Muerte ecológica: ideas para un final sostenible

Publicado el: 19 de noviembre de 2015 a las 11:38
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Muerte ecológica: ideas para un final sostenible

“La muerte es el fin inevitable de todos los seres humanos y aunque haya quienes les parece poco ético o escabroso hablar del tema, es el momento de tomamos en serio el impacto ambiental que ésta puede ocasionar.”

Las formas tradicionales mediante las cuales se disponen los cuerpos son sin lugar a dudas perjudiciales para el planeta. Desde los féretros que usan selladores, esmaltes, lacas, etc., los gases que se emiten en las cremaciones, hasta los productos de embalsamamiento, todo ello termina contaminando el Medio Ambiente.



Además, el cuerpo humano contiene una serie de toxinas (más de 200) que pueden liberarse mediante la descomposición natural, sin contar que si la persona fallecida, previo a su deceso había recibido algún tipo de medicación, los residuos de las mismas pueden acabar en la tierra o en las capas de agua subterráneas.



Muchas personas se han planteado que si su existencia era ecológica porque cuidaban su entorno y eran eco amigables con el medio, tras su muerte deberían ser consecuentes con ello.

Una vez generada la necesidad, muchas empresas han buscado diversas soluciones para este planteamiento. Con esto en mente, aquí hay varios consejos para que el final de nuestro viaje sea más “verde” y sostenible.

Arrecifes

La cremación no es una forma particularmente sostenible para irse, pero si esa es tu elección, ahora puedes asegurarte de que tus cenizas se convierten en algo beneficioso para el medio ambiente. Una empresa llamada Eternal Reefs transforma los restos cremados en arrecifes de coral artificiales para apoyar la vida marina, en un momento en que los arrecifes naturales están experimentando un deterioro significativo.

Ataúdes ecológicos

El creciente mercado de ataúdes biodegradables va de la mano con el aumento de los diferentes materiales disponibles para fabricarlos. El mimbre y el cartón reciclado siguen siendo las alternativas más comunes, pero en la actualidad ya los hay de hoja de plátano y de jacinto de agua de bambú. También se piden mucho los féretros de lana, que especialmente en el Reino Unido tienen gran aceptación.

Compost

Por intermedio de la plataforma Kickstarter, la creadora del método llamado Urban Death Project ha conseguido los fondo necesarios para poner en práctica su idea (por ahora solo en EEUU), que consiste en que los cuerpos se “composten” en lugares especiales y de manera sostenible y se transformen en abono natural, con el que luego se fertilizarán sitios previamente elegidos por el fallecido.

Hongo infinito

La idea es cubrir el cuerpo con un traje mortuorio especial, que a su vez recubre una capa de un hongo que es capaz de descomponer todos los tejidos humanos (incluso el cabello y las uñas) sin residuos tóxicos, por lo que luego de un tiempo de estar enterrado, se convertirá en parte de la naturaleza nuevamente.

La gran semilla

La creación de la empresa italiana Cápsula Mundi, es un envase con forma de huevo en el que se encierra dentro el cuerpo de la persona fallecida colocado en posición fetal y con una semilla de un árbol en el interior. El velatorio se realiza con la cápsula colgando y el entierro se produce en bosques memoriales, creados para tal efecto en terrenos que de esta manera, serán reforestados en un plazo de 10 a 40 años.

Maderas

Para aquellos interesados ​​los ataúdes más tradicionales, no hay por que recurrir a los de caoba, que es un árbol de la selva tropical en peligro de extinción. En cambio, es posible optar por féretros hechos de madera de fuentes sostenibles, fabricados por ejemplo con un 80% de residuos de madera y el restante 20 % de madera certificada, con un forro interno de algodón biodegradable.

Resomation

Este es el método que muchos famosos como Amy Winehouse o Steve Jobs han elegido para dar un destino final más ecológico a su cuerpo, ya que utiliza la hidrólisis alcalina en lugar del fuego, reduciendo las emisiones de gases de efecto invernadero de un funeral, en aproximadamente un 35%.

Tras el proceso los elementos resultantes son: un líquido estéril, libre de ADN que se devuelve al ciclo del agua, las cenizas que se entregan en una urna a los seres queridos y, si las hubiera, las prótesis o los implantes que pueden reciclarse donándolos a personas sin recursos que los necesiten.

Urnas ecológicas

La empresa Bios Urna ha creado una urna biodegradable, diseñada para albergar una semilla de árbol junto a las cenizas. Una vez que la urna está enterrada, el árbol empieza a crecer y la urna se descompone, de manera que finalmente toda la estructura se convierte en parte del sub-suelo y en fertilizantes para el árbol.

Y si todo lo demás no te convence, puedes convertirte en un vinilo

Aunque suene algo descabellado, la opción existe o al menos eso es lo que ofrecen el la web andVinyly, que en términos bastante tétricos por cierto (y en inglés), promete comprimir tus cenizas en un disco de vinilo.

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