizar tuberías, filtros, depósitos, captaciones, turbinas y motores.

En una conducción, esa colonia funciona como una costra viva. Reduce poco a poco la sección útil, aumenta la resistencia al paso del agua y puede alterar la presión disponible en contadores, válvulas y ramales. La bomba sigue trabajando, pero el agua llega peor y la operación puede encarecerse.

Su reproducción explica por qué esperar a ver conchas suele ser llegar tarde. La estrategia nacional del Ministerio para la Transición Ecológica recoge puestas de unos 40.000 huevos y señala que un solo ejemplar puede generar hasta un millón de descendientes en un año bajo condiciones favorables.

Lo que las sondas sí pueden hacer

¿Qué significa todo esto en la práctica? Que la tecnología puede convertir un problema casi invisible en una alerta operativa. Un cambio de presión, unido a condiciones del agua favorables y a resultados de muestreo, permite decidir cuándo inspeccionar, limpiar o aplicar un protocolo técnico.

También hay límites. El pH, la temperatura o la conductividad cambian por muchas razones, de modo que una desviación no demuestra por sí sola la presencia del mejillón cebra. La confirmación exige muestrear larvas con redes específicas, revisar testigos y adultos, y procesar las muestras con métodos de laboratorio.

Ese matiz evita falsas promesas. El piloto no es un detector mágico, sino una capa de vigilancia que puede reducir el tiempo entre el inicio de la colonización y la respuesta del gestor. Ahí está su verdadero valor.

No existe una solución única

Una vez que la especie se establece en una cuenca conectada, erradicarla resulta extraordinariamente difícil. Por eso las administraciones combinan vigilancia, limpieza del material, retirada de adultos, desecación cuando es posible, filtración y medidas específicas adaptadas a cada infraestructura.

La Confederación del Segura dispone de un plan de choque para los puntos donde aparecen adultos. Incluye bajadas del nivel del agua, extracción de ejemplares, limpieza y desinfección del material, además de avisos para evitar que equipos contaminados trasladen la especie a otra masa de agua.

En el regadío, cualquier tratamiento debe diseñarse con control técnico. No basta con aplicar un producto en la red. Hay que considerar el cultivo, la calidad del agua, los materiales, la seguridad de los trabajadores y el impacto ambiental.

Qué deberá demostrar el piloto

El éxito de La Puebla de Mula no se medirá por el número de sensores instalados. Tendrá que demostrar que las alertas llegan con suficiente antelación, que disminuyen las pérdidas de presión y que se reducen las limpiezas de emergencia, las paradas y el consumo energético asociado a una red parcialmente obstruida.

También será importante conocer cuántas alertas resultan acertadas y cuánto cuesta mantener y calibrar los equipos. Una tecnología útil en una balsa concreta puede necesitar otros umbrales en una red con distinta temperatura, salinidad, origen del agua o régimen de bombeo.

Si el balance es positivo, el modelo podría adaptarse a otras comunidades de regantes, no como una cura para el mejillón cebra, sino como una defensa práctica frente a una avería cara. No es poca cosa. 

La jornada técnica y sus intervenciones completas han sido publicadas en la web oficial de la Cátedra Trasvase y Sostenibilidad de la Universidad Politécnica de Cartagena.

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