Tintes naturales para la Moda Sostenible

Compro las piezas o tinto el hilo y luego tejo. El hilo tiene que ser un poco grueso. Principalmente, hacemos calcetines (algodón y seda), turbantes, fulares… Y gorras hechas a mano.

Aitor Bastarrika es un clásico de BioCultura. Su empresa confecciona prendas de forma artesanal utilizando tintes naturales. Textil sostenible y artesano. Hablamos con él en la pasada edición de BioCultura Barcelona.

Háblanos de tu empresa…

-Es una empresa muy pequeñita. Trabajo con tintes naturales. Y con fibras sostenibles ya sean vegetales o animales (seda, lana, algodón, lino….). Las tinto con tintes naturales con materias primas que obtengo de recolección silvestre (ortiga, piel de nuez, material de desecho como la piel de la granada, el seto del alibustre…). O con tintes ya elaborados (como el índigo o la cochinilla).

¿Y cómo funcionáis?

-Compro las piezas o tinto el hilo y luego tejo. El hilo tiene que ser un poco grueso. Principalmente, hacemos calcetines (algodón y seda), turbantes, fulares… Y gorras hechas a mano. También guantes. Ahora tengo una nueva línea de alpargatas y suela de esparto. Lo demás de estas alpargatas es de algodón y tejido a mano.

Distribución directa y online

¿Cómo es tu distribución?

-Muy doméstica. Vendo al público directamente, sobre todo en ferias, ecológicas, artesanales, etc. También a algunas tiendas, pero en menor medida. Y online, por supuesto.

¿Qué público busca tus prendas?

-Por un lado, un público que tiene problemas de alergias a algunas fibras artificiales. Por otro lado, público con mucha consciencia medioambiental. Público al que le gusta la estética de estos productos, una estética cuidada que huye de lo artificioso. Y, sobre todo, el público que ya ha probado la calidad de estos productos y que repite. Mi clientela es muy fiel.

Algo muy personal y artesano

¿Cómo ves el mundo del textil sostenible?

-Está evolucionando mucho. Lo mío tiene poco que ver con el avance tecnológico en el sector. Lo mío es muy doméstico y artesano. Realmente, la tecnología está muy reñida con los tintes naturales. Porque para poder tintar de forma natural hay que llevar a cabo grandes inversiones. Empresas como la mía no pueden acceder a estas máquinas. A no ser que encontrara un inversor que quisiera investigar en este campo.

Para trabajar en plan más industrial lo ideal es que se plantearan uniones entre empresas diferentes. Porque para un artesano… ciertas inversiones le vienen muy grandes. Yo creo que en el textil habría que empezar a trabajar como hacen las cooperativas/almazaras de aceite, por ejemplo. Hay unos socios y una maquinaria común que la aprovechan todos y se reparten los gastos.

Contaminación

-Los tintes convencionales, ¿provocan muchos problemas medioambientales?

-Sí. Contaminan los ecosistemas, especialmente los recursos hídricos. Y a los propios consumidores provocándoles alergias y otros problemas de salud. Yo procuro trabajar siempre de la forma más natural posible. Ahora las prendas que se llaman “térmicas”, para el invierno, están hechas de petróleo: no se pueden reciclar. Yo no trabajo solo con tintes naturales: también las prendas son orgánicas o lo más naturales posible según la disponibilidad y demás.

-La respuesta a todo eso es el textil sostenible…

-Sí, claro. Ahora mismo es una tendencia al alza. Pero yo el problema lo veo en que hay cada vez más personas con dificultades para llegar a final de mes. Y no pueden adquirir las prendas de calidad que desean. Los jóvenes antes sí compraban más textil sostenible. Ahora, sólo cuando tienen un extra económico porque, en general, tienen unas condiciones laborales muy precarias e inestables.

Luego, hay una clase media-alta que sí, pero son cada vez menos. La gente de la calle quiere comer y vestir barato. Porque, en muchas ocasiones, no tienen otra opción. Y otros tampoco se plantean que haya alternativas. La gente valora poco el esfuerzo que hay detrás de estas prendas.

Carolina Sánchez

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