Ya son 22 los municipios de la provincia de Pontevedra que están adheridos a esta iniciativa, haciendo un total de 100 las localidades de toda la comunidad gallega que han decidido formar parte del programa de autocompostaje de Sogama.
El concello pontevedrés de Oia ha formalizado su adhesión al programa de compostaje doméstico impulsado por la Sociedade Galega do Medio Ambiente con el objetivo de avanzar hacia una gestión más eficiente de los residuos urbanos que le reporte beneficios ambientales, económicos y sociales.
Ya son 22 los municipios de la provincia de Pontevedra que están adheridos a esta iniciativa, haciendo un total de 100 las localidades de toda la comunidad gallega que han decidido formar parte del programa de autocompostaje de Sogama.
La empresa pública se compromete a dotar al concello con 25 compostadores, con capacidad para 340 litros cada uno, que serán distribuidos entre los hogares previamente seleccionados por el mismo, y que en todo caso deben disponer de huerta, jardín o tierras de cultivo donde utilizar el abono obtenido.
También se encargará de impartir un curso de formación a los vecinos participantes a fin de que puedan llevar a cabo su labor con mayores garantías, que en todo caso estará apoyada con la entrega de diferentes materiales divulgativos tales como manuales de autocompostaje, en los que se explica de forma detallada el proceso de transformación de los restos orgánicos en compost, dando solución a las dudas más frecuentes y errores más comunes.
Si bien Sogama, a través de una asistencia técnica, llevará a cabo labores de asesoramiento externo, será personal al servicio del concello el que realizará el seguimiento del proyecto, visitando casa por casa para comprobar el trabajo realizado por los usuarios y garantizar con ello la obtención de un abono de alta calidad que cumpla con todos los requisitos impuestos por la normativa vigente, de forma que pueda aplicarse en la agricultura sin restricciones.
MENOS RESIDUOS Y MÁS AHORRO
Con la adscripción al programa liderado por Sogama, el ayuntamiento persigue la obtención de interesantes beneficios ambientales a través de la transformación de la materia orgánica generada en las viviendas unifamiliares en compost, cerrando de esta forma el ciclo de aprovechamiento de la misma, tal y como se hacía antaño.
El objetivo es que los entes locales puedan disminuir la frecuencia de recogida de la basura domiciliaria y, por tanto, el transporte de la misma a las plantas de transferencia distribuidas por el conjunto del territorio gallego, minimizando de forma paralela las emisiones de CO2.
Desde el punto de vista económico, cabe señalar que, dado que la fracción orgánica supone en torno al 42 por ciento del cómputo total de los desechos domésticos, si ésta se recicla en origen, se evita su depósito en los contenedores verdes convencionales, reduciéndose las cantidades a entregar a Sogama para su tratamiento y, en consecuencia, el importe de la factura a pagar a la compañía.
Desde la dimensión social, las ventajas tampoco son desdeñables, ya que se trata de recuperar una tradición en el rural gallego como es la separación de los restos orgánicos para la elaboración de compost y/o alimento del ganado, permitiendo cerrar el ciclo de reciclaje en el propio domicilio. Con ello se propiciará una disminución de los desplazamientos a los contenedores de recogida selectiva, por lo general distanciados de las viviendas debido a la alta dispersión de la población.
A día de hoy, Sogama ha distribuido más de 4.700 compostadores entre un centenar de municipios de distintos puntos de Galicia. Su objetivo de cara a los próximos meses es engrosar esta cifra para que cada vez sean más las familias incorporadas a este sistema, con múltiples ventajas y beneficios.



















