Expertos se han reunido en Almería para compartir de primera mano los resultados de diferentes líneas de desarrollo del proyecto EUPHOROS
Durante los días 7, 8 y 9 de febrero un panel internacional de expertos se reunía en Almería para compartir de primera mano los resultados de diferentes líneas de desarrollo del proyecto EUPHOROS., acrónimo de Efficent Use of Inputs In Protected Horticulture (Uso Eficiente de Inputs en Horticultura Protegida).
El objetivo de este proyecto es desarrollar un sistema productivo para la agricultura en invernadero que sea sostenible, en el que se elimine la necesidad de energía fósil y la emisión al medio de agua y fertilizantes, se minimice la huella del carbono, se reciclen los sustratos utilizados y se reduzca al mínimo el uso de productos fitosanitarios, manteniendo alta productividad y eficiencia en el uso de recursos.
El curso de especialización se han celebrado en las sedes de las dos entidades organizadoras: la Estación Experimental de la Fundación Cajamar Las Palmerillas y el IFAPA de la Mojonera. Durante los dos primeros días los alumnos pudieron conocer de primera mano los logros alcanzados bajo el amparo de esta iniciativa de ámbito comunitario, a través de clases impartidas por los propios responsables de diversos grupo de trabajo. El perfil de los asistentes al curso de especialización era variado: estudiantes de doctorado y master de especialización en agricultura protegida, personal de centros de investigación, además de profesionales y técnicos del sector agroalimentario.
Los doctores Alberto Pardossi y Luca Incrocci, de la Universidad italiana de Pisa presentaron sus desarrollos en sistemas cerrados de cultivo hidropónico. Juan Carlos López, de la estación experimental de Cajamar, presentó los nuevos desarrollos en materiales de cubierta para invernaderos que se realizan en Almería. J. Ignacio Montero, del IRTA de Cabrils, junto a Esteban Baeza, de la Universidad de Almería, presentaron los avances en energía y ventilación en los invernaderos. Del mismo centro Institut Recerca catalán es también la doctora Assumpció Antón, quién disertó sobre el análisis económico y ciclo de vida de los distintos sistemas de invernadero. El IRTA de Cabrils y las Palmerillas son los dos centros españoles del total de once adscritos al proyecto Euphoros.
Procedentes de Wageningen, Nieves García presentaba los desarrollos del proyecto para invernaderos de cristal con cultivo de rosas, mientras que la doctora Cecilia Stanghellini presentaba los avances en enriquecimiento y manejo de CO2 en los invernaderos. Esta última investigadora es la principal responable del proyecto Euphoros, que se coordina desde el grupo de horticultura de invernadero de esta universidad holandesa.
Jornada de Transferencia al sector
El jueves, 9 de febrero, y coincidiendo con el último día del curso especialización (dedicado a la realización de diversas visitas técnicas), las mismas entidades organizadoras, además de COEXPHAL, celebraron en el Centro Cultural Cajamar de la capital almeriense el IV seminario técnico agronómico de la campaña 2011/2012, dedicado como no podía ser de otra forma al proyecto Euphoros.
Más de 200 técnicos y especialistas, procedentes sobre todo de Valencia, Murcia y Andalucía, pudieron asistir a una presentación que realizó su propia directora, la doctora Stanghellini. Tras la participación institucional a cargo de los presidentes de Cajamar y el IFAPA, Cecilia Stanghellini resumía la satisfacción de saber que se habían logrado los objetivos marcados en el proyecto «y que es posible cultivar más, cultivar mejor, ahorrar en los consumos de agua, de energía, de fertilizantes o de productos fitosanitarios, sin que ello suponga un aumento de los costes de forma que las mejoras sean económicamente viables. Hoy sabemos que eso es posible y me hace muy feliz«.
La directora del grupo de horticultura de invernadero de la Universidad de Wageningen ofrecía más adelante una charla sobre sus desarrollos en manejo de la ferilización carbónica, citados más arriba. También repetían ante el nuevo auditorio los demás ponentes del curso avanzado, a excepción del investigador «local» Juan Carlos López y con el añadido de una charla sobre el software de gestión de clima en invernaderos desarrollado en el proyecto Euphoros, a cargo del doctor Ad de Koning, de la empresa holandesa HortiMax.
3º resultados anuales de Euphoros
El proyecto Euphoros, financiando por la Unión Europea en su 7º Programa Marco, cuenta entre sus impulsores a Universidades, Centros de Investigación y Empresas de reconocido prestigio que desarrollan su actividad en el ámbito de la I+D+i en Horticultura Protegida. Durante la jornada de transferencia celebrada el jueves en la emblemática Casa de las Mariposas se dieron a conocer los terceros resultados anuales, desgranado las principales conclusiones tres años después de iniciarse el proyecto.
Las conclusiones de Euphoros apuntan a algo que bien saben los productores de invernadero: es necesario reducir el gasto en fertilizantes. Los circuitos cerrados de irrigación que se investigan en Pisa han demostrado, sobre cultivos de tomate, que pueden llegar a reducir un 40% el gasto en nitrógeno, el de fósforon un 24% y el de potasio un 11%, a la vez que se consigue bajar el gasto de agua en un 25%.
También destacan el importante coste medioambiental del sustrato. Las recomendaciones pasan por el reciclado del material y la reducción de la cantidad aplicada a cada planta. La empresa italiana Perlite participa directamente en Europhoros, investigando las posibilidades de reutilización de su producto e identificando diversas opciones viables.
En el caso del tomate el consumo de energía para calefacción durante el invierno ha sido muy considerado durante el proyecto. Los nuevos desarrollos en materiales de cubierta, así como los avances en almacenamiento del calor sobrante y la optimización de la ventilación desarrollados durante los tres años de proyecto permiten reducir el consumo energético de los invernaderos.
Por ejemplo, en el centro experimental de Cajamar en El Ejido se diseñó y construyó un novedoso sistema de almacenamiento de energía solar día/noche para invernaderos semicerrados, que estuvo funcionando ininterrumpidamente, consiguiendo mantener el invernadero cerrado día y noche durante seis meses.
Sobre el uso de las energías renovables el tercer informe anual proyecto recoge que su uso depende enormemente de la localización geográfica, debido a la mala adecuación en el tiempo entre la producción potencial y la necesidad de energía. Pese a esto, si hay algún lugar más ideal en Europa para el empleo de la energía limpia e inagotable del Sol, seguro que no es otro que el sureste español.
Sobre la investigación de nuevos aditivos para las cubiertas de plástico, esta va más allá del control de la temperatura y el rendimiento energético, siendo incluso capaces de prevenir enfermedades como el oidio, a través del filtrado selectivo del espectro ultravioleta. En relación a la prevención y manejo del invernadero, las conclusiones del proyecto Europhoros destacan las ventajas que aporta el monitoreo de las condiciones de temperatura, humedad relativa y ventilación en el
invernadero, que permitan al agricultor reducir los problemas con los hongos y aumentar la productividad de la cosecha. También se está probando y modificando una «nariz electrónica» que podría ser muy útil en la detección temprana de plagas y enfermedades.
Por otra parte, la optimización del diseño de las estructuras de los invernaderos permite reducir la cantidad de acero necesario e incrementar su vida útil, algo que ayuda a reducir el coste medioambiental de los mismos.
A través del análisis de alternativas en cada escenario, el estudio establece que se consiguen mayores reducciones del impacto medioambiental reduciendo el consumo de energía, aumentando la productividad o combinando distintas alternativas de mejora. Los resultados económicos muestran que en algunos casos la reducción de inputs puede ser también interesante, como el caso de los fertilizantes.
«En particular, hemos demostrado que es posible desarrollar un sistema de invernadero sostenible que: puede minimizar la necesidad de energías fósiles y la huella de carbono de sus equipos; sin desperdicio de agua ni emisiones de fertilizantes y con un reciclado completo del sustrato; con mínima necesidad de productos fitosanitarios, pero con una alta productividad y eficiencia en el uso de los recursos«, concluye el estudio.
El proyecto Euphoros demuestra que a través del uso de la tecnología, aplicada específicamente a cada contexto geográfico y tipo de producción, es posible avanzar mucho más para lograr una «agricultura perfecta».


















