No se trata del primer caso en que ocurren en Garray este tipo de hechos. Ya en octubre de 2014, se detectaron problemas de depuración que tuvieron su origen en un corte de electricidad
Resulta sorprendente la laxitud de las administraciones con este tipo de actuaciones y la impunidad con que se producen. Así, como consecuencia de los vertidos de la EDAR de octubre de 2014:
La Confederación Hidrográfica del Duero no abrió expediente sancionador, a pesar de que el Ayuntamiento había incumplido con su obligación de comunicar en tiempo y forma la incidencia.
En su informe no hizo constar los resultados de los análisis preceptivos que demuestren objetivamente la calidad del vertido y su efecto contaminante, tal y como establece la ley.
En un acto de opacidad, la Confederación no envió a Asden-Ecologistas en Acción los resultados de tales análisis, tal y como le obliga la ley 27/2006 que reconoce el derecho de los ciudadanos a la información ambiental.
La actuación de la Junta de Castilla y León fue también laxa. La Junta debió haber iniciado otro expediente sancionador, ya que se vio afectado el río Duero que es LIC, donde hay poblaciones de flora protegida. Un año después de la denuncia de Asden-Ecologistas en Acción, el resultado y, siquiera la existencia, de dicho expediente nos es desconocido para Asden-Ecologistas en Acción, a pesar de que la obligación legal de la Junta era comunicárnoslo.
El municipio de Garray cuenta con una de las mejores (y más caras) depuradoras de la provincia. Sin embargo, a tenor de su historial de vertidos, parece que su gestión está lejos de ser la más apropiada. Es exigible al SOMACYL y al Ayuntamiento de Garray que se pongan manos a la obra para que funcione correctamente, y que para ello asuman las labores y el coste que corresponde a su mantenimiento. Tienen una infraestructura excelente que en gran parte se ha pagado con el dinero de los contribuyentes del resto de la provincia. Creo que no es de recibo que como agradecimiento envíen periódicamente vertidos nocivos al resto de los municipios ribereños del Duero.
Como modo de terminar con estos hechos recurrentes de vertidos ilegales, desde ASDEN se ha solicitado a Confederación Hidrográfica del Duero que se instale a la salida de la EDAR de Garray una Estación Automática de Control de la calidad del Agua (Sistema SAICA), como ya existe en Almazán. Este sistema de monitoreo permite identificar los vertidos y actuar frente a ellos. Estamos convencidos que una vigilancia adecuada sería un acicate para que la gestión de la EDAR de Garray mejorase de modo radical.



















