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lunes, enero 30, 2023

La flota atunera española y WWF instan a adoptar mejores prácticas para minimizar el impacto pesquero en los ecosistemas

Durante el primer año, la flota atunera española ha trabajado en 89 objetivos para mejorar la situación de las poblaciones de túnidos y garantizar la sostenibilidad del sector y entre otras propuestas de mejora ha observado que es «igualmente importante» tener una mejor comprensión sobre los impactos asociados al uso de FAD así como trabajar para adoptar las mejores prácticas para minimizar su impacto potencial en el ecosistema.

La flota atunera española ha detectado junto a WWF que es «importante» trabajar para adoptar las «mejores prácticas» para minimizar el impacto potencial de la pesca en el ecosistema, en el marco del primer año de un proyecto de investigación de las pesquerías de túnidos.

Así se desprende de las conclusiones del primer año del Proyecto de Mejora de Pesquería (FIP) desarrollado por WWF y la Organización de Productores Asociados de Grandes Atuneros Congeladores (OPAGAC) en favor de las poblaciones de atún tropical.

Durante el primer año, la flota atunera española ha trabajado en 89 objetivos para mejorar la situación de las poblaciones de túnidos y garantizar la sostenibilidad del sector y entre otras propuestas de mejora ha observado que es «igualmente importante» tener una mejor comprensión sobre los impactos asociados al uso de FAD así como trabajar para adoptar las mejores prácticas para minimizar su impacto potencial en el ecosistema.

Además, según ha informado OPAGAC a Europa Press, durante el desarrollo del proyecto en el que se han invertido nueve millones de euros, las dos entidades han detectado que es necesario mejorar la sostenibilidad de los stocks de atún, en concreto, en lo que se refiere a los planes de recuperación del patudo en el Atlántico y del atún de aleta amarilla en el océano Índico.

Si bien, las dos entidades valoran que en su primer año de vida, el proyecto FIP es «la iniciativa de este tipo más completa a escala mundial», ya que incluye a las tres especies de túnidos tropicales, coomo son el barrilete, el patudo y el rabil en los océanos Atlántico, Índico y Pacífico.

Los 89 objetivos de mejora en los que han trabajado durante el primer año del proyecto van desde los procesos de toma de decisioens a nivel de organización regional de pesca (ORP) hasta capacitación de observadores en diferentes países para optimizar la recopilación de datos.

De acuerdo con la evaluación desarrollada por un consultor independiente, el doctor Jo Gascoigne, el proceso de este FIP es «mejor de lo esperado en todos los océanos» y para las tres especies.

En concreto, en todas las pesquerías de atún se han observado mejoras importantes en gobernanza y se han adoptado resoluciones para establecer reglas de control de capturas para las especies de túnidos tropicales, con HCR (Harvest Control Rules -Reglas de Control de la Captura).

Otro de los aspectos en los que han observado mejoras es en la recopilación de datos, ya que el Código de Conducta para Mejores Prácticas en la pesca de atún ahora es verificado independientemente por el instituto tecnológico AZTI, en todos los océanos, incluido el análisis de 321 viajes de pesca solo en 2016.

También se han implantado herramientas de monitorización, control y vigilancia (MCS), así como el impacto potencial de las operaciones de pesca, incluyen la implementación de sistemas electrónicos de monitorización en colaboración con las Islas Cook y Seychelles (Proyecto ABNJ de la FAO), el proyecto piloto de recuperación de FAD en Seychelles, en colaboración con Island Conservation Society, Island Development Company y Seychelles Fishing Authority, o el fortalecimiento de los datos de gestión de FAD a través de un libro de registro más completo y armonizado.

En este contexto, las dos entidades han insistido en que es urgente tener una mejor gestión, seguimiento y control de los buques palangreros que pescan atunes tropicales y otras pesquerías, en particular las que emplean redes de deriva y las artesanales en el océano Índico.

El jefe del Programa Océano de WWF, José Luis García Varas, ha destacado que el FIP de OPAGAC es «el primero» del mundo que agorda la gestión del atún tropical y señala que los logros durante este año «con suerte» allanarán el terreno para alcanzar «nuevos éxitos en el futuro».

«El compromiso con otros FIP de atún y las partes interesadas relevantes ofrecen nuevas posibilidades de acción y nos alienta a seguir las mejoras de las pesquerías de atún en todo el mundo», ha defendido.

Asimismo Varas considera que OPAGAC desempeña «un papel relevante» en los tres océanos para apoyar el trabajo de los comités científicos y los órganos de gestión para mejorar la salud de las poblaciones de atún y llevar a otros jugadores al mismo terreno.

Por su parte, el director gerente de Opagac, Julio Morón, ha valorado que el primer año de trabajo bajo el Global Tuna FIP ha puesto de relevancia el progreso de la pesquería hacia un estándar sostenible de pesca de atún con todos los artes de pesca, particularmente FAD, parte fundamental de la flota española.

«Esperamos alcanzar el estándar de pesca de atún más sostenible y responsable, para mantener los recursos de atún de los que dependen nuestros pescadores», ha apostillado.

La evaluación del rendimiento del FIP se ha presentado recientemente al Grupo Asesor de Partes Interesadas (SAG) y a la reunión de la Comisión Internacional para la Conservación del Atún Atlántico (ICCAT) de cara a diseñar nuevas acciones para el segundo año del proyecto.

ep

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