Y es que, a pesar de que el hambre disminuyó de forma constante durante una década, ha vuelto a aumentar debido, en gran medida, a la proliferación de conflictos violentos y perturbaciones relacionadas con el clima, afectando ya a 815 millones de personas, el 11% de la población mundial.
En el marco de la tercera reunión de alcaldes de ciudades del Pacto de Milán, celebrada el pasado 20 de octubre en Valencia, donde se dieron cita regidores y representantes de más de 150 urbes de todo el mundo, el Director General de la FAO, José Graziano da Silva, manifestó que las acciones desarrolladas a nivel local resultan claves para acabar con el hambre, la malnutrición, entendida en todas sus formas, y el desperdicio alimentario. Aseguró que, con ello, se podrá avanzar hacia sistemas alimentarios más sostenibles y más resilientes a los efectos del cambio climático, propiciando una dieta saludable y nutritiva para todos.
Y es que, a pesar de que el hambre disminuyó de forma constante durante una década, ha vuelto a aumentar debido, en gran medida, a la proliferación de conflictos violentos y perturbaciones relacionadas con el clima, afectando ya a 815 millones de personas, el 11% de la población mundial.
REFORZAR LA COOPERACIÓN
Las alianzas entre diferentes actores a nivel local, con la sociedad civil, el sector privado, el ámbito académico y el sector productivo, dará lugar, según el portavoz de la ONU, a nuevas formas de abordar exitosamente esta problemática. Y como ejemplo puso el Programa Hambre Cero en Brasil, del que se beneficiaron 40 millones de personas. Y ello gracias a que los alcaldes pusieron en marcha restaurantes populares en los que era posible seguir una dieta equilibrada y nutritiva con precios bajos, y a que las ciudades promovieron la compra de alimentos locales, fortaleciendo de esta forma la economía del entorno más inmediato.
La primera reunión de alcaldes de ciudades del Pacto, celebrada en Milán en el año 2015, a la que siguió posteriormente la de Roma, en 2016, tuvo como resultado el compromiso de los participantes en trabajar con el fin de garantizar alimentos saludables para el conjunto de la población, promover la sostenibilidad en el sistema alimentario, educar y formar a la ciudadanía en las dietas saludables y reducir el desperdicio de alimentos.
Una de las vías de colaboración de la FAO es precisamente mediante el establecimiento de indicadores que permitan medir el progreso del Pacto, utilizando para ello una guía metodológica en cuya elaboración han participado ciudades de todo el mundo, configurándose de esta forma como entidad neutral para el intercambio de experiencias de éxito.
Graziano da Silva abundó precisamente en la necesidad de reforzar esta colaboración, haciendo referencia igualmente a la Cooperación Sur-Sur y Triangular, que define todos los tipos de relaciones de la cooperación al desarrollo entre países ubicados geográficamente en el Sur, incluyendo el Mecanismo “City to city” como instrumento para acelerar el ritmo de los cambios y la transformación de los sistemas alimentarios.
Cabe recordar que la FAO también presta apoyo a los gobiernos locales en el análisis de sus sistemas alimentarios, en la elaboración de estrategias y planes alimentarios urbanos, y en la definición de sus prioridades de inversión para reforzar los vínculos con las áreas rurales.
REFORZAR EL VÍNCULO ENTRE MEDIO URBANO Y MEDIO RURAL
El Director General de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura se refirió igualmente a la importancia de reforzar el vínculo, tanto económico como político, social y cultural entre las ciudades prósperas y las zonas rurales dinámicas para impulsar el cambio hacia sistemas alimentarios más sostenibles y luchar así contra la pobreza y el hambre. En consecuencia, se mostró partidario de alinear los esfuerzos de las ciudades firmantes del Pacto con la Nueva Agenda Urbana de las Naciones Unidas, la hoja de ruta para lograr ciudades más sostenibles y amigables para las personas, urgiendo igualmente una mayor coordinación entre las políticas alimentarias y las vinculadas a la energía, el agua, la salud, el transporte y los residuos.



















