Presencia materna en potros reduce el estrés y favorece su desarrollo

Publicado el: 15 de enero de 2026 a las 10:45
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presencia materna en potros junto a yegua

La presencia materna en potros desempeña un papel decisivo en su desarrollo cerebral, social y fisiológico, según una nueva investigación científica. Un estudio liderado por el Centro Nacional para la Investigación Científica de Francia demuestra que prolongar el contacto entre la yegua y su cría favorece la maduración de áreas clave del cerebro.

Además, mejora las habilidades sociales y reduce los niveles de estrés. Los resultados cuestionan las prácticas habituales de destete temprano en caballos bajo cuidado humano.



En mamíferos altamente sociales, el cuidado de los adultos influye en las habilidades de supervivencia y reproducción de las crías. En los caballos, la separación temprana de las madres perjudica el desarrollo; sin embargo, los mecanismos biológicos subyacentes no se habían comprendido lo suficiente hasta hace poco.

Presencia materna en potros clave para su maduración cerebral

La presencia materna en potros durante más tiempo mejora la sociabilidad, reduce el estrés y favorece la maduración de regiones clave del cerebro

Una nueva investigación realizó un seguimiento de potros mediante imágenes cerebrales y pruebas fisiológicas, sociales y cognitivas, comparando individuos separados a los seis meses con otros que permanecieron junto a sus madres durante las primeras etapas de su desarrollo.



El contacto prolongado entre los potros y sus madres tiene beneficios en la estructura y funcionamiento del cerebro, según un nuevo estudio liderado por Centro Nacional para la Investigación Científica de Francia.

El cerebro del potro cambia según el tiempo con su madre

En mamíferos muy sociales, como las orcas o los elefantes, los adultos que cuidan de las crías favorecen la adquisición de las habilidades sociales necesarias para su supervivencia y para reproducirse.

En el caso de los caballos, se ha demostrado que separar al potro de la yegua a los cuatro o seis meses de edad tiene consecuencias negativas en su desarrollo, pero se desconocía la biología detrás de estos procesos.

“Las interacciones sociales determinan tanto el desarrollo fisiológico como el conductual de las crías, y se sabe que una atención deficiente o la pérdida temprana del cuidador favorecen resultados adversos durante la infancia, tanto en animales como en humanos”, dicen los autores en el artículo que se publica en la revista Nature Communications.

Resonancias magnéticas revelan efectos neurológicos duraderos

En esta nueva investigación liderada por el investigador David Barrière, los autores hicieron escáneres cerebrales (incluyendo imágenes por resonancia magnética funcional) y una combinación de pruebas fisiológicas, sociales y cognitivas a 24 potros.

A las crías se les siguió desde los seis hasta los 13 meses de edad. A la mitad de ellas se les separó de sus madres a los seis meses y los demás permanecieron con ellas hasta que terminó el experimento. Los resultados de las pruebas mostraron que separar a las crías tiene efectos en la maduración de su cerebro.

Destete temprano y sus consecuencias en el desarrollo equino

“Descubrimos que la presencia materna prolongada durante la infancia favorece la maduración de las regiones cerebrales implicadas tanto en el comportamiento social (corteza cingulada anterior y corteza retrosplenial) como en la regulación fisiológica (hipotálamo y amígdala)”, dicen los autores.

También descubrieron que los potros que habían permanecido más tiempo con sus madres eran más sociables, participaban más en interacciones sociales positivas, exploraban más su entorno y ganaban más peso (a pesar de pasar menos tiempo alimentándose), en comparación con los potros separados a los seis meses.

Además, la presencia materna prolongada se asoció con concentraciones más altas de lípidos circulantes (triglicéridos y colesterol) y niveles más bajos de cortisol (una hormona asociada al estrés).

El caballo como modelo para estudiar vínculos maternos

Según los autores, estos hallazgos proporcionan más evidencia para retrasar la separación de sus madres o destete materno de los potros bajo cuidado humano, además de posicionar al caballo doméstico como un buen candidato para estudiar las relaciones entre cuidadores y crías en mamíferos grandes.

La presencia materna prolongada promovió la maduración de regiones cerebrales vinculadas al comportamiento social y la regulación fisiológica, a la vez que fomentó una mayor sociabilidad, exploración, aumento de peso, perfiles lipídicos más saludables y una reducción de los indicadores de estrés.

Los hallazgos respaldan el retraso del destete en caballos de manejo y destacan al caballo doméstico como un valioso modelo para estudiar las relaciones entre cuidadores y crías y sus consecuencias neurobiológicas y conductuales a largo plazo. Seguir leyendo en NATURALEZA

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