TSXG prohíbe batidas de lobo autorizadas por la Xunta, una decisión que frena la posibilidad de realizar controles letales de la especie en varios municipios de Galicia.
El tribunal concluye que la administración autonómica no ha presentado pruebas técnicas suficientes que justifiquen un aumento de ataques o de la población de lobos que permita modificar las medidas cautelares ya vigentes.
La decisión del tribunal responde a un recurso presentado por colectivos ecologistas que cuestionaban la legalidad de las autorizaciones concedidas por el gobierno autonómico.
Según los demandantes, estas batidas podían vulnerar la normativa de protección del lobo ibérico, especialmente tras su inclusión en el listado de especies protegidas en España.
TSXG prohíbe batidas de lobo autorizadas por la Xunta
El Tribunal Superior de Xustiza de Galicia rechaza la solicitud del Gobierno gallego al considerar que no existen pruebas técnicas suficientes para justificar las batidas contra el lobo.
El Tribunal Superior de Xustiza de Galicia (TSXG) ha denegado a la Xunta la autorización para realizar batidas de control de lobo en los municipios de Cerdedo-Cotobade (Pontevedra), Curtis y Ferrol (A Coruña).
La Xunta publicó en abril del año pasado una modificación de su normativa de caza y añadió el lobo dentro de las especies que permiten autorizar «esperas, batidas y monterías» tras «daños constatados», excepto en abril, mayo y junio.
El tribunal rechaza las batidas en Cerdedo-Cotobade, Curtis y Ferrol
En el auto, los magistrados sostienen que la extracción solicitada implicaría «la muerte de ejemplares en un número indeterminado, que no se concreta, por lo que no cabe descartar que se pudiera producir un grave daño al ecosistema».
En un auto con fecha del 6 de marzo divulgado este lunes por el TSXG, el alto tribunal ha denegado a la administración autonómica el permiso para realizar batidas de este animal en Cerdedo-Cotobade, Curtis y Ferrol.
La sala concluye que no se ha demostrado un cambio de circunstancias que justifique la modificación de las medidas cautelares ya adoptadas, pues entiende que los argumentos presentados sobre un incremento de ataques de lobos no están respaldados por pruebas técnicas suficientes.
De esta forma, desestima la solicitud de contracautela presentada por la Consellería de Medio Ambiente y Cambio Climático.
La justicia advierte del riesgo para la conservación del lobo
La sala de lo contencioso-administrativo del TSXG argumenta que las batidas de control solicitadas por la Xunta tendrían «evidentes consecuencias letales para los ejemplares de la especie de cuya conservación se trata (lobo), omitiendo el análisis previo que el propio plan de gestión del lobo obliga a realizar».
Agrega que «no se aporta ninguna referencia técnica contrastada de un incremento de densidad poblacional que determine un verdadero cambio de circunstancias respecto a lo valorado en el auto firme de suspensión cautelar».
En el auto, los magistrados sostienen que la extracción solicitada implicaría «la muerte de ejemplares en un número indeterminado, que no se concreta, por lo que no cabe descartar que se pudiera producir un grave daño al ecosistema».
El tribunal apuesta por medidas preventivas sin extracción
Además, recuerdan que el TSXG «no se opone a medidas que no conlleven la extracción, admitiendo la posibilidad de medidas que promuevan la protección de la ganadería y de la integridad de las personas, haciéndola compatible con la conservación de la especie amenazada, en un desarrollo sostenible del ecosistema».
Sin embargo, advierte que «tal y como se solicita la medida contracautelar o modificación del auto, no es aceptable, al no razonarse que tales medidas sean compatibles con la adecuada conservación de la especie, ni tampoco que se hayan agotado todas las medidas preventivas necesarias para evitar o paliar los daños y riesgos alegados«.
La resolución no es firme, pues cabe presentar recurso de reposición en un plazo de cinco días tras su notificación.
El debate sobre la gestión del lobo continúa siendo uno de los más complejos en Galicia, donde conviven la necesidad de conservar la biodiversidad y la protección de la actividad ganadera tradicional. Seguir leyendo en NATURALEZA
















