No se puede hablar de Lanzarote sin hablar de Jorge Manrique, cuyo ideario se basaba en la protección de la singular naturaleza de la isla, y que dejó su impronta en muchas creaciones y seguidores.
Decía que podría ser la isla de la meditación por la textura, cromatismo y fuerza de su tierra, cuya original belleza trasladó fielmente a su obra. En 1993, la UNESCO declaró Lanzarote Reserva de la Biosfera, una de las razones apuntadas era la perfecta simbiosis entre hombre y naturaleza. Pero ahora amenaza con retirar tal figura debido al deterioro que está produciendo la presión turística. Ya lo dijo Manrique: “El hombre, en su brutal y despótico empeño de ser la inteligencia máxima del cosmos, ha destruido sistemáticamente todo aquello que emana belleza propia” (1). Y es que la isla atrae a muchas personas por su sorprendente naturaleza, pero si continúan urbanizándola con esa invasión masiva de vulgaridad terminarán con la gallina de los huevos de oro ya que destruyen su paisaje y con ello uno de los encantos principales de la isla.
A pesar de todo, aún quedan lugares de enorme encanto e interés biológico, y las zonas de cultivo son uno de sus principales atractivos: en un entorno tan hostil por su aridez, espléndidas huertas ecológicas llaman la atención por su abundancia y particular estética.
El campesino lanzaroteño ha trabajado muy duro para hacer cultivables las tierras volcánicas, aprovechando siempre los recursos de que disponía en la isla, utilizando sabiamente los propios materiales naturales para integrarlos, adaptándolos a sus necesidades: Ha tenido que levantar socos (paredes de piedra que en otros tiempos se transportaban al hombro o con ayuda de animales de carga) para proteger los cultivos del viento; trasladar grandes volúmenes de lapilli (pequeños fragmentos de lava porosa que absorben la humedad, protegiendo el suelo de la desecación y la erosión) hasta las tierras de cultivo; edificar traveseros en los barrancos y gavias para aprovechar las aguas de lluvia… Labores que, a pesar de las relativas facilidades con las que cuenta hoy día, añaden enormes esfuerzos al propio de sacarle frutos a la tierra.
Además, a esta capacidad de lucha y aprovechamiento, hay que sumarle la de reciclaje, “…aquí nunca se ha tirado nada, no nos lo podemos permitir”…, dice un campesino. Actualmente, dado que abundan los materiales de embalaje por la cantidad de barcos de carga que llegan a la isla, muchos socos se hacen con palés y cajas de fruta, contribuyendo a singularizar y enriquecer un paisaje ya de por sí llamativo. Y así, con muchísimo mimo y paciencia, han conseguido casi todo tipo de hortalizas y frutas. La obra Fecundidad, realizada por Jorge Manrique reutilizando los tanques de agua de barcos pequeños, es un homenaje a los campesinos de Lanzarote.
BIOLANZAROTE
“En el sistema orgánico de la naturaleza, en su potente razón oculta, he encontrado la verdad más trascendente”. (1) Pero si cultivar en convencional en la isla es una labor ardua, todavía lo es más en ecológico. Aún así, el movimiento eco no ha dejado de crecer. Tias, Haría y Teguise son las capitales ecológicas de Lanzarote y en torno a ellas se van desarrollando proyectos y elaboradores.
-Aderlán (Asociación para el Desarrollo Rural de Lanzarote) tiene entre sus objetivos la puesta en valor de la agricultura ecológica en la isla y enumera una serie de productores, elaboradores, asociaciones, etc.:
-La asociación La Tanganilla (www.latanganilla.org ), que empezó a funcionar hace unos 8 años, es la más importante de la isla. Reúne a unos 20 agricultores y ganaderos eco de Tinajo, Haría, Teguise y San Bartolomé. Las superficies de cultivo de los socios varían entre 2000m2 y 25 ha. Sólo 4 o 5 son profesionales, pero hay muchos que dedican sus pequeñas parcelas a la producción eco. Conocimos a dos de estos productores en el mercado de Teguise: Finca Tres Peñas y Rogelio Viñas.
– La lenteja Menua agrupa a productores de esta deliciosa variedad leguminosa lanzaroteña.
– Lanzaloe (www.lanzaloe.com ), en Órzola, es la única que cultiva aloe 100% ecológico para usos cosméticos.
– Las Bodegas Vega de Yuco y Los Bermejos ofrecen algunos de sus vinos en ecológico en un total de 25 ha.
La venta directa se realiza en varios mercados semanales donde se pueden adquirir frutas y hortalizas eco: los sábados en Haría y Tías, los domingos en Teguise y los martes en Costa Teguise. Hay varias tiendas: la tienda del Hespérides, en Teguise; en Tías, la Tienda Verde, regentada por Mª Pilar, que forma parte de un proyecto más amplio denominado El Centro Verde (www.centro-verde.com ). Y en Arrecife, Naturalmente (www.naturalmenteweb.com )
En cuanto a restauración, cuentan con un restaurante bio “Hespérides”, en Teguise, que también es tienda, regentado por Marciano Perdomo. El Rinconcito, en Tías, regentado por Elba Cabrera, se define como restaurante vegetariano, pero utiliza sólo productos de temporada y muchos, ecológicos. Organiza, además, talleres de comida sana.
También cuentan con un Centro de Terapia Antroposófica, en Puerto del Carmen, con unas maravillosas instalaciones y su propia huerta biodinámica.
LA COCHINILLA
Los tintes naturales a partir de la cochinilla de la tunera han sido un recurso tradicional de la isla, sobre todo en dos pueblos: Guatiza y Mala. Se cultivaba a la manera tradicional, totalmente artesana y principalmente por mujeres. Actualmente languidece debido a la competencia de los tintes sintéticos. La asociación Milana intenta recuperar su cultivo bajo el asesoramiento pedagógico del Proyecto Atlántida intentando ofrecer una alternativa que va más allá del simple cultivo de la cochinilla: frenar el deterioro medioambiental actual, haciendo uso de los recursos disponibles y elaborar productos con esta inigualable materia prima, usada en campos tan diferentes como la alimentación, la cosmética o la farmacia. El tema merecería un artículo aparte.
¡Ojala logren mantener el enorme atractivo de la isla además de un patrimonio natural que merece la pena conservar!
“La naturaleza nos ha dado el esplendor de la vida y como espléndida madre tenemos el deber de protegerla de todo peligro, por ser dependientes de ella misma” (1).
Begoña Quintanilla
(1) Citas de Jorge Manrique extraídas de su libro La Palabra Encendida (Plástica y Palabra. León, 2005)
http://www.vidasana.org/ – ECOticias.com


















